Editorial - El futuro de nuestros hijos está en juego - El Sol Digital
Editorial – El futuro de nuestros hijos está en juego

Editorial – El futuro de nuestros hijos está en juego

Artículo 27.3 de la Constitución española: “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. Esto es lo que dice la ley de leyes de la democracia española, no lo que dice la ministra Celáa desviando la cuestión con eso de que los hijos no son de los padres, claro que son de los padres en el sentido de que son responsabilidad de sus padres, no en el sentido de propiedad que ella quiere introducir para confundir a los ciudadanos.

El evidente adoctrinamiento en ideología de género que se pretende en contra de los principios y de la voluntad de los padres es lo que se trata de evitar con el PIN parental, propuesta electoral de Vox en las pasadas elecciones de abril.

Los niños son seres humanos que no pueden ejercer de forma libre todas sus facultades y mientras dure su etapa de maduración sus limitaciones las suplen sus padres en el ejercicio de la patria potestad. De ahí las obligaciones de los padres de alimentar, vestir, educar y cuidar en general de sus hijos, un derecho superior al del Estado teniendo en cuenta el mayor interés del menor. Los padres conocen a sus hijos, el Estado no.

Aquellos tontos útiles que sostienen que no se debería politizar la educación parece que no advierten que no son los padres los que la politizan sino algunos partidos y otros grupos sociales en interés propio. No es un secreto que la escuela es instrumentalizada por parte de minorías organizadas para influir en los adolescentes.

El PIN parental es un mecanismo de control para que los padres puedan decidir la asistencia de sus hijos a las actividades complementarias -obligatorias en el horario escolar y evaluables-. Frente a este legítimo derecho, los grupos radicales lo que quieren, explícitamente, es entrar en contenidos sexuales, de género o LGTBI, llevando su propia ideología a las aulas, como si ésta estuviera fuera de toda discusión.

Esta pretensión del Gobierno de despojar a los padres del derecho sobre sus hijos debe ser rechazada por todos cuantos creemos en la libertad y en los derechos de la persona. El futuro de nuestros hijos está en juego.

Deja un comentario

El email no será público.