Continuación de la entrevista con Jorge Guerrero, hermano de David, “el niño pintor”, y el periodista Daniel García Carretero (y II) - El Sol Digital
Continuación de la entrevista con Jorge Guerrero, hermano de David, “el niño pintor”, y el periodista Daniel García Carretero (y II)El periodista Daniel García Carretero, a la derecha

Continuación de la entrevista con Jorge Guerrero, hermano de David, “el niño pintor”, y el periodista Daniel García Carretero (y II)

Vicente Almenara.- Jorge Guerrero y Daniel García Carretero continúan su relato, que iniciamos la pasada semana en El Sol Digital, sobre la desaparición del hermano del primero. Hay nuevas hipótesis y se investiga en otras direcciones distintas a las policiales. Quizá en poco tiempo haya algo más. Así sea.

Mantenemos las iniciales de las dos personas entrevistadas en este relato.

D.G. C. Hemos intentado hablar con todos los que es posible hablar, lo que es más complicado, pero bueno, en este caso nos hemos encontrado con la sorpresa de que, incluso después de muerto, se ha producido una información que lo curioso es que en 30 años no se conocía. Si partimos de la base de la veracidad de estos testimonios que sitúan a David en la Peña la tarde de su desaparición hay dos hipótesis: que Félix Sicsú y Paco Repiso no lo comentaran en 30 años a la Policía o bien que el problema viniera de la Policía. Entre ellos sí que lo comentaron, porque la versión que le llegó a la viuda de Repiso era la misma que nos contó la hija de Félix, entonces ellos eran uña y carne y se lo contaban todo. Partimos de la base de que la Policía estuvo haciendo gestiones en la Peña El Cenachero, quizá no lo reflejaran en los documentos oficiales, porque no les dijeron nada y no les pareció relevante, pero tú imagínate si le hubieran dicho esto y no lo hubieran reflejado. Los familiares de estas personas desconocen si llegaron a hablar con la Policía para contar que el niño llegó a la Peña. Estaríamos hablando de algo que hubiera cambiado el caso, porque cuando dice eso la hija…, la hija no es una frívola, la hija es una persona seria a la que conoce mucha gente aquí en Málaga, que lleva un chiringuito y tal, y la hija si eso no se lo contó su padre no se lo inventa, te lo digo yo. La viuda de Repiso, una mujer mayor, de muy buena posición social, que no quiere problemas, no se va a inventar algo así, imposible. El tema del pintor, Rafael Jaime, con la edad que tiene, que es muy especial a la hora de hablar con él, que es una persona con la que tienes que tener mucho tacto para no incomodarle… A mí no me parece que cumplan el perfil de personas fantasiosas y con afán de protagonismo, que vayan inventando eso de buenas a primeras. Entonces, el problema, la nota del Gobierno Civil…, es que son muchas cosas, no estamos hablando de algo puntual.

¿Y en qué dirección apuntan las investigaciones después de todo lo que habéis descubierto?

D.G. C. Es que la Policía no apuntaba en ninguna dirección, puesto que no tenía nada, entonces no sabemos muy bien hacia donde apuntaban ellos.

Bueno, se siguió la pista del ciudadano suizo y tampoco se llegó muy lejos.

J.G. Hoy por hoy, incluso, nos da por pensar que eso pudiera ser una cortina de humo para tapar no sabemos qué.

D.G. C. Eso es lo que pensó su familia en aquel momento, los padres no se creían eso. Os voy a decir una cosa, siempre se ha dicho que la caricatura que hizo David se le parecía a este señor suizo y, efectivamente, se parecía a una foto concreta con una perspectiva concreta, con una posición de la cara concreta, pues sí que tenía ciertas semejanzas. A otras fotos no, no se le parecía en absoluto. Qué diríais si históricamente todo lo que se ha contado del suizo es mentira.

Sorprendente.

D.G. C. Pues esto ha sucedido. Hay cosas que… y el hecho de que aparezca hoy día la caricatura en el buzón de esta chica…

J.G. ¿Qué significa eso?

La caricatura se supone que estaba en los archivos policiales y de allí sale.

D.G. C. Hay dos posibilidades, que hubiera estado en los archivos o en el depósito judicial. Nosotros creemos que estaba en los archivos policiales, porque tenemos entendido, por la información que tenemos, que aquello no pasó al juzgado.

J.G. Lo ha explicado además una fuente de los juzgados, nos ha explicado que ellos lo tienen todo digitalizado, incluida la caricatura.

