13 Minutos para Matar a Hitler

13 Minutos para Matar a Hitler

Hemos asistido al cine para ver la película “13 Minutos para Matar a Hitler”. Richerdios.

13 Minutos para Matar a Hitler
Año. 2015
País. Alemania
Director. Oliver Hirschbiegel
Reparto. Christian Friedel, Katharina Schüttler, Burghart Klaußner, Johann von Bülow, Felix Eitner, David Zimmerschied
Género. Drama | Biográfico. Años 30. Nazismo

Sinopsis: Es la impresionante historia sobre George Elser, el carpintero de la resistencia que intentó asesinar a Hitler en Munich el 8 de noviembre de 1939. Por solo 13 minutos de diferencia, si el Führer no hubiese abandonado su podio antes de lo previsto, podría haber cambiado la historia.
La Historia:– Georg Elser era un carpintero alemán que vivía una vida tranquila en Hermaringen, una pequeña localidad del sur de Alemania. Su ideología siempre estuvo ligada a los sindicatos, al Partido Comunista y al antifascismo. Tras el ascenso de Hitler en Alemania, Elser no abandonó su lucha ideológica. Se negaba a escuchar sus discursos o a realizar el saludo nazi. Cansado de no poder hacer nada para luchar contra el nuevo líder del país, decidió llevar a cabo un acto de rebeldía con el fin de acabar con la vida del Führer. Sucedió el 8 de noviembre de 1939. Elser colocó una bomba en la cervecería Bürgerbräukeller de Múnich, pero esta estalló unos minutos después de la salida de Hitler y demás altos cargos del Partido de la cervecería. Tras esto, Elser fue arrestado en la frontera con Suiza y fue llevado a un campo de concentración en calidad de “prisionero especial”. Cinco años después, el 9 de abril de 1945, Elser fue ejecutado. Veintiún días después, Hitler moría y acababa de manera oficial la Segunda Guerra Mundial. Hay versiones que indican que todo fue organizado, o propiciado, por los servicios secretos nazis para hacer alarde de la especie de “suerte” o protección providencial que tenía Hitler y así salir reforzado. Alegan que es incomprensible que, tras el atentado, no fuera inmediatamente ejecutado, como sucedió con otros que atentaron contra la vida de Hitler.
La película.– Un personaje anónimo termina a escondidas los preparativos de lo que parece la instalación de una bomba en una cervecería. La misma que en unas cuantas horas acogerá un mitin del partido nacionalsocialista entre los que se encuentra Adolf Hitler como orador. Nuestro protagonista trata de huir hacia la frontera con Suiza pero es atrapado antes de lograrlo. Poco después la bomba estalla y rápidamente se relaciona a este individuo con el atentado del que Hitler, el objetivo principal, ha sobrevivido al salir de la cervecería trece minutos antes de la explosión. El nombre de la persona tras todo este plan es Georg Elser, y es durante su interrogatorio, y a través de diferentes flash-backs cuando conoceremos a este personaje, la evolución de la sociedad alemana en la década de los años 30, y lo que le motivó a llevar a cabo el intento de asesinato de Hitler. Once años después del éxito de El Hundimiento, Oliver Hirschbiegel vuelve a Alemania tras un tiempo en Reino Unido probando suerte, sin demasiado acierto, con títulos como Invasión, Diana, y algunos capítulos de la serie Los Borgia. De todo esto podría salvar la aceptable “Cinco minutos de gloria”, con Liam Neeson. Cuesta creer que un director que apuntaba tan lejos con cintas como la primeramente mencionada, o El Experimento, tuviese tan difícil presentar algún proyecto decente (aunque tampoco tanto si pensamos en Florian Henckel von Donnersmarck). Parecía que su regreso a casa con una historia tan interesante como la del atentado en la Bürgerbräukeller en 1938 por parte de Georg Elser nos devolvería al Hirschbiegel de hace una década. Ahora, si bien se ha acercado bastante, no ha sido suficiente. Nos encontramos ante una película de gran factura técnica. Un trabajo de producción exquisito que nos lleva realmente a la Alemania de los años 30.
El reparto, encabezado por Christian Friedel y Katharina Schüttler (perfectos en sus respectivos papeles) está a la altura de una historia como esta. En todo eso no tiene nada que envidiar a otros títulos de temática similar como El Hundimiento, Valkiria, o la serie de televisión Hijos del Tercer Reich. El problema radica en el desarrollo de la historia. Tanto el director como los guionistas deciden presentar en los primeros cinco minutos de la cinta la razón por la que Georg Elser pasó a la historia, la explosión de la Bürgerbräukeller, para continuar las casi dos horas restantes centrados en los duros interrogatorios a Elser, como los motivos por los que llevo a cabo el atentado.
A través de los diferentes flash-backs que se nos presentan a lo largo de la cinta, poco o casi nada vemos de la preparación del atentado, que puede llegar a resultar lo más interesante, salvo al protagonista ojeando un par de mapas, revistas, y diseñando la bomba. En vez de ello, la historia se centra mucho más de manera innecesaria en la historia de amor entre Elser y una joven casada de su pueblo llamada Elsa. Si bien resulta de agradecer un cierto riesgo a la hora de presentar historias tratando dar un toque de personalidad a la misma, es dudoso que el planteamiento seguido en esta película sea el adecuado. De haber seguido una línea argumental seguida, presentándonos al personaje, centrándose en la situación del país, la necesidad de acabar con Hitler, todo el desarrollo del atentado, y la captura posterior (por este orden) nos encontraríamos ante una cinta más interesante que seguramente captaría la atención del espectador con algo más de éxito.
La cinta que nos queda es únicamente un interesante documento reivindicativo sobre la historia de otro héroe más que trató de acabar con la vida de uno de los mayores monstruos de la historia sin éxito, y que murió por esta causa. La película resulta francamente interesante y muestra a todo el mundo un capítulo intencionadamente oculto en la memoria y que Hirschbiegel pone sobre la mesa: aprender de los errores pasados en tiempos donde parece florecer de nuevo la extrema derecha más beligerante y activa. A la película quizá se le puede achacar poco lucimiento visual, así como una excesiva parsimonia en ciertos aspectos menos relevantes, pero sin embargo luce con aplomo en un par de momentos que quedan grabados en la memoria a través de su exposición y filmación y un estilo casi documental francamente efectivo. Protagonizada por Christian Friedel en la piel de Elser, Katharina Schüttler como Elsa y Burghart Klaussner como Nebe, el film se rebela como la presentación de una mente clarividente, un auténtico visionario, un obrero de mente libre que adivinó a través de su experiencia propia lo que el nazismo iba a provocar en Alemania y en toda Europa de seguir con sus planes de dominio y exterminio. Un film intenso, interesante, fidedigno y bien interpretado que emerge por encima de atracos (‘Cien años de perdón’) y músicos veteranos con espíritu de redención (‘Nunca es tarde’), que coincide casualmente en cartelera con otro film que muestra la tragedia del holocausto judío y sus repercusiones (‘Remember’). Para mentes ávidas de conocimiento y con ganas de descubrir grandes personajes del siglo XX, en concreto el de un obrero carpintero, un relojero que para lamento de todos no logró hacer ese gran reloj de madera que todos hubiéramos deseado.

La Deriva

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