Decidir para Soñar (y II)

Decidir para Soñar (y II)

Pablo Romeo
Director Smile Málaga

Porque es así de simple: haciendo las cosas que debo, consigo los objetivos que quiero y soy feliz porque me gusta como lo estoy viviendo. Ser y hacer.
Vamos al ejemplo práctico pues:
Este año me he marcado un objetivo: impartir seminarios de planificación estratégica a 600 empresarios y profesionales.
¿Para qué? he comprobado que un 10% de las personas que me conocen quieren trabajar conmigo sus habilidades de planificación con un sistema efectivo y un mentor que sabe lo que hace
¿Qué debo hacer para alcanzar ese objetivo?, se me han ocurrido varias actividades útiles: seminarios prácticos en colegios profesionales, talleres online, reuniones de trabajo in-company, asistir a networkings, reuniones de trabajo privadas, charlas divulgativas, invitaciones a sesiones a personas interesadas.
¿Cómo he planificado esto?, pues he asignado a cada actividad un desempeño. El resultado es este: impartir 1 taller/seminario semanal de cualquier tipo los martes por la tarde, realizar 1 charla divulgativa mensual, asistir a 1 networking semanal, invitar a 1 interesado a cada grupo de trabajo que organice.
Bien, ya tengo qué voy a hacer y cuánto voy a hacer cada cosa. Esto está chupado, ahora solo tengo que poner los nombres y los lugares cada semana.
¿Y ya está? Es evidente que no, para poner todo esto en marcha está el plan de acción: debo invitar a personas, interactuar con personas, llamar a personas, tener entrevistas con personas, subir artículos a internet, cuidarme con ejercicio, estudiar mucho, atender a mi familia, a mis amigos, a los que me necesitan, etc.
El Plan de Acción Personal es un método para integrar las cosas que debo hacer y cómo voy a conseguir hacerlas, porque como decía antes, me voy a encontrar con muchos obstáculos y debo estar preparado mentalmente y físicamente para afrontarlos. El Plan de Acción contiene estos elementos: ¿qué quiero conseguir?, ejemplo: impartir 1 taller semanal. ¿Para qué? ejemplo: para conseguir x clientes. ¿Qué obstáculos me encontraré? No me gusta llamar por teléfono. ¿Qué solución busco?, voy a hacer un curso este mes de efectividad en el uso del teléfono. ¿Qué acciones debo hacer?, pues son muchas, que pueden planificarse: matricularme en el curso, llamar por teléfono, hacer un guión, hacer seguimiento de las llamadas, hacer una hora diaria de natación, leer la Ilíada, ir al comedor social este domingo, etc…
Una vez que tengo todo esto montado, solo falta ponerlo en práctica, para eso sirve, entre otras muchas cosas, planificar: para ver qué estoy haciendo y qué estoy consiguiendo y dónde están las causas del fracaso muy rápido, para corregir y reorientar mi desempeño.
¿No es de sentido común? Si veo qué estoy haciendo y qué estoy consiguiendo, tengo motivos para seguir. La disciplina más bonita es la que sale de mi convencimiento personal de que es buena para mi y para los que me rodean. Yo a esto le llamo automotivación. Y ya solo queda una cosa, que llamaremos actitud. Como resulta que la actitud es un hábito del pensamiento y nuestro cerebro es tremendo a la hora de procesar información, rápidamente se da cuenta de que si consigo lo que me propongo como consecuencia de realizar una serie de acciones de manera habitual, me encuentro bien. Y como el cerebro disfruta mucho cuando somos felices, de repente, ya he encontrado la actitud necesaria a través de hacer lo que debo, cuando debo.
¿Por qué es tan difícil poner en marcha este proceso?, falta de entrenamiento, autodidactismo, fe ciega en apps y recursos electrónicos que nos dicen cuándo tengo que hacer las cosas, inconsciencia, rutinas, formas improductivas de gestionar el tiempo….
Si quieres, puedes, solo se trata de disciplina, un poco de entrenamiento y de decidir para soñar. En lo que te gustaría ser.

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