¿Y qué dice la Policía cuando le entregáis la caricatura?

J.G. La Policía no dice nada, todavía no ha dicho nada.

D.G. C. Hemos comprobado que, efectivamente, era la original, porque esta chica cuando le hace el dibujo David, lo cuelga con una chincheta en la habitación de su cuarto, le puso un año por detrás, las manchas de óxido que denotan la antigüedad del dibujo… la caricatura es la original, lo que tenemos que saber es quién lo ha podido hacer y con qué intencionalidad. Creo sinceramente que eso la Policía no lo va a descubrir, lamentablemente durante más de 30 años cuántas personas han podido tocar el dibujo, cuántas huellan puede tener, a estas alturas…

“Creo que detrás de este asunto hay un tema de pederastia”

Si tienes una documentación tienes que responder de ella. Si resulta cierto que la tenía la Policía.

D.G. C. Ten en cuenta una cosa, que a lo mejor eso no salió de la Policía en este momento, pero pudo salir hace algunos años, con alguna intención u objetivo.

J.G. Con todo el revuelo que se ha formado ahora, a lo mejor a esa persona le quemaba en las manos. Podría haber habido una investigación y llegar a su pista, entonces creo que esta persona se ha deshecho de ella, tenía dos formas de hacerlo, una era destruirla, aunque le pudiera haber dado miedo, mejor devolverla a la persona original, no sabemos con qué intención.

Y tiene que localizar a esta mujer para poner la caricatura en el buzón.

J.G. Además, se da la circunstancia de que esta chica era una chica de 12 años cuando mi hermano le dio el dibujo, ahora tiene 44 y donde ella vive no tiene el nombre en el buzón, no está empadronada allí, en el DNI sí que figura esa dirección, la información esta sí la tenía la Policía, la persona que lo ha hecho ha practicado un seguimiento pormenorizado.

D.G. C. Se ha tomado muchas molestias, una persona que no tenga tanto interés no se toma tantas molestias en hacer todo eso. Si, por ejemplo, se hubiera quedado con el dibujo, lo más sensato sería romperla, pero ¿qué intención tiene con esto?

J.G. Yo no le encuentro el motivo ni significado. Al principio, incluso podríamos pensar que podía haber ahí un mensaje encriptado a tinta, en fin, compré hasta una linterna de rayos ultravioleta para ver, la paranoia llegó hasta ese punto, se podía pensar en un policía que hubiera pensado que estaba encallada la investigación y quería darle un nuevo giro, para que la Policía se sintiera presionada gracias también a nuestro trabajo, todo eso lo hemos pensado.

Eso tiene mucho sentido.

J.G. No dejan de ser hipótesis que se basan en nuestra imaginación.

Hay dos hipótesis, una persona que lo haya hecho con un interés crematístico, para vender su producto a una televisión, a alguna productora, puede haberlo hecho una persona que tenga un interés en reabrir la investigación y darnos algún tipo de mensaje, aprovechando que precisamente lo ha hecho ahora, que nosotros estamos investigando. Y también puede ser alguien que, por el tema del suizo, quiera desviar la atención a la hipótesis que históricamente se ha contado siempre.

¿Y lo del papelito en el hotel en el que se alojó el suizo?, ¿eso es real? Una camarera encontró una servilleta de papel con el nombre de tu hermano y el barrio dónde vivíais…

J.G. En cuanto a testimonio, no hay nada físico, el papel no existe.

D.G. C. La Policía lo que tiene es el testimonio de una señora, camarera, tres años después, esta señora se lo cuenta a una amiga suya, y el marido de esta amiga era policía, y a través de ellos les llega esta información. Y bueno, esta persona ya testifica, y nosotros tenemos la declaración en el sumario, y dice que se encontró esta nota en la mesita de noche de la habitación de este hombre, supuestamente ponía David Guerrero Huevara o Guevara, como de huevo, Huelin, y alguna anotación más que no logró identificar, y que al día siguiente, esta misma nota se la encuentra hecha pedacitos en la papelera de la habitación de este señor. A ella le dio tiempo a leer la anotación el día antes, y al día siguiente ya se la encontró hecha trizas en la papelera, pero la nota física jamás le llegó a la Policía.

La investigación ya está cerrada pero si se aportan nuevos indicios puede abrirse, ¿o no?

J.G. Está latente.

