Economía circular y transición ecológica. Carlos Ramírez. Abogado - El Sol Digital
Economía circular y transición ecológica. Carlos Ramírez. Abogado

Economía circular y transición ecológica. Carlos Ramírez. Abogado

El principio de la economía circular es simple:  para maximizar los recursos y materias primas, se reduce al mínimo indispensable la generación de residuos, insistiendo en reintroducir estos recursos en el proceso productivo, los que les da una vida activa mucho más larga y aumenta la competitividad de las empresas. Significa un esfuerzo consciente por valorar y adquirir consciencia de que los recursos naturales y las materias primas han de ser preservados y tratados con inteligencia, implica un virage de la economía europea hacia propuestas sostenibles y ecológicas.

En 2015, la Comisión Europea adoptó un plan de acción para contribuir a acelerar la transición de Europa hacia una economía circular, impulsar la competitividad mundial, promover el crecimiento económico sostenible y generar nuevos puestos de trabajo. Este paquete de medidas incluía cuatro propuestas legislativas revisadas sobre residuos, adoptadas en mayo de 2018 (Directivas UE 2018/849, 2018/850 UE, 2018/851 y UE 2018/852, que introducen nuevos objetivos comunes en materia de reciclado y reducción del vertido con vistas al 2030.

El plan de acción establecía 54 medidas para “cerrar el círculo” del ciclo de vida de los productos: de la producción y el consumo a la gestión de residuos y el mercado de materias primas secundarias. A su vez determinó cinco sectores prioritarios: plásticos, residuos alimentarios, materias primas críticas, construcción y demolición, biomasa y biomateriales. Esta transición se apoyaba financieramente a través de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos, Horizonte 2020, el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE) y el programa LIFE.

La Unión Europea y otras organizaciones de todo el mundo están logrando avances significativos en la lucha contra el cambio climático mediante la reducción de las emisiones de carbono. Desde 1990, el producto interior bruto de la UE ha aumentado un 50 por ciento, mientras que los gases de efecto invernadero han disminuido un 24 por ciento. Hay indicios de que mayores sectores de la sociedad son más conscientes del problema.

El Foro Mundial de Economía Circular, celebrado en Helsinki, en 2017, presentó el segundo de los informes sobre economía circular. El “Circular by design – Products in a circular economyen” abordó cómo las tendencias de producción y consumo emergentes pueden fomentar u obstaculizar un uso más circular de los materiales. Lo cierto es que hay que encontrar innovaciones y tecnologías disruptivas para acelerar el paso a una economía circular e hipocarbónica, ésta no será posible.

Se pretende sustituir una economía actual lineal basada en “extraer, producir, consumir y tirar” por una economía circular en la que los recursos “se mantienen en la economía durante el mayor tiempo posible”. La economía circular surge para dar respuesta a la necesidad de transformar el modelo económico que prevale en la industria y en el consumo, como es la economía lineal, y la Unión Europea ha establecido como objetivos de reciclaje el 55 por ciento de los residuos urbanos en 2025, el 60 por ciento en 2030 y el 65 por ciento en 2035.

España se ha sumado al reto de transición elaborando una ambiciosa Estrategia para la Economía Circular. A nivel de la Unión Europea, una media de 31 por ciento de los residuos que se generan acaba en vertederos, sin embargo, este porcentaje se eleva a más de la mitad en España. Desde hace relativamente poco han aparecido nuevas tecnologías en el tratamiento de escorias con el objetivo no sólo de depositar 0 por ciento de éstas en vertedero sino de contribuir a la economía circular y un beneficio económico, mediante la valorización de los materiales no férricos, principalmente. Tras la obtención de los materiales con un alto contenido económico, éstos son valorizados mediante la fundición de éstos y reintroducidos dentro de la economía del sistema.

La nueva minería persigue seguir valorizando dentro de mercados alternativos mediante una segunda vida dentro de la cadena de valor, eliminando en parte la utilización de recursos naturales en la producción de hormigón. La valorización de residuos dentro de una economía circular es cada vez más una motivación no sólo económica y medioambiental sino también empresarial en búsqueda de eficiencia de los recursos, la disminución del impacto ambiental y el consumo de energía.

En la economía circular el énfasis pasa de la propiedad al uso, y los productos se reutilizan, lo que evita que vayan al vertedero y por ello se favorece la eficiencia, la reducción de residuos y la promoción del uso de energías renovables. El problema principal es que los materiales de desecho causan efectos muy negativos, sobre todo plásticos y de la industria del cartón. Algo debe hacerse, son dos problemas: contaminación y pérdida de materias primas que nos hacen depender de otros países.

