De apuestas y faroles. Carlos Ramírez. Abogado - El Sol Digital

De apuestas y faroles. Carlos Ramírez. Abogado

Días después de tomar la decisión de no apoyar a Elena Valenciano como presidenta del grupo socialdemócrata en el Parlamento Europeo, con una línea más que contradictoria para reconstruir la dañada unidad en el partido, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha manifestado, en varias ocasiones que, si Rajoy no puede aprobar sus presupuestos, tiene que convocar elecciones generales.

Sin embargo, a raíz de las últimas encuestas, que no predicen un vuelco electoral, y con un Podemos que se le ha adelantado en asuntos clave, como la lucha contra la brecha salarial, las mejoras de las pensiones,  asuntos identitarios para un partido de izquierdas y, por otra parte, paradójicamente, defendiendo las posiciones nacionalistas del PSC sobre el modelo lingüístico en la escuela catalana y la apuesta en Baleares para que el catalán sea un criterio esencial para obtener plaza fija como médico, la coherencia no deja de ser una meta inalcanzable, aún. Posiblemente, en “La Escuela de Gobierno” que organizará ese partido político entre los días 15-18 de marzo, será una buena prueba de la solidez o fragilidad de esa unidad y de su liderazgo.

Las peculiares ideas o las más impactantes de Sánchez, en este año, han sido dos nuevos impuestos a la banca para sufragar las pensiones, con la ilusión de evidenciar su deseo de reforzarse como la mejor alternativa a Rajoy, quien no dará por terminada la legislatura pues puede prorrogar los presupuestos sino alcanza apoyos de Ciudadanos y PNV, ambos enemigos parlamentarios. Quizás, lo que más le beneficie este año y el próximo al PSOE sea el recrudecimiento del enfrentamiento entre PP y Ciudadanos por un espacio de electores de centroderecha.

El gobierno intenta atraer su electorado en Cataluña y en el resto del país con la nueva bandera del castellano. Inés Arrimadas que debía protagonizar, tras las elecciones catalanas, una gira europea para poner en valor la victoria del constitucionalismo por primera vez ante independentistas que controlan casi todo el poder institucional desde hace 30 años, se ha ocultado detrás de Rivera, para que sea éste quien lidere el éxito. Con todo, se limitó a una entrevista en el Financial Times, que lo saludó como el nuevo gran líder liberal, gracias precisamente a la victoria en Cataluña.

Cataluña es hoy por hoy el gran éxito electoral de Cs y el mejor exponente de sus cualidades frente al PPC.  Rivera no puede renunciar a su único as, sumando un giro social para proyectar una imagen progresista para colocarse al final de la meta en el centro, sin pasar el calvario de ser denostado a su izquierda y derecha.

En Cataluña, el gobierno se acogerá a las sentencias del Tribunal Supremo y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para introducir en los formularios de preinscripción catalanes la casilla que permita a los padres escoger la lengua vehicular en el caso de la educación infantil, o ampliar la presencia del castellano hasta el 25 por ciento en el caso de los ciclos educativos posteriores. Una opción que la Generalitat debería haber incluido desde hace décadas en sus formularios de preinscripción, requerimiento que ha incumplido sistemáticamente, pese a los fallos judiciales en contra. Los formularios de preinscripción de la Generalitat permiten a los padres especificar si el niño “conoce” el catalán, el castellano o ninguna de las dos lenguas, pero remite para la elección del castellano como lengua vehicular a una petición formalizada ante el centro en el momento de la matriculación. Esa petición se traslada a la Consellería y en caso de ser aceptada el niño recibirá “atención personalizada” en castellano, al margen del resto de la clase.

En el caso de los ciclos superiores -a partir del segundo ciclo de primaria- supondría la obligatoriedad para el colegio de ofrecer una asignatura con el castellano como lengua vehicular, además de la propia clase de castellano, para dar cumplimiento al requerimiento de “al menos” un 25 por ciento en esta lengua.

El Tribunal Supremo nunca ha avalado en sus sentencias la división del alumnado por lenguas, pero sí establece ese mínimo y advierte que la “atención individualizada” para los niños que solicitan más castellano es discriminatoria.

Ante la cuestión de si Rajoy puede garantizar un régimen bilingüe general, la respuesta es que tiene la obligación, sin embargo, ya el Gobierno de José María Aznar perdió la oportunidad de llevar la Ley de Política Lingüística al Constitucional por los Pactos del Majestic. Eran otros tiempos.

Quizás, todo empezó a torcerse con la pérdida de Cuba y, en especial, según el hispanista Paul Preston, en la dictadura de Primo de Rivera, cuando el nacionalismo catalán era un tema de la burguesía, de finanzas. El líder, Francesc Cambó, quiso que Catalunya fuera el motor económico de España, en un ambiente en la calle de los pistoleros de la alta burguesía contra los pistoleros de la CNT. La alta sociedad catalana salió a la estación para jalear a Primo de Rivera cuando vino de Madrid, y, sin embargo, luego, Primo de Rivera inició una campaña contra el catalanismo, originándose un catalanismo más radicalizado, influido por muchas circunstancias.

Queda, por tanto, un largo año hasta esas hipotéticas elecciones nacionales, en las que pueden variar las situaciones actuales y también las estrategias. A ninguno de los líderes de los partidos les beneficiaria ese adelanto. Y Ciudadanos puede volver a confundir sondeos con votos, faltándoles equipo e implantación territorial, y unos mensajes que seduzcan a muchos de los que no les votan y a nuevos electores, movilizando para ello a una militancia escasa.

La economía puede marcar tendencias, así como la sensibilidad social del gobierno hacia pensionistas y los salarios de la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En el año 2017 se crearon 500.000 puestos de trabajo, y este año pudiera ser en cifras similares, con lo que habrá más ingresos públicos para ofrecer propuestas a sectores desfavorecidos en esta década de crisis, y retratar a las voces que profetizaban la hecatombe con sus medidas e imploran ya, cada día, más gastos sociales en el plazo inmediato.

Queda mucho partido, aun no hay pinza a tres bandas en el Congreso de Diputados, y si el oso da signos de agotamiento, aún no está cazado. Las esperanzas, justificadas, de millones de españoles merecen propuestas realistas. La estabilidad social y económica mejoraría las perspectivas para un país con una sociedad vapuleada por una crisis decenal con efectos devastadores, y entumecida por centenares de casos de corrupción, y por un golpe fallido contra la legalidad constitucional desde una Comunidad Autónoma. Mientras hay tiempo, hay esperanza.

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