¿Aquí cuántos estados hay?, abierto, latente, cerrado, reabierto, entornado…

D.G. C. Dentro de un tiempo si quieres me preguntas eso mismo, pero vamos a esperar. A raíz de lo del dibujo, a nosotros nos consta que la Policía se lo está tomando en serio.

¿Tenéis una hipótesis más consistente que otras acerca de lo que pasó?

D.G. C. Pensamos que David llegó a la Peña El Cenachero, que el plan previsto que tenía David aquella tarde era terminar en la galería de arte y dirigirse a la Peña para quedarse allí pintando hasta las nueve de la noche, cuando le iba a recoger el padre. Entonces, si damos por buenos los testimonios que tenemos de la Peña El Cenachero, David llegó allí, subió las escaleras, estuvo allí un momento nada más y luego bajó y se marchó de aquel lugar. Nosotros pensamos que en el entorno de la Peña El Cenachero pudo suceder algo, se le pudo engañar, y David cambió el plan que tenía previsto inicialmente, que era quedarse allí hasta que lo recogiera su padre, fue por algo que le causaría una impresión muy grande, que le engañaran con algo muy emotivo.

Eso tiene sentido.

D.G. C. Tiene mucho sentido, porque tenemos el testimonio de que David llega a la Peña, y toda la gente con la que hemos hablado de la academia de pintura, que estaba en la segunda planta, o sea, estaba el portal de la Peña, tenía que subir dos plantas, dos tramos de escaleras hasta la segunda planta, y tenía que entrar al local, a la habitación donde estaba la academia de arte. David nunca llega a entrar en la academia, pero sin embargo tenemos testimonios de que subió las escaleras o que llega a subir un momento, entonces, ¿qué puede ocurrir desde las inmediaciones de la Peña hasta esta segunda planta para que David nunca entrase a la academia de arte? ¿Qué le pudieron decir en ese trayecto, con quién se pudo encontrar?

J.G. Creo que detrás de este asunto hay un tema de pederastia, y que por culpa de algo tan exótico como el niño pintor, que lo único que ha hecho es darle un aura de romanticismo, y ha desviado de una manera muy torpe la atención quizás de la Policía, ha hecho mucho daño, todo lo que se ha publicado al principio en los medios, ese carácter sensacionalista de niño genial que fue secuestrado para hacer copias de cuadros…

Esa hipótesis se barajó al principio, aunque es poco creíble.

J.G. Eso es literatura, y lo que hizo fue desviar la atención de temas más mundanos y desagradables.

D.G. C. Mira, Vicente, hay ejemplos que son muy palmarios, la Policía en su momento llegó a comprobar pistas de un vidente que decía que el niño podía estar en Don Benito, en Badajoz. Y, en cambio, ahora tenemos los testimonios de los señores Félix Sicsú y Paco Repiso, y no nos consta, no tenemos la prueba de que la Policía hablara con ellos. No sabemos si la Policía llegó a hablar con ellos, o si ellos no contaron la verdad, o toda la verdad en ese momento, pero aquí ha fallado algo, o bien por parte de estos señores, o bien por parte de la Policía. Entonces ¿por qué la Policía se toma tantas molestias en pedir una comisión rogatoria para ir a Suiza, de estar investigando en Portugal, de ir a comprobar la pista de un vidente en Don Benito, y luego no va a Calle Granada a hablar con los directivos de la Peña, no les toma declaración, no los lleva a comisaría, que eso se hace en una tarde?

No creo que haya casos imposibles de resolver, pero éste no se ha resuelto, al menos de momento.

J.G. Siempre que no se soluciona un caso, más cosas se pueden hacer, obviamente. Lo que nosotros echamos en falta es la creatividad.

D.G. C. La creatividad no, Jorge, la ortodoxia.

J.G. Yo le llamo creatividad porque quizás esté más cerca de mi vocabulario, porque como lo que hay es poquísimo, como un giro en una película buena, que dices ¡guau!, esto hicieron y nosotros no tenemos ni idea, qué bien traído. Ni siquiera nos encontramos con eso, sino con lugares comunes a los que hemos llegado sin tener ni idea, simplemente utilizando el sentido común.

D.G. C. La pista de mayor peso en el caso, que es la del dibujo de la caricatura de David, que se le parece presuntamente al señor suizo, esa pista durante todo este tiempo, es la de mayor peso para la Policía. ¿Te parece razonable algo tan ridículo como que un dibujo se pueda parecer a alguien y que eso sea lo que tiene más peso para la Policía en 30 años?

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