Nuestro país se enfrenta a una gran pérdida de materias primas secundarias en forma de maderas, metales, vidrio y papel. Aproximadamente el 36 por ciento de los residuos se reciclan a través de los protocolos adecuados. Entonces, ¿qué hicieron con el resto de los materiales? El resto de la porción se ha quemado. Desde la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, y con la participación de sectores productivos y Plataformas Tecnológicas, han elaborado la “Estrategia de Bioeconomía: Horizonte 2030”.

Transformar los residuos en un activo es una de las claves de una economía circular. Los destinos y objetivos establecidos en la legislación europea han sido factores clave para mejorar la administración de desechos, fortalecer el desarrollo en el reciclaje, limitar el uso de vertederos y motivar el cambio de conducta del comprador. En el caso de que reutilicemos y reciclemos, y en caso de que los residuos de la industria se conviertan en otro material crudo, nos encontraremos en una economía circular. El reciclaje puede cubrir gran parte de la demanda de recursos de la economía.

Para impulsar y acelerar la implementación del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, se celebrará la Cumbre sobre la Acción Climática el 23 de septiembre de 2019 en Nueva York. La Cumbre intentará mostrar grandes avances en la economía real en apoyo de la agenda y darán el impulso para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible y del Acuerdo de París. La Cumbre pretende desarrollar soluciones en diversas áreas: la transición global hacia energías renovables; infraestructuras y ciudades sostenibles y resilientes; la agricultura y ordenación sostenible de nuestros océanos y bosques; la resiliencia y adaptación a los impactos climáticos; y la convergencia de financiación pública y privada con una economía de emisiones netas cero.

En 2011 tuvo lugar la transposición de la Directiva Marco 2008/98/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de noviembre de 2008, sobre los residuos y por la que se derogan determinadas directivas, mediante la promulgación de la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados. Luego se han ido transponiendo varias directivas europeas en diversos textos legales: Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos electrónicos y Real Decreto 106/2008, de 1 de febrero, sobre pilas y acumuladores y la gestión ambiental de sus residuos; Real Decreto 180/2015, de 13 de marzo, sobre traslado de residuos en el interior del territorio español; Real Decreto 20/2017, de 20 de enero, sobre los vehículos al final de su vida útil; y Real Decreto 293/2018, de 18 de mayo, sobre reducción de consumo de bolsas de plástico. Respecto de la planificación estatal, se publicó el Programa de Prevención de Residuos, 2014-2020, y más recientemente, el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos, 2016-2022.

En Andalucía, el Consejo de Gobierno aprobó el Acuerdo de 19 de marzo de 2019, la formulación del “Plan Integral de Residuos. Hacia una Economía Circular en el Horizonte 2030”. El vigente Plan Director Territorial de Residuos no Peligrosos 2010-2019, define las medidas de prevención, gestión, seguimiento y control de los residuos no peligrosos y constituye el marco en el que se establecen las bases que deben regir la política en materia de residuos no peligrosos hasta el año 2019. Por su parte, el Plan de Prevención y Gestión de Residuos Peligrosos 2012-2020, marca los objetivos de reducción, reutilización, reciclado, y otras formas de valorización y eliminación, los medios de financiación y el procedimiento de revisión, todo ello en el ámbito de los residuos peligrosos.

En la minería andaluza también se ha avanzado, en valoración integral de residuos y subproductos mineros de la Faja Pirítica, en reutilización de subproductos y residuos mineros industriales, así como en el tratamiento del pasivo ambiental y la eliminación de la contaminación ácida a la potencial recuperación de materias primas críticas.

El Papa Francisco, el 24 de mayo de 2015, aprobó la Encíclica “Laudatio Si, Sobre el cuidado de la casa común”, retomando las palabras de San Juan Pablo II: “Los cristianos, en particular, descubren que su cometido dentro de la creación, así como sus deberes con la naturaleza y el Creador, forman parte de su fe”.

Reconoce el Santo Padre que el cambio climático plantea uno de los principales desafíos actuales para la Humanidad, y anima los esfuerzos de científicos y técnicos que tratan de aportar soluciones a los problemas creados por el ser humano. En la raíz de todo ello puede diagnosticarse un exceso de antropocentrismo. El núcleo de la propuesta de la Encíclica es una ecología integral como nuevo paradigma de justicia y del ser humano con la realidad que lo rodea.  El examen de conciencia individual deberá, así, incluir una nueva dimensión, considerando no sólo cómo se vive la comunión con Dios, con los otros y con uno mismo, sino también con la Naturaleza.

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