Bancos (Intolerable III) - El Sol Digital
Bancos (Intolerable III)

Bancos (Intolerable III)

Antonio Castillo Pérez. Asociado de ASETHAN (Asociación Emérita de Turismo y Hostelería de Andalucía)

Tenía un amigo inglés que me decía que un banco “es un amigo que te presta un paraguas cuando hace sol”. Otro buen amigo exportador internacional desde Málaga tiene prohibido en su empresa pedir ningún tipo de crédito a un banco desde hace más de 30 años. ¿Y esta fama de donde viene?
Sin meterme en la culpabilidad de los bancos en la última crisis, voy a ir directamente al día a día en las visitas a los bancos.
En primer lugar, si vas a hacer operaciones (que cada día, acotan más) que requieran un cajero, o sea persona física que te atienda, normalmente la cola es interminable y la espera dependiendo del día puede ser de 20 a 30 minutos.
En frente tuya en la cola tienes carteles que dicen “Atención personalizada”, “Te atenderemos como en tu país”, este último en cuatro idiomas.
Hay bancos que debido a la antigüedad del edificio donde están situados en lugares estratégicos, su capacidad de servicio no puede abarcar la demanda y así vemos clientes haciendo cola hasta la puerta principal y muchas veces hasta fuera de la puerta.
En la mayoría de los bancos solo hay un cajero y tres y hasta cuatro comerciales, la cola es interminable y el servicio horrible y allí siguen los carteles de atención personalizada.
A veces, cuando me toca el turno, le pregunto al solitario cajero ¿hoy no hay cafelito?, a veces me responden y otras solo me miran y sonríen.
Con tantas cabezas pensantes y cobrantes que tienen los bancos, más les valdría imitar a otras empresas como, por ejemplo, los supermercados: en cuanto hay más de 3 o 4 personas en una Caja, llaman a otro empleado que está reponiendo o en otro menester y automáticamente abren otra caja, resultado en 3 minutos se acaba la cola y el empleado que abrió la nueva caja vuelve a la tarea en la que estaba y el cliente se va contento y no cabreado como sale uno siempre del banco.
Vamos a especificar: en Unicaja Torremolinos, plaza Costa del Sol casi siempre hay un cajero, dos comerciales, un interventor y un director que no se ve porque está en otra planta. La cola sale por la puerta principal y los famosos cartelitos “atención personalizada” están enfrente mofándose del cliente que espera mínimo 20 minutos. A esto hay que añadir en este banco y en los demás que tienen toda una serie de prohibiciones para pagar recibos de otros bancos, no siendo clientes, limitando: días y horas a la conveniencia del banco. ¡Vaya atención personal! En algún banco ya hay cajero para clientes del propio banco y para clientes que no sean del banco, la espera en cualquier caso, es la misma aparte de la descriminación clarísima.
Seguimos especificando: Banco Sabadell, Avda Antonio Maldonado, Benalmádena-Costa: un cajero, cuatro comerciales, un interventor y un director. Cola enorme en caja, espera 20, 25 minutos. ¿No sería mejor que los comerciales atendieran también la caja y no enfadaran a diario a sus clientes?
BBVA en Arroyo de la Miel centro, tres cajeros, cuatro comerciales, etcétera, aquí el servicio es más sofisticado: grandes pantallas, muchos asientos y una máquina para sacar número y si eres cliente del Banco te mandan un SMS. Como el día que fui, tardaban mucho, me marché. A los 18 minutos me mandaron un SMS diciéndome que era mi turno, naturalmente yo ya había aprovechado mi tiempo y no volví.
La realidad es que el servicio direto es malo en todos los bancos. E tiempo que es oro, lo es para todos nosotros y perderlo absurdamente por un mal servicio no es de recibo. Vamos a las contrapartidas: te domicilian los recibos de agua, luz y la nomina y te envían a menudo cartas o emails contándote las excelencias del banco. Si no tienes la nomina domiciliada, te cobran cuota de mantenimiento, invento magistral, ya que te cobran por que tu mantengas el dinero en cuenta, sola y exclusivamente.
La cuota de mantenimiento varía, suele ser de 8, 12 o 15 euros (según el banco) trimestral, lo que equivale a 3, 4 o 5 euros mensuales, multiplicado por millones de cuentas que tiene cada banco, pues millones de ingresos mensuales gracias a un invento brillante llamado “cuota de mantenimiento” sin dar un solo golpe, solo apretar la tecla de mantenimiento y tal y como una máquina tragaperras, los millones se abonan en su cuenta.
En las zonas turísticas, cuanto más afluencia hay de turistas, menos servicios bancarios existen, pondré varios ejemplos: Semana Santa en la Costa del Sol, bancos cerrados, jueves, viernes, sábados y domingos, ocupación Hotelera cien por cien, visitantes 200.000.
Arroyo de la Miel o cualquier otra localidad turística de la Costa: fiestas patronales, lo mismo. Efectivamente, hay cajeros para sacar dinero pero yo estoy hablando de servicio “personalizado” como requiere un cliente que además es visitante y está de vacaciones y que debe de llevarse buena impresión de todas las empresas que viven del turismo y los bancos en estas zonas son los que menos ponen para atraer al turista pero los más beneficiados por ellos y sus inversiones y/o cuentas.
No es tan complicado, se dispone el personal necesario, se publicita la apertura, se abre y se da buen servicio.
Lo mismo que los hoteles sufren las visitas de los inspectores de Turismo en la que algunos te aplican el tercer grado y miden el tiempo que tarda el ascensor en subir al último piso y abren el grifo del lavabo y controlan cuanto tiempo tarda el agua caliente en llegar a la habitación, amén de inspeccionar cocinas, cámaras, recepción, almacenes y Dios sabe qué. Toda una delicia de inspección.
No podría o debería el Banco de España velar por los ciudadanos y que los bancos den un servicio decente, apliquen cargos legítimos y reales y no jueguen con un cliente indefenso ante tanto poder y para ello establezcan una inspección similar a la hotelera (1).
Debería existir un impuesto turístico para aquellas empresas que se benefician del flujo de turistas y que no contribuyen a la promoción turística.
Un canon de 100.000 euros anuales por entidad debería ser impuesto a cada banco central en la Costa del Sol para promoción y marketing turístico a realizar por el Patronato de la Costa del Sol, además se debería poner otro canon por cada oficina bancaria de 20.000 euros anuales para merchandising o promoción interna de cada municipio a gastar en jardinería, señalización turística y de hospitales e instalación de wifi en el municipio
Será complicado que se muevan pero si se hace un poco de ruido, las cabezas pensantes verán que es mejor un cliente contento que enfadado.

(1) ¿Por qué no existe una hoja de reclamaciones como en los demás establecimientos? No, hay que hacer una reclamación especial a un estamento determinado que luego te contestará y no como en una reclamación hotelera que, automáticamente, insta la inspección y si aprecia algo anormal te sanciona por ello. Toda una delicia.

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