“Al ejecutivo le sigue preocupando la toma de decisiones en su empresa” - El Sol Digital
“Al ejecutivo le sigue preocupando la toma de decisiones en su empresa”

“Al ejecutivo le sigue preocupando la toma de decisiones en su empresa”

Antonio García de Castro, director del Instituto Internacional San Telmo

Juan Alberto Gómez

Antonio García de Castro (Osuna, Sevilla, 1958) es Ingeniero de Caminos y Master MBA por IESE en la especialidad de Política de Empresa. En 1985, recibe la invitación para dirigir el incipiente Instituto Internacional San Telmo. Un año más tarde es designado director general, un cargo en el que va a cumplir su treinta aniversario. Además de director y docente, es asesor empresarial de empresas del prestigio de Mayoral, Mahou-San Miguel, Luis Simoes, o Cristian Lay, entre otras.

El origen de San Telmo se remonta a finales de los 70’ gracias a la figura de Bernarda de Orleans y Borbón que reside en Estados Unidos y posee empresas en Nueva York. Viaja frecuentemente a Andalucía, su lugar de origen. En su afán por contribuir a la mejora de la región se pone en contacto con el profesor de Harvard, Richard Dudley que le guía en sus primeros pasos.

La segunda fase acontece en España cuando requiere la ayuda del IESE, quien se encarga de trazar el primer plan estratégico, de la primera escuela de negocios de Andalucía. “La región era algo limitada en términos de altos ejecutivos y los que había tampoco comprendían mucho lo que podía aportar una escuela de negocios”. Bernarda encuentra al empresario sevillano Javier López de la Puerta que también tiene en mente un proyecto parecido.

La primera convocatoria tiene lugar en octubre de 1982 con unos “inicios difíciles y escasa respuesta”, rememora García de Castro. “Afortunadamente, la primera solicitud provino del primer directivo de Abengoa. López de la Puerta comenzó a contactar con empresarios a los que conocía y “logra reunir la primera promoción”. “Pese a ser una escuela de negocios andaluza” sus objetivos “debían ser ambiciosos y tener vocación nacional e internacional”, aclara. Por esta razón, “el IESE nos sugirió especializarnos en el sector agroalimentario”.

De este modo, en 1985 estrenan el primer Programa de Dirección Agraria. Es la gran fortaleza que caracteriza a San Telmo frente a otras escuelas. El ‘know how’ adquirido en tres décadas de investigación -dentro del sector agroalimentario- les ha llevado a impartir casos de éxito de multinacionales y a ser reconocidos a nivel mundial.

Con el tiempo, San Telmo ha incluido en su formación de ejecutivos “toda la cadena agroalimentaria”. También traspasa la frontera de la alta dirección para involucrarse en la formación a ejecutivos medios a través de su Máster Ejecutivo.
El IESE siempre les ha acompañado en labores de asesoramiento todos estos años aunque “San Telmo ya aporta sus propios docentes a los cursos y programas” a la primera. Tal es el prestigio alcanzado que en la década de los 90’ “ayudamos a crear el Instituto Internacional Bravo Murillo en Canarias”. “Ahora”, afirma García de Castro, “somos comparables con IESE, London Business School o IMD Suiza”.

La gran superficie de Andalucía como región, ha sido todo un hándicap para la inscripción de ejecutivos de otras provincias ya que la única sede de San Telmo permanecía en Sevilla. “La agenda es el gran enemigo de los empresarios”, señala el director de la Escuela. Hacia el año 2000 empiezan a trabajar con el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, que les ofrece varias sedes hasta que se deciden por la actual de Avenida Carlos Haya, 165, en la que aterrizan en 2002.

Su programa estrella es el AD-1 también llamado formación en Alta Dirección. Se dirige a grandes ejecutivos y presidentes de empresa. En segundo lugar, figura el Programa de Perfeccionamiento Directivo o PPD dirigido a directivos medios. También se imparte el Master Ejecutivo al que hay que añadir el PIDE (programa para Pymes) y el proyecto Lides, dirigido a recabar nuevos talentos entre la comunidad universitaria.

El ejecutivo es igual de exigente “ahora que antes” y “le sigue preocupando la toma de decisiones en su empresa”. Lo que sí cambian son los nuevos nichos de negocio como “marketing digital, nuevas tecnologías, internet de las cosas, internacionalización, información a nivel global, etc.”. Además, “el profesorado está en contacto con la realidad. O son empresarios o se encargan de analizar empresas en activo”, explica.

Con todo, su gran valor añadido estriba en los programas complementarios como el de Alta Dirección de Empresas de la Cadena Alimentaria (ADECA), donde son referentes y estudian “casos de éxito de multinacionales de todo el mundo”. El pasado mes de abril, San Telmo reunía en Miami a setenta empresarios y directivos de las principales compañías alimentarias del mundo, con motivo del ‘Seminario Agroalimentario en América’ (SAM 2016). Entre los ponentes, figuraban los presidentes de Avocados México, Los Grobo, OleoFlores, Siro Internacional o Grupo Día. Próximamente, acudirán a Milán para impartir el caso La Doria, “la empresa de salsas número uno en Italia”.

García de Castro también se enorgullece de la Cátedra Mayoral de Mejora Continua, cuya finalidad es concienciar a las empresas de la necesidad de crear una cultura de progreso. Para ello, “nos fijamos en la filosofía de Mayoral y aplicamos sus enseñanzas”. Sin olvidar tampoco la Cátedra de Empresa Familiar que nace en 1995 de la mano de BBVA.
En este sentido, otra de las grandes bazas del Instituto es el “método del caso de éxito” donde ofrecen las experiencias de empresas en su camino hacia lo más alto “o aquellos retos a los que se enfrentaron”. La Escuela acumula ya 500 casos elaborados de forma propia al que se suman otros 500 externos procedentes de otras escuelas.

Este año celebran la VI Asamblea de la Agrupación de Miembros que tendrá lugar entre los días 11 y 12 de noviembre en el Fibes de Sevilla. Se espera que acudan más de 9.000 de sus antiguos alumnos. Como es habitual, ponencias de lujo a cargo de los presidentes de multinacionales como Nestlé, La Doria, o Mapfre. “Vamos a hablar del futuro que está por venir y cómo aprovechar las oportunidades de este momento”.

Caza de talentos universitarios
En 2007, ponen en marcha el programa Lydes dirigido a los recién titulados. “No se trata de un programa como tal sino una formación intensiva de tres meses para detectar el mejor talento y que les sirva de adaptación al mundo de la empresa”, sostiene García de Castro. “Buscamos gente normal pero que sea constante y trabajadora”. “Además, nos interesa que posean una mentalidad internacional”, añade. Transcurrido el periodo de formación, San Telmo se pone en contacto con empresas de referencia como “Iberdrola, Loreal, Persán, Mahou, etc.”. El director de San Telmo se muestra encantado de que “el alumnado tenga una inserción laboral del cien por cien”.

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