Algo pasa en Sotogrande - El Sol Digital
Algo pasa en Sotogrande

Algo pasa en Sotogrande

Asociación de Consumidores y Usuarios de la Marina de Sotogrande (ACUMAR)

Los residentes en la llamada Marina de Sotogrande vienen asistiendo a un deterioro de la situación en el conjunto inmobiliario por las reclamaciones de los propietarios que, unas veces se materializan en reuniones de Comunidades buscando una solución, otras en impago de cuotas a la sociedad administradora y siempre con un desencanto generalizado por las cifras que se abonan y los servicios que se reciben.

Es necesario aclarar que en la Marina de Sotogrande existen más de 25 comunidades de propietarios, cuyos integrantes de forma individual, aceptaron en escritura pública pagar unas cuotas a Sotogrande, S.A. en función de los metros cuadrados de la casa y otros parámetros, a cambio de que esta sociedad aportara determinados servicios al conjunto. A esto se le llamó Régimen Especial de la Marina (REM). Dicha obligación de los propietarios nació de un contrato de adhesión típico, mediante el cual o se aceptaba la situación o no se compraba la casa.

Mediante esta original y discutible fórmula, los que tienen apartamentos en la Marina deben pagar esas cuotas de comunidad revalorizadas cada año por IPC, sin poder controlar el gasto, ni el cumplimiento de los servicios, ni los beneficios que se generan. Una casa de unos 200 m2 con jardín y porches paga unos 3.500 euros anuales aproximadamente y como ésta puede haber cientos, sin que nadie tenga que rendir cuentas como ocurriría en una Comunidad de Propietarios ordinaria.

El problema entró en un círculo vicioso que nadie aborda con decisión. Algunos propietarios no abonan los cargos del citado REM porque dicen no recibir los servicios pactados y Sotogrande, S.A. tiende a bajar la calidad por la gran cantidad de impagados y esto le obliga a reducir sus gastos generales, lo cual, a su vez, es injusto para los que pagan religiosamente. Lo cierto es que la sociedad citada actúa con gran prepotencia e incluso no contesta a veces las reclamaciones y sugerencias de los sufridos propietarios, e incluso no reconoce ni atiende a las

Comunidades de Propietarios legalmente establecidas.

Tras intentos de Sotogrande, S.A. de presionar mediante empresas de gestión de cobros (sin llegar al personaje del frac), los pleitos menudean y a veces los gana la mencionada Sotogrande, S.A. y otras los pierde, con el peligro de que, en algún momento, un Tribunal entre a investigar el fondo del asunto que es, sin duda, la misma legalidad del Régimen Especial de la Marina (REM), por el que se paga sin controlar ni los ingresos, ni los gastos, ni la calidad de los servicios y sin que exista libre competencia en la prestación de estos, ni garantías para el consumidor. Incluso la aplicación práctica de ese REM está en entredicho, ya que la materialización por m2 de vivienda, de jardines, de porches, de aparcamientos y hasta el cálculo del IPC, genera serias dudas queSotogrande, S.A. no aclara.

En éste momento, varios despachos de abogados, algunos administradores y ciertas comunidades tratan de canalizar el descontento, pretendiendo que Sotogrande, S.A. actúe con transparencia y rinda cuentas a los propietarios, para que ésta macrosociedad ceda el paso a una Entidad Urbanística de Conservación (EUC) que, integrada por los mismos propietarios y el Ayuntamiento, administre el importante presupuesto y los complicados servicios de una extensa propiedad como es la Marina de Sotogrande. Y al fondo, el Ayuntamiento de San Roque que hasta ahora ha ido aparcando el problema, a pesar de que, como reconoce un Informe Jurídico, no constituyó una Entidad Urbanística de Conservación (EUC) en su día, respetando así las exigencias legales. Y todos permitieron que Sotogrande, S.A. incluso traspasara el injusto REM a una sociedad distinta, cuyos números y destino de los ingresos obtenidos, resultan sencillamente escandalosos.

La solución a todo esto sería que Sotogrande, S.A., dialogando y rindiendo cuentas, colaborara de manera activa a la constitución de la Entidad Urbanística de Conservación (EUC), tal como ordena el Plan de Urbanismo de San Roque y ayudara igualmente a que los propietarios pasen a gestionar las zonas privadas de sus propias Comunidades de Propietarios. De esta forma se aseguraría, para el futuro, la gestión adecuada, tanto de las zonas públicas como de las privadas de uso común, de una forma reglada y acorde a la legislación, con lo que se mantendrá la calidad de esta prestigiosa urbanización.

Lo cierto es que Sotogrande es, efectivamente, una urbanización acreditada que disfruta de una merecida fama en el exterior de orden y calidad que nunca debería perder. Esperemos que los citados ejecutivos de Sotogrande, S.A. bajen algún día del olimpo, admitan errores, al contrario de lo habitual, y lleguen a acuerdos con los afectados, las Comunidades de Propietarios y el Ayuntamiento de San Roque, para encontrar una solución basada en el control y la transparencia, cosa que ahora no ocurre.

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