El Centro de Estudios Hispano-Marroquí fomenta la creación de censos en las ciudades norteafricanas - El Sol Digital
El Centro de Estudios Hispano-Marroquí fomenta la creación de censos en las ciudades norteafricanas

El Centro de Estudios Hispano-Marroquí fomenta la creación de censos en las ciudades norteafricanas

Maite Díaz Torres

Málaga cuenta, aproximadamente, con 8.000 ciudadanos marroquíes en la actualidad. La marroquí es la población extranjera más numerosa de nuestra ciudad, además de ser la única que cuenta con una segunda generación de inmigrantes en nuestro  país, ya que “los inmigrantes de otros países han ido llegando más tarde”, pero en el caso concreto de Marruecos, “muchos de los hijos de las familias que llegaron hace años ya han estudiado en la Universidad como los demás”, explica Ruth Sarabia, directora general de Derechos Sociales, Participación  Ciudadana, Inmigración y Cooperación al Desarrollo.

Una de las instituciones que velan para fomentar las relaciones entre España y Marruecos es el Centro de Estudios Hispano-Marroquí. Este espacio nació en 2011 con la idea de ser el centro de relaciones entre España y nuestro país vecino. Un lugar de encuentro intercultural que según asegura Arturo Rodríguez, responsable de este centro, los dos primeros años pudo llegar a organizar hasta 50 actividades al año con la ayuda de los fondos europeos. En la actualidad, este centro está financiado únicamente por fondos municipales, lo que ha supuesto una gran bajada de presupuesto.

Nuestra ciudad tiene un gran peso a la hora de fomentar las relaciones entre España  y Marruecos dada la cercanía con el segundo país. Esta vecindad facilitó la llegada de muchos inmigrantes procedentes de Marruecos a Málaga mucho antes del boom migratorio que se vivió del año 2000 al 2005. Hoy, “aproximadamente el 60 por ciento de estos inmigrantes no regresan a su país porque incluso un trabajo que a nosotros nos parecería precario les permite vivir y poder mandar dinero  a sus  familias”, comenta Sarabia.

Participación  ciudadana y rehabilitación urbana

En Marruecos hay un “movimiento asociativo creciente, pero todavía muy joven y no saben muy bien cómo canalizarlo”, asegura Ruth Sarabia. Por ese motivo, otra de las áreas que se intenta desarrollar desde este Centro de  Estudios Hispano-Marroquí es la participación ciudadana. Este aspecto, que llevamos más de 20 años trabajando en España, es novedoso para los ciudadanos marroquíes. Por esa razón se desarrollan intercambios entre ambos países para que los profesionales puedan ver lo que significa tener “un plan de participación, cómo hacer a los ciudadanos partícipes de los proyectos de la ciudad y ayudar en la gestión”, explica Sarabia.

Algunos  de  los  proyectos  que se llevarán a cabo durante este año serán  a nivel de “desarrollo de las ciudades”, intentando fomentar en Marruecos planes que están “más que superados en España pero que en Marruecos son importantes”, como son el asesoramiento informático para que se pueda contar con padrones de habitantes en las poblaciones,  ya  que “aunque nos parezca una cosa muy lógica el tener un censo, muchas de estas ciudades no lo tienen”, asegura Sarabia. Además, se pretende seguir ampliando los proyectos de colaboración desde las ciudades del norte de Marruecos hacia la vertiente atlántica  y fomentar,  a través de distintas iniciativas urbanas de carácter europeo, “la rehabilitación de espacios históricos concretos, el desarrollo urbano y el fomento de la cooperación internacional”.

Intercambio cultural  y apoyo tecnológico

Con la intención de fomentar la integración de los ciudadanos marroquíes en nuestro país y promover las relaciones entre los países, desde el Centro de Estudios Hispano-Marroquí se desarrollan actividades educativas, siempre “bajo un enfoque de intercambio entre ambos países e intentando interrelacionar instituciones ciudadanas”, asegura Arturo Rodríguez,  responsable de este centro. Con este fin se realizan cursos de gobernanza e investigación, que ayudan a formar sobre “conceptos sociales, buena gobernanza y desarrollo  de la sociedad”  a la comunidad marroquí.

En el ámbito cultural se han llevado a cabo exposiciones, teatro y actividades musicales en

colaboración con “universidades, instituciones  dependientes de los Ayuntamientos  e instituciones relacionadas con cada ámbito cultural” que han fomentado el intercambio, asegura Juan José Ponce, asesor cultural del centro. En este aspecto, explica Ponce, Marruecos “está evolucionando en estos años a mucha velocidad, a pesar de haber tenido que “ejecutar su creatividad con unas limitaciones técnicas muy grandes”.

Con la intención de fomentar la relación entre ambos países, se organizan también intercambios de estudiantes y trabajadores. El intercambio es siempre provechoso para ambas partes, explica Rodríguez,  porque “cuando trabajas con técnicos de una ciudad de Marruecos individualmente no notas la diferencia”, ya que “no tenemos un nivel formativo diferente, el personal tiene la misma  formación  que en España, pero a nivel organizativo y de medios existe una gran diferencia”, comenta Arturo Rodríguez. En ese sentido, desde el centro se apoya informáticamente a los ayuntamientos marroquíes aportando medios y ofreciendo “formación para sus profesionales a nivel técnico en distintos aspectos que se les plantea”, explica Ruth Sarabia.

 

Deja un comentario

El email no será público.