Dinero B: efectos. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado - El Sol Digital
Dinero B: efectos. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado

Dinero B: efectos. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado

Incumplir la obligación de cotizar genera graves perjuicios al trabajador a la hora de obtener prestaciones de la Seguridad Social y del FOGASA, con independencia de  existir un claro desequilibrio y desigualdad entre los beneficios que el trabajador haya podido obtener del abono en B de una parte del salario y los beneficios obtenidos por la empresa; por otro lado, no puede considerarse que el consentimiento del trabajador a no cotizar una parte del salario sea por completo libre y voluntario,  y que,  el empresario está obligado a documentar todo el salario que abone al trabajador, siendo  sujeto responsable del cumplimiento de la obligación de cotización. La gravedad de la conducta deriva de la importante diferencia existente entre el salario real abonado y el cotizado, así como de la prolongación de esa anomalía.

Así las cosas, en esta ocasión  analizamos  la STS de 18-6-2020 (rec. nº 893/2018), donde se interpreta si procede la extinción causal del contrato de trabajo cuando la empresa abona una parte de las retribuciones en dinero negro, esto es, sin declarar ante los organismos competentes de la Seguridad Social y de la Hacienda Pública, concretamente, en esta ocasión, los trabajadores eran fijos discontinuos y  percibían una cantidad en nómina y otra en sobre B. Además, al finalizar cada periodo trabajado, la empresa emitía unos finiquitos que luego no se cobraban, por lo que los  trabajadores  presentaron  demanda instando la extinción indemnizada de la relación laboral, ya que la legislación laboral española permite que el contrato de trabajo se extinga por voluntad del trabajador, fundamentada en un incumplimiento contractual del empresario (art. 49.1.j ET) , si bien es  en el art. 50 del ET  donde se enumera una lista abierta de tales supuestos,  toda vez que desde  la promulgación de la Ley 11/1994 de 19 de mayo,   a las modificaciones sustanciales anómalas y a las irregularidades en el pago de los salarios, se  añadió el  latiguillo de gran importancia: cualquier otro incumplimiento grave de sus obligaciones por parte del empresario, salvo los supuestos de fuerza mayor […]. En efecto,  los defectos de cotización por algún concepto retributivo, anteriormente eran  susceptibles de una acción de exigencia del cumplimiento  con eventual resarcimiento de los perjuicios causados, pero carecían de entidad suficiente para extinguir el contrato de trabajo. Mas adelante,  sin embargo, se ha venido sosteniendo lo contrario, ya que el antiguo término  de «obligaciones contractuales», se ha entendido que no debe contraerse a las obligaciones  pactadas en el contrato, sino que debe extenderse tal expresión a todas aquellas que, cualesquiera que sea su origen y que hayan sido asumidas por el empresario, y es en esa visión amplia de  las llamadas  «obligaciones contractuales»  donde se incluyen  las anomalías en pago de salarios o de complemento por IT como así ha declaró la STS 19 enero 2015 rcud. 569/2014 y la más reciente STS de 18/06/2020 seguida bajo n. Rec. 893/2018.

Bueno será puntualizar que para nuestro Alto Tribunal (STS 5/3/2012), el determinar la gravedad del incumplimiento cuando el mismo es periódico , no es causa suficiente para solicitar la extinción indemnizada del contrato de trabajo, por ausencia de gravedad, (ejemplo, el retraso consistente en el impago de un mes y el pago de los seis siguientes fraccionados en dos), ni tampoco el impago de sólo dos mensualidades en el momento de interponerse la demanda (STS de 26/72012).

No obstante lo anterior, existe causa resolutoria cuando, por ejemplo, la empresa abona con retraso sus retribuciones a los trabajadores a lo largo de nueve meses, (en tal sentido STS de 3/12 2012). Igualmente,  la STS de 3/12 2013,  resuelve que el trabajador está legitimado para solicitar la extinción indemnizada de su contrato de trabajo cuando, en la fecha del juicio aún le adeuda la empresa tres mensualidades y una paga extraordinaria.

De cuanto queda expuesto,  la obligación de cotizar (art. 18 LGSS)  no es genérica, sino que se corresponde con las bases definidas por la Ley ( art. 19 LGSS). La base de cotización viene constituida por la remuneración total, cualquiera que sea su forma o denominación, tanto en metálico como en especie, que con carácter mensual tenga derecho a percibir el trabajador, o la que efectivamente perciba de ser ésta superior, por razón del trabajo que realice por cuenta ajena ( art. 147.1 LGSS), por lo que si la empresa oculta parte de las remuneraciones no solo desarrolla una conducta administrativamente sancionable ( art. 23.b LISOS) sino que también perjudica a quien trabaja,  pues la mayoría de las prestaciones económicas se calculan en función de lo previamente cotizado ( art. 161 LGSS).  A mayor abundamiento, ese perjuicio proyecta sus efectos también sobre eventuales recargo de prestaciones (art. 164 LGSS) o prestaciones a cargo del Fondo de Garantía Salarial (art. 33 ET), entre otros aspectos, que al final conllevarían  fuertes capitalizaciones para la  empresa que quiera  ahorrarse unos cuartos pagando con dinero negro….

En resumen: la ocultación documental de una parte del salario  a lo largo de un periodo dilatado; el incumplimiento del deber de cotizar a la Seguridad Social con arreglo a lo previsto legalmente; y la obtención de documentos de finiquito firmados pero que no se abonan, son claras manifestaciones de grave incumplimiento de las obligaciones empresariales que cuando se  llevan a cabo  de forma  voluntaria y reiterada, y por ende, con una deliberada voluntad  obstructiva al cumplimiento de la obligación de pagar el salario real al trabajador, este podrá comunicar  en  justa causa la extinción indemnizada de su  contrato de trabajo.

 

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