Antonio Trujillo, autor de El Purgatorio: “Los juzgados de violencia sobre la mujer son tribunales de excepción, de hecho están prohibidos en la Constitución” - El Sol Digital
Antonio Trujillo, autor de El Purgatorio: “Los juzgados de violencia sobre la mujer son tribunales de excepción, de hecho están prohibidos en la Constitución”Antonio Trujillo, autor de El Purgatorio

Antonio Trujillo, autor de El Purgatorio: “Los juzgados de violencia sobre la mujer son tribunales de excepción, de hecho están prohibidos en la Constitución”

Vicente Almenara.- Antonio Trujillo García (Málaga, 1979) es experto en Criminalidad y Seguridad Pública por la Universidad de Málaga (UMA) y miembro de la Policía Local. A esta dedicación por lo público une otra que es intrínsecamente íntima, la de escritor. El Purgatorio es un peldaño más en su carrera, solo que en esta ocasión le ha tocado hablar de sí, aunque sea también con experiencias de otros que pasaron por una separación y la guerra por los hijos, la casa y hasta la libertad. Escribe desde la ficción pero es una historia muy real que toca de lleno a miles de hombres a los que se intenta silenciar desde primera hora. Por eso, de estos crímenes se habla poco.

¿Cómo surgió la idea de escribir esta obra, ‘Purgatorio’?

Verá, con este tema de la ideología de género y el feminismo, cada uno, evidentemente, tiene una opinión. Pero ves la realidad cuando te ves metido de lleno. Tras separarme, tuve el primer juicio por la custodia de mi hijo y me encontré de bruces con esta realidad. Para demostrar que era un custodio idóneo, tuve que solicitar un informe a una trabajadora social. En realidad, llevaba tres años cuidando a mi hijo, sin embargo, de pronto, necesitaba un informe profesional y externo que avalara lo que venía ocurriendo. Si tienes una vagina eso se da por sentado. Incluso ella presentó una nómina falsa en el juicio. De hecho, la jueza descubrió la estratagema. Trabaja en una empresa familiar y las nóminas se las firma su propio hermano. Además de todo ello, me había amenazado con quitarme la casa. Cuando suceden estas cosas, te encuentras con una indefensión enorme. Porque, claro, si sufres un robo o un daño tienes la posibilidad de ir al juzgado e interponer una denuncia. Pero cuando te hacen todo eso, sientes que pueden quitarte la casa, parte de tu sueldo, e incluso a tu hijo; y de manera legal. Al final, hay que exteriorizarlo de alguna manera. Nos encontramos con que todos los poderes públicos, medios de comunicación, etc. hacen lo posible para que eso no salga a la luz como debiera.

Y en su caso, la motivación de la excónyuge para proceder de ese modo contra usted e intentar quitarte al niño, etc, ¿era por despecho?, ¿ideología acaso?, ¿qué razón poderosa la vuelve tan peligrosa?

A raíz de ello, te pones en contacto con otros que sufren tu misma situación. Te empiezas a interesar más por el asunto. Descubres que muchas parejas al separarse ven, automáticamente, al otro como una especie de enemigo al que hay que quitarle todo; o bien él va a por ella o ella a por él. La diferencia es que ellas tienen el arma legal y nosotros no.

Le cuento. En mi caso, no ocurrió nada excepcional. Atravesábamos, como cualquier pareja, una mala racha en lo sentimental y decidimos separarnos. Ya está. No hubo nada nunca, ni siquiera un elemento grave. Creo que, al final, las custodias se traducen en dinero. Si los hombres tuviéramos la posibilidad de hacer esto, quedarnos con una casa que no es nuestra y tener un sueldecito extra pues lo haríamos. Pero, en este caso, son ellas las que tienen la posibilidad de hacerlo.

¿Entonces, después de la separación es cuando ella se mueve?

Si, efectivamente

¿No es inmediatamente y como consecuencia de…?

