Cesta de Navidad. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado - El Sol Digital
Cesta de Navidad. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado

Cesta de Navidad. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado

La tradicional Cesta de Navidad, que habitualmente venían entregando todos los años algunas empresas a sus trabajadores, ante la crisis económica que todos hemos sufrido llevó consigo un recorte de este acto de liberalidad que el empresario reconocía a sus asalariados, pero que al hacerse con reiteración en sucesivos años podría ser interpretado como un derecho adquirido que el trabajador no quiere dejar de recibir en semejantes fechas navideñas.

A tal fin, si bien es cierto que nuestro Tribunal Supremo, entre otras  sentencias como las  de 31 de mayo de 1995, Rec. 2384/1994 y 18 de enero de 1996, Rec. 1217/1995,  nos indicaba que “declarar el derecho de los trabajadores a recibir una cesta de Navidad es (…)  convertir en condición más beneficiosa una pura liberalidad del empresario”, interpretando entonces que la entrega de estas cestas en años anteriores no era demostrativa de existencia de condición más beneficiosa al respecto. No obstante, tal criterio cambió desde que con sus  sentencias de fecha 21 de abril de 2016 y de 15 de junio de 2015, modificó  su anterior doctrina, interpretando así  que cuando la cesta de Navidad es una costumbre se convierte en un derecho adquirido para el trabajador y que, conforme a los principios de respeto a la condición más beneficiosa y “pacta sunt servanda”, el empleador no la puede suprimir o modificar de forma unilateral.

En el caso de la STS de 21 de abril de 2016, tras una fusión de entidades, la empresa comunicó  al personal la supresión de la cesta de Navidad dada la difícil situación económica, pero el alto Tribunal reconoció el derecho de los trabajadores de la  empresa fusionada a percibir la cesta de Navidad como se hacía con su predecesora, concluyendo, que la empresa que se subrogaba en las relaciones laborales había de respetar las condiciones que disfrutaban los trabajadores por haber sido concedida por el empresario y persistir en el tiempo, con las notas de reiteración y habitualidad y, por ende, con la existencia del  principio de condición más beneficiosa.

Como se ha dejado expresado, fue con la STS  de 15-6-2015, cuando realmente el Alto Tribunal interpretó  su cambio en la corriente doctrinal que nos ocupa,  estableciendo que,  para que la Cesta de Navidad se considere como una  condición más beneficiosa,  se exige  una consolidación del beneficio por obra de una voluntad inequívoca de su concesión, de suerte que no basta la repetición o la persistencia en el tiempo, sino que se requiere que la ventaja que se concede se haya incorporado al nexo contractual y se pruebe la voluntad empresarial de atribuir a sus trabajadores una ventaja o un beneficio social que supera a los establecidos en las fuentes legales o convencionales que regulan la relación laboral. De forma que, reconocida una condición más beneficiosa, ésta se incorpora al nexo contractual y ello impide poder extraerlo del mismo por decisión unilateral del empresario.

No obstante lo anterior, nos parece de especial interés la reciente Sentencia dictada por  la Sala de lo Social de la  Audiencia Nacional de  fecha 3-10-2018,  por la que, en apretada labor de síntesis,  interpreta la figura de   la Cesta de Navidad como   condición más beneficiosa, pero con una importante salvedad que excluiría su entrega. En efecto, en el caso en cuestión,  el empresario durante algunos años dejó constancia de la entrega de aquella como obsequio a sus trabajadores en las fiestas navideñas al hacerla  llegar  a toda la plantilla. Así las cosas, tal empresario ante la delicada ratio financiera en que se encontraba, optó por recortar el gasto que suponía tal “Cesta” sin llevar a cabo lo preceptuado en el art. 41.4 del ET , esto es, sin seguir el procedimiento de comunicación a los representantes de los trabajadores, plazo que,  dentro del año  siguiente a tal decisión empresarial,  debieron  haber impugnado tales representantes legales, por lo que,  al no hacerlo, se convalidó  la decisión del empleador de dar por rescindida en el futuro la obligación de entregar a la plantilla la  Cesta Navideña y por ende, que la condición más beneficiosa puede considerarse suprimida.

No obstante,  la particularidad  de la casuística anterior, obliga a recordar  como ha quedado expresado  la existencia de que la figura que estudiamos debe ser considerada  una condición más beneficiosa, situación jurídica que no solo afecta al sector privado, sino que tiene  su alcance también en la Administración, como así se expresó la STS de 3-2- 2016, (Rec. 143/2015), indicando  que por razones de seguridad jurídica e igualdad, procedía  aplicar la doctrina citada como condición  más beneficiosa  en el ámbito del empleo público,  incluso cuando se oponen a prescripciones restrictivas y, por ende,  el respeto a un complemento en especie que tenían los trabajadores procedentes de otra administración pública.

 

En resumen, si bien se vino  interpretando por nuestro TS  que  el alcance o naturaleza de la Cesta de Navidad era un mero acto de liberalidad, a partir de la STS de 15-6-2015,  pasó a convertirse en  una  condición más beneficiosa de obligado cumplimiento, con la salvedad de que la inacción de los representantes de los trabajadores  dentro del año siguiente a la decisión del empresario de no entregar tal Cesta Navideña a la plantilla,   daría  lugar a que la obligación del empresario pueda convalidarse, considerándose suprimida la obligación de entregarla en el futuro.

Deja un comentario

El email no será público.