Antonio Luque insiste en el “tamaño” para espolear las exportaciones - El Sol Digital
Antonio Luque insiste en el “tamaño” para espolear las exportaciones

Antonio Luque insiste en el “tamaño” para espolear las exportaciones

Juan Alberto Gómez

El sector del aceite en España ha cambiado mucho en los últimos años. Si en 1986, justo al acceder a la Comunidad Económica Europea, el país tenía una producción de medio millón de toneladas, a día de hoy esa producción casi se ha triplicado y supera los 1,5 millones de toneladas. De hecho, es el principal productor de aceite del mundo con una cuota que alcanza el 50 por ciento. En todo esto, Andalucía tiene mucho que decir ya que concentra más de tres cuartas partes de dicha cifra. En este sentido, las empresas del sector en la comunidad alcanzan una facturación que supera los 3.500 millones de euros. Con estas magnitudes, se comprende con lógica el peso fundamental del aceite en el tejido productivo de la región.

El director general de Dcoop (antigua Hojiblanca), Antonio Luque, considera que “en los últimos años, las empresas andaluzas se han puesto las pilas” aunque “nos queda mucho por hacer” y resalta la necesidad de “aumentar las empresas profesionalizadas de gran tamaño”. A su juicio, “no podemos ir mil empresas a vender aceite de oliva a Pekín, Nueva York, Tokio o Londres”. “Si somos conscientes de que el gran crecimiento está fuera, han ser empresas de mayor dimensión”, añade. Para el responsable empresarial, la raíz del problema está en “poder negociar de tú a tú con la distribución concentrada”. Por el momento, existen todavía “muchos operadores vendiendo producto” y “no me refiero sólo al sector oleícola sino al agroalimentario” afectados ambos por la “distribución cada vez más concentrada”. No en vano, soportan cierta presión porque muchos productos que se utilizan como reclamo en los lineales encuentran dificultades para ser vendidos. Y para mantener una situación de equilibrio, el directivo aboga por que haya “más colaboración con la distribución”.
Hay algo muy positivo y es que “más del 80 por ciento del precio de la botella en el lineal corresponde al valor del producto que lleva dentro”, indica Luque.

Una vez consolidada las cosas en el entorno doméstico, las grandes oportunidades están fuera. En la Unión Europea, China, Estados Unidos, Latinoamérica. Luque aboga por tres ejes fundamentales que pasan por concentrar la oferta, crecer verticalmente y exportar. Pero pone condiciones. “Hay que trabajar más la marca España”. En su opinión, “no es lógico que en Estados Unidos y en muchos otros países se asocie el aceite a Italia”. Sobre todo cuando, el primer productor mundial sigue siendo España.
Antonio Luque es al mismo tiempo cooperativista, empresario y experto en el mundo del aceite. Nacido en 1958 en Málaga, es tercera generación de olivareros y con una estrecha vinculación a las tierras familiares. Esto le ha proporcionado una visión real y muy amplia del sector. De este modo, comparte las preocupaciones de los agricultores tanto como los retos a los que se enfrenta Dcoop y las necesidades del mercado. Luque atribuye un papel decisivo al olivar en Andalucía dado su peso económico y, más importante aún, por la fijación de la población al territorio. Además de la exportación, aboga por la permanente modernización de la industria agroalimentaria regional y malagueña. Con todo, también tendió una mano a las comercializadoras porque sin su colaboración no hay mercado ni crecimiento. “Si queremos estar internacionalizados e invertir en I+D, necesitamos empresas de gran distribución que escojan nuestros productos y los expongan en el exterior”, manifiesta.

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