No. De hecho, recuerdo que pasaron varios meses. Fíjese que mi intención, hablé con un abogado amigo, era redactar un convenio regulador que los dos consensuáramos, presentarlo luego en el juzgado, y ya está. Algo de muto acuerdo que no nos supusiera mucho dinero. Ella, en principio, se mostró de acuerdo. Súbitamente, una o dos semanas después, el acuerdo ya no existía. No sé con quién hablaría o el asesoramiento que tuvo. Lo desconozco. Para mí sorpresa, me exigió 500 euros al mes cuando yo pagaba una hipoteca de 1.000 euros. Hice cuentas y le comuniqué que no me quedaría dinero ni para comer. Me respondió que si no pagaba esos 500 haría todo lo posible por quedarse con la casa. Imagínese.

¿Llegó a denunciarle por violencia o maltrato?

Eso no. Estuve de acuerdo y empecé a abonar esos 500 euros. De hecho, me fui temporalmente a casa de mis padres y ella aceptó solo ese dinero para irse de allí. Estuve unos meses pagando esa cantidad que, después del juicio, se quedó en 400 euros.

Las hay que han denunciado falsamente un viernes para que vaya el exmarido al calabozo el fin de semana y disfrute de una experiencia interesante…

A raíz de mi trabajo le podría contar de todo. Estaríamos hasta mañana. El más sangrante que recuerdo lo sufrió un compañero. Su mujer lo denunció dos años después de la separación por amenazas. Había un acuerdo previo entre ellos que estipulaba que, mientras ella ganara menos de 1.200 euros, él asumiría la manutención. Tenían la custodia compartida. Poco después, la contrataron en una farmacia. Cobraba más de la citada cantidad pero pidió a sus jefes que le subieran todo lo que pudieran el IRPF de manera que, en líquido, ganara menos de 1.200 euros. El abogado de mi compañero lo descubrió en Hacienda e interpuso un escrito ante el juzgado para extinguir la manutención. Como llevaban dos años sin vivir juntos, lo denunció por unas amenazas que presumiblemente habían ocurrido dos años atrás.

¿Y el libro cómo lo tiene planteado?, ¿basándose en lo que fue su caso o hay partes de ficción?

Hay de todo. He usado cosas que me han pasado, ficción y hechos que les han ocurrido a conocidos o me han contado. Lo he unido todo y ha quedado como un relato. El libro narra la vida de un hombre separado cuya intención es suicidarse. En el libro, está mezclada la acción, que transcurre en un solo día, junto a partes que son un monólogo interno donde expone los problemas que le han llevado a verse así.

¿Ha encontrado en Málaga algún tipo de asociación o colectivo que le haya prestado ayuda?

Sí. Con la que he tenido más contacto ha sido con la Asociación de Custodia Compartida de Málaga.  Existe otra, Asociación Custodia Compartida Costa del Sol, con la que también he tenido relación. Incluso una asociación que se ha transformado en partido, IGRE (Partido por la Igualdad Real).

No hay asociaciones que defiendan al hombre y cuenten con subvención pública…

No sé si sabe lo que ha pasado con el número 016, el Teléfono de la Mujer Maltratada, o lo era, porque van a darle un pequeño retoque. En Andalucía, a raíz del cambio de gobierno, se ha modificado y la unidad que lo gestionaba ha pasado a denominarse de Violencia Intrafamiliar. No estamos hablando de casas de acogida o asociaciones. Es, simplemente, un teléfono de asesoramiento. Ahora se ha convertido en un medio de ayuda a cualquier persona maltratada, ya sea mujer, hombre, niño o anciano. Aunque objetivamente, no haya ninguna persona razonable que se oponga al cambio, como ha sido propuesto por Vox, automáticamente, se considera una medida fascista. Por supuesto, PSOE y Podemos están en contra.

Hay otro caso estos días del que quisiera su opinión, el del chico de Fuengirola que, por defender a una mujer, a la que estaban robando persiguió al ladrón. Hubo una pelea y, en el transcurso de la misma, el agresor cayó al suelo desplomado golpeándose en la cabeza y sufriendo un traumatismo que le ha provocado la muerte. La sentencia son dos años de condena y una indemnización de 180.000 euros. Vox ha lanzado una campaña de crowdfunding para reunir dicha cantidad. Creo que en la pelea podría haber sucedido cualquier cosa, incluso haber muerto el acusado, ¿qué opina?

