Apple no es Reino Unido. Feliciano Macías. Asesor de inversiones Renta 4 Málaga - El Sol Digital
Apple no es Reino Unido. Feliciano Macías. Asesor de inversiones Renta 4 Málaga

Apple no es Reino Unido. Feliciano Macías. Asesor de inversiones Renta 4 Málaga

Semana mixta en las bolsas internacionales que siguen sin encontrar un rumbo concreto ante la elevada incertidumbre sobre los resultados empresariales futuros esperados, lastrados por el impacto económico de la pandemia y la agitación política a nivel global. Así, en España el Ibex registra una caída cercana al medio punto y continúa chocando con la resistencia de los 7.000 puntos mientras sus homólogos europeos acumulan subidas de entre el 1% y el 2,5% en el CAC y el Dax respectivamente. Por el contrario, en EE.UU. continúan las correcciones que comenzaron la semana pasada tras los máximos históricos que marcaron durante el mes de agosto, registrando caídas superiores al 2% en S&P y del 3,5% en Nasdaq.

Llama la atención el dato de la capitalización o valor bursátil de Apple, que superó ella sola a todo el mercado británico. Entonces, al menos yo me pregunto ¿vale más Apple que Reino Unido? ¿Tiene Apple 66 millones de trabajadores?, que es la población de dicho país. Pues quizás de ahí las ventas de final de semana, que antoja que toca descansar y ver qué está barato y qué está caro.

Una semana más las tensiones entre EE.UU. y China coparon los titulares de la prensa tras las declaraciones del presidente Trump afirmando que quiere desvincular la economía americana de la China. Además, amenazó con medidas concretas como retirar la posibilidad de optar a contratos del gobierno a las compañías americanas que creen puestos de trabajo en el extranjero y hagan negocios con China o aprobar bonificaciones fiscales a las compañías que repatríen empleos a EE.UU. y fabriquen en suelo americano.

En cuanto a las negociaciones sobre el Brexit, la nueva ley de mercados interiores que pretende aprobar el gobierno de Boris Johnson choca frontalmente con partes del Acuerdo de Salida firmado en marzo y que contemplaba preacuerdos sobre algunos de los temas más controvertidos, como el estatus de frontera norirlandesa o el “terreno de juego equilibrado”, ante lo que la UE podría estar estudiando tomar acciones legales bajo el amparo de las leyes internacionales, y emplazó al gobierno británico a eliminar del proyecto de ley aquellas medidas incompatibles con el acuerdo en el menor tiempo posible y, en todo caso, antes de final de mes.

De cara a la próxima semana, el principal foco de atención estará en la reunión de la Fed (miércoles), donde esperamos que reitere el mensaje lanzado en Jackson Hole, adoptando un objetivo de inflación flexible, pudiendo superar el 2% de forma temporal, y primando la recuperación del mercado laboral, lo que confirma así que los tipos permanecerán bajos durante un largo periodo de tiempo.

En relación al mercado, mantenemos una posición de prudencia teniendo en cuenta los riesgos que persisten y unas valoraciones que, pese a las últimas caídas, continúan en niveles muy exigentes especialmente en EE.UU., y con el riesgo adicional de un incremento de volatilidad a medida que se acerquen las elecciones del 3 de noviembre. Nos parece pronto para que la rotación hacia ciclo (necesaria para que las bolsas sigan subiendo) sea sostenida a falta de mayor visibilidad sobre la evolución de la pandemia y, por derivada, de cuáles serán el ritmo y la intensidad de la recuperación económica. En cualquier caso, hay que destacar la falta de dirección en los mercados durante las últimas semanas, que hace más importante si cabe monitorizar de cerca las carteras para poder adaptarnos con flexibilidad, aprovechando potenciales tomas de beneficios en los próximos meses (posibles detonantes: elecciones EEUU, tensiones Brexit, pérdida de pulso de datos macro…) para ir incorporando de forma gradual y con una visión de medio plazo posiciones en algunos valores más vinculados al ciclo y que puedan emerger de la situación actual como ganadores a largo plazo. Las potenciales tomas de beneficios deberían ser limitadas en un contexto de elevada liquidez (apoyo continuado de bancos centrales) y represión financiera (tipos bajos durante mucho tiempo) que seguirá apoyando a las bolsas en el medio plazo.

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