Atasco en los 3.000 puntos del SP500 - El Sol Digital
Atasco en los 3.000 puntos del SP500

Atasco en los 3.000 puntos del SP500

La “tregua” en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, así como la expectativa de bajadas de tipos ha propiciado que los principales índices en Europa y Estados Unidos se apunten revalorizaciones semanales entre el 1%-2%, a excepción de Italia y Grecia >+2%, destacando los nuevos máximos históricos del S&P. Esto ha llevado a esté índice a sus 3.000 puntos, nunca visto antes, y al referente mundial Dow Jones a los 27.000 puntos. Son ambos precios zonas de atasco desde febrero de 2018, y aquí no puede estar mucho tiempo más: debe decantarse por rotura al alza o a la baja.

Los datos macroeconómicos han tenido un resultado mixto. En Estados Unidos, mientras el ADP de empleo mostró una creación de puestos de trabajo del mes de mayo por debajo de la media mensual (ADP empleo privado 102.000 vs 140.000e) las nóminas no agrícolas superaron las previsiones ampliamente (224.000 vs 160.000e y 72.000 previo revisado desde 75.000). Por otro lado, en las encuestas adelantadas de junio vimos un ISM de servicios que se moderó más de lo esperado frente a unos PMIs finales (compuesto, servicios, manufacturero) que tuvieron una lectura más positiva (PMI compuesto 51,5 vs 50,6e y 50,9 anterior) y un ISM manufacturero que finalmente cayó menos de lo previsto. En Europa, la lectura de los PMIs finales de junio mostró en todos los países un PMI compuesto mejorando vs dato preliminar gracias al componente de servicios.

Por otro lado, Christine Lagarde fue nombrada presidenta del BCE. En este sentido, el mercado espera que mantenga el sesgo acomodaticio de Draghi y que siga poniendo en práctica el lema del “whatever it takes” para mantener la integridad del Euro y alcanzar su objetivo de inflación del 2%. Draghi ha generado en el mercado expectativas de estímulo monetario adicional para afrontar la debilidad económica en la Eurozona y el riesgo de desanclaje de expectativas de inflación.

De cara a las próximas semanas/meses, consideramos que lo más relevante a efectos de determinar los movimientos en los distintos activos financieros será la evolución de las expectativas del ciclo económico. Vigilaremos de cerca si, en función de los datos macro que se vayan conociendo (con especial atención a los indicadores más adelantados de ciclo), los bancos centrales cumplen con expectativas del mercado (¿demasiado “dovish”?, ¿riesgo de decepción?) y si sus medidas de estímulo son suficiente para estabilizar las perspectivas cíclicas, algo a su vez clave para determinar el devenir de los resultados empresariales. En este sentido, estaremos pendientes de los resultados empresariales del segundo trimestre, que comienzan en EEUU el 15 de julio y una semana después en Europa. Lo más relevante será ver si las compañías entienden la desaceleración actual como algo puntual y qué se puede resolver con nuevos estímulos o, por el contrario, lo ven como algo más estructural y profundo que pueda llevarles a revisar a la baja sus guías (sobre todo 2020, ejercicio para el que el consenso sigue barajando crecimiento de doble dígito en los BPAs) con las consiguientes implicaciones negativas sobre las cotizaciones.

La evolución de estos puntos será determinante para eliminar las dudas y riesgos que persisten sobre el ciclo, y a los que se añadirán después del verano otros temas como el Brexit (prórroga hasta 31 de octubre, con Boris Johnson como previsible nuevo primer ministro británico, que dispondrá de tres meses desde su nombramiento a finales de julio para renegociar con su propio partido o con la UE), el presupuesto de Italia para 2020 (que se negociará en otoño con la Comisión Europea, con riesgo al alza sobre TIRes en caso de falta de compromiso con los objetivos de endeudamiento por parte del gobierno italiano) y, por supuesto, las tensiones comerciales de EEUU no solo con China sino con otros países (entre ellos la UE, para la que finaliza en noviembre la prórroga concedida a la imposición de aranceles al sector automóvil). A ello se suman también las amenazas de Trump a Irán (potenciales implicaciones al alza en el precio del crudo por las tensiones en el Estrecho de Ormuz) o a Europa y China por la manipulación de sus divisas para mantenerlas artificialmente depreciadas, lo que podría derivar en algún momento en aranceles compensatorios.

FARMA QUÍMICA SUR

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