En la legislación penal hay un principio que jueces y magistrados aplican: la teoría de los platos rotos. El que rompe paga. Como ni la víctima ni este chico han sufrido lesión grave ni de consideración, y quien murió fue la otra persona, quien tiene que pagar es el causante del daño. Dudo mucho que PSOE y Podemos salgan en ayuda de este chico, y máxime tras posicionarse VOX. Lo que la decisión judicial dice implícitamente es que hay que mirar para otro lado cuando asistimos a robos, tirones o agresiones. Parece ser, según ha trascendido, que fue un robo con violencia y que el ladrón estaba golpeando a la mujer.

Volviendo al libro, ¿cree que estos problemas tienen solución o van a tenerla?

Creo que tendrán solución cuando, lo que es una relación de pareja, una relación de padres e hijos o una relación que se ha roto, se desligue del dinero. Cuando esto suceda, podrá existir. Aunque esté mal decirlo, las custodias de los hijos significan dinero, significan una casa, y significan todo tipo de ayudas. Cuando una pareja se divorcia, excluyendo el daño moral que una mujer pueda sufrir por la ruptura, todo lo demás son ventajas para ella. Si hay una vivienda en común, tiene una casa; si hay hijos en común, tiene los hijos. Además, tiene acceso a una manutención. Incluso en custodias compartidas, que son minoritarias, sigue teniendo dicha prestación. Fíjese lo que le digo. Aunque un padre se encuentre en situación de desempleo, nunca dejará de pagar un mínimo de 150 euros al mes y por hijo. El único caso que conozco de un hombre que tenga la custodia y la mujer asuma la manutención esta cuantía asciende a 75 euros, menos que en el caso del hombre.

Ahora queremos ser todos muy iguales. Si yo le dijera a una mujer que su cometido es criar a los hijos y el de su marido sostenerla económicamente a ella y a sus hijos, recibiría un guantazo como mínimo. Pero el Código Civil que tenemos dice exactamente eso. Si una pareja se separa y los hijos quedan bajo su tutela, la ley dice que ella es la encargada de criarlos y él de sostenerlos. Suena realmente machista, sin embargo, no he visto a ninguna feminista cargar contra ello. Y creo que no lo vamos a ver nunca. Parece que la avaricia es más fuerte que la dignidad.

Si la única cuestión es el dinero, esto necesita una profunda reforma que han de acometer los grupos parlamentarios a escala nacional. Y hace falta voluntad política para ello. ¿Cómo ve las posiciones de los distintos partidos sobre esta realidad?

Al margen de VOX, el resto de partidos están alineados con el marco actual. Creo que Ciudadanos, por ejemplo, no está de acuerdo al cien por cien pero, al final, son votos. El feminismo se ha convertido en un lobby y ningún partido está dispuesto a perder ese nicho de votos.

¿Y el defender al hombre no tendría votos?, ¿o es que los hombres no votan?

Pues una buena parte de los votos que ha obtenido VOX viene precisamente por eso. Fíjese que el cabeza visible de Vox en Andalucía es un juez que fue muy contrario a todo esto. Precisamente por mantener esa postura perdió el puesto como magistrado.

¿Es optimista a medio o largo plazo?

A medio pienso que no. De todos modos, considero que esto tiene los días contados porque, al final, los jueces, los políticos, los feministas, al final se separan y todos tienen hijos o familiares que van a sufrir esa situación. Mientras a ti no te toque de lleno, es muy fácil defender ideológicamente la otra postura. Precisamente, le ocurrió al ministro de Justicia de Rodríguez Zapatero, Juan Fernando López Aguilar.  Para el PSOE es la única denuncia falsa que ha existido.

Hemos llegado a cometer barbaridades, como los juzgados de violencia sobre la mujer, que son tribunales de excepción, de hecho están prohibidos en la Constitución. ¿Qué pasaría si creáramos un tribunal para juzgar solo a gente negra, o solo a gitanos?, ¿se imagina una sala para juzgar exclusivamente a mujeres? En realidad, no son juzgados de violencia sobre la mujer. Todo el que agrede a una mujer debería ser llevado a ese juzgado y no es así.

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