Beatriz Cestino y Natalia García, del Departamento Internacional de Unicaja, asesoran a los empresarios - El Sol Digital
Beatriz Cestino y Natalia García, del Departamento Internacional de Unicaja, asesoran a los empresarios

Beatriz Cestino y Natalia García, del Departamento Internacional de Unicaja, asesoran a los empresarios

Maite Díaz Torres

Toda empresa con un proyecto internacional necesita poner mucha atención en la gestión de los medios de pago, de lo contrario puede verse envuelta en un conflicto durante o posterior a la negociación, lo que podría significar una gran pérdida de tiempo o incluso de dinero.
Beatriz Cestino y Natalia García trabajan en el Departamento Internacional de Unicaja, donde se dedican a asesorar a empresarios con un proyecto internacional sobre los medios de pago más adecuados para facilitar las transacciones y negociaciones con el extranjero. Ambos acudieron a la Jornada de Internacionalización para la PYME que se celebró el pasado 14 de octubre en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga, donde compartieron con los asistentes los puntos principales que deben tenerse en cuenta a la hora de realizar un proceso de pago internacional.

Diagnóstico propio

El primer paso antes de lanzarse a realizar un proyecto internacional es elaborar un diagnóstico de la empresa. El empresario “debe preguntarse por qué sale al extranjero y si necesita cambiar su producto para adaptarlo a los clientes internacionales”, asegura Natalia García. Tras esto es importante hacer una “investigación de mercado” y preparar la gestión de embalaje, transporte y distribución, teniendo en cuenta los trámites aduaneros y la fiscalidad necesarios para llevar un producto de un país a otro”, asegura Natalia García.

Negociación

Para que un negocio vaya a buen puerto es necesario “tener un control del cambio de moneda y saber si el país con el que se negocia tiene alguna restricción, como es el caso de Marruecos, país en el que no se puede pagar por adelantado”, asegura García. El riesgo de cambio es un factor importante a tener en cuenta a la hora de negociar, ya que si, por ejemplo, “se accede a pagar en dólares durante la negociación, se está cediendo en un punto importante, ya que el cambio no es favorable y la persona con la que se negocia debe saberlo para ceder en otra cosa”, cuenta García. Una forma de evitar el riesgo de cambio es abrir una cuenta en diferentes divisas. Esto “se puede hacer en cualquier banco y facilita la transacción” asegura Beatriz Cestino.

Incoterms

Los Incoterms son los términos internacionales de comercio. Reflejan las normas de aceptación voluntaria por las dos partes y definen “quién asume la responsabilidad en cada caso y dónde va a realizarse la compraventa”, entre otros factores, explica García.

Documentación

Al realizar una compraventa internacional puede haber cambios en la documentación y “se deben tener en cuenta todos los documentos necesarios como el Certificado de Origen” para que la transacción se pueda realizar sin contratiempos, asegura García.

Medios de pago

Antes de decidir un medio de pago determinado “es importante preguntarse cuál es la forma más segura y menos costosa”, opina Cestino. También habrá que averiguar si se necesita una línea de riesgo de comercio exterior o si es necesario tener algún dato sobre el banco de mi cliente. Hay varios posibles medios de pago para una gestión internacional, la transferencia internacional, el cheque bancario, las remesas y el crédito documentario. Hasta el momento, “el medio más usado son las transferencias que se uan en un 80 por ciento de los casos, aunque el crédito documentario es el que ofrece más garantías porque la transacción se realiza a través del banco”, asegura Cestino. También se debe tener en cuenta si el país con el que se negocia es de la zona euro, ya que algunas formas de pago como las transferencias se han centralizado, convirtiéndose en el medio de pago más sencillo para esta zona.

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