¿Clinton o Trump? - El Sol Digital
¿Clinton o Trump?

¿Clinton o Trump?

Carlos Ramírez, abogado

Las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016, programadas para hoy martes 8 de noviembre de 2016, serán las 58 elecciones presidenciales en Estados Unidos. Los votantes elegirán a los compromisarios que a su vez deberán escoger al nuevo presidente y vicepresidente a través del Colegio Electoral.

Finalizará así un doble mandato del actual presidente, Obama. Un periodo de cumplimiento parcial de su programa social, como el sanitario, y el de integración de 12 millones de inmigrantes hispanos irregulares. Sin embargo, es mejor en el ámbito económico con una baja tasa de desempleo y una continuada recuperación económica. La economía, sin duda, está mucho mejor que en aquel 2008 y el terremoto financiero en Wall Street con Lherman Brothers, entre otros. Y en el político, no ha conseguido cerrar Guantanamo, se aniquiló a Bin Laden, finalizó el embargo a Cuba, y no ha podido finalizar conflictos internacionales en Afganistan, Siria, Irak, o Etiopia.

La candidata democráta, esposa de un expresidente, pertenece al stablishment político desde hace décadas y con excelentes relaciones empresariales. En su favor está su dilatada experiencia política y su conocimiento de temas internacionales y nacionales, y el apoyo incondicional de todo el partido. En su contra, su temperamento, su salud algo precaria, sus malas artes ante el candidato alternativo Sanders en las primarias, su radicalismo en temas sociales como el aborto, y gastos sociales. Su discurso en campaña y su programa es continuista del de Obama, es decir más Obama sin él.

El candidato republicano, en cambio, no goza del apoyo de su partido. En agosto, cerca de 70 líderes y dirigentes republicanos pidieron a las autoridades del partido cesar el apoyo a Trump y no invertir más en su campaña presidencial. Paul Ryan, presidente del Congreso manifestó que “si la presidencia puede estar perdida, no perdamos nuestro Congreso republicano o le daríamos un cheque en blanco a Hillary Clinton”.
En su discurso económico, Trump desea revisar acuerdos de libre comercio al tiempo que bajaría los impuestos, aunque afirmó también que buscaría que los más ricos paguen proporcionalmente siempre que se permita el florecimiento de la industria para la creación de empleos. Es critico con la OTAN, favorable a la salida de Gran Bretaña de la UE, favorable a finalizar el muro entre su país y México, amigo de Putin, y enemigo de algunas minorías como las musulmanas en su país.
El eslogan del partido demócrata es “stronger together”, más fuerte juntos, y el republicano “make America great again”, hagamos grande América otra vez. Puede suceder que la candidata gane más por los errores del otro que por méritos propios. En todo caso, Clinton es predecible. Con Trump habría más impulso a las empresas, y un mayor aislacionismo americano en temas internacionales y una vuelta a la defensa de valores nacionales olvidados en la época Obama, y reducción de apoyos a grupos antiabortistas y radicales sociales.

De momento, la prensa estadounidense se ha puesto de lado de Clinton. ¿Será suficiente?

En materia de economía, Clinton defiende planes de creación de empleo acompañados de la subida de los salarios. Y ahora dice estar dispuesta a renegociar el acuerdo NAFTA con México y Canadá. Además, recientemente ha cuestionado la efectividad del pacto comercial más importante de los últimos 40 años, el Acuerdo Transpacífico que forma parte del legado de Obama.
En política exterior, la candidata es más partidaria de la intervención de EEUU en conflictos que el presidente Obama. Sin embargo, su apoyo a la política del presidente en Asia y América Latina, corroboran que continuará con la estrategia de su predecesor.
En temas sociales como salud, es una de las grandes defensoras de la reforma sanitaria del presidente Obama y ha propuesto ampliarla para garantizar que aún más estadounidenses tienen acceso a un seguro médico y a una atención asequible. En materia de derechos de las mujeres, defiende el acceso al aborto, llegando a manifestar que ”promete que solo nombrará jueces al Tribunal Supremo que coincidan con ella en este aspecto.”

La candidata demócrata ha propuesto utilizar una subida de impuestos a las rentas más altas para financiar la educación pública universitaria de estudiantes sin recursos y la educación infantil. También cuenta con un plan para garantizar el acceso de todos los jóvenes a la educación superior y reducir el impacto de la deuda estudiantil por el coste de las matrículas. Y en materia migratoria, está dispuesta a ir más lejos que el presidente Obama, cuya reforma migratoria sigue bloqueada en los tribunales tras la falta de una sentencia en el Supremo, y a su vez, por falta de fondos públicos. La candidata está a favor de la total regularización de indocumentados (se estiman unos 11 millones) y defiende incluso el cierre de los centros privados de detención de inmigrantes.

En materia ambiental, defiende actuar contra los efectos del cambio climático y entiende las energías renovables como una oportunidad económica para el país.

Trump defiende un enfoque proteccionista y propone castigar, sin detallarlo, a las empresas que trasladen su producción fuera de EE UU. Por otro lado, aboga por frenar la llegada de productos extranjeros mediante la imposición de un arancel del 45 por ciento a todas las importaciones de China y del 35 por ciento a la mayoría de importaciones de México. A nivel fiscal, propone bajar impuestos.

En política exterior, mezcla el aislacionismo con una mayor contundencia militar. Su tesis es que EEUU ya no es respetado, que no puede ser el policía del mundo y que los aliados deben pagar por las bases militares estadounidenses en sus países o que los países árabes contribuyan más contra el yihadismo. A su vez, aboga por utilizar la máxima dureza contra el Estado Islámico y autorizaría el uso de la tortura contra sospechosos de terrorismo.
En temas sociales, propone solicitar al Congreso que anule la reforma sanitaria del presidente Obama, y aboga por un nuevo sistema que incluya rebajas fiscales a los ciudadanos que adquieran sus seguros médicos y que reduzca el precio de las coberturas. Y en inmigración, que EE UU debe acabar con la inmigración ilegal. La inmigración es su tema estrella de campaña. Propone construir un muro en la frontera con México, que debería pagar el país vecino y deportar a los millones de indocumentados e imponer una prohibición a la entrada de personas musulmanas.
Respecto al cambio climático, Trump manifiesta no creer en los efectos del cambio climático y propone cancelar el tratado climático acordado en París y reducir todas las regulaciones medioambientales aprobadas por Obama que considere dañinas para los trabajadores.
Son visiones en muchos temas antagónicas, y uno de ellos puede cambiar a su país y modificar estrategias políticas y militares a escala mundial en los próximos cuatro años.

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