Editorial - El PP elige entre el pasado o el futuro - El Sol Digital
Editorial – El PP elige entre el pasado o el futuro

Editorial – El PP elige entre el pasado o el futuro

Este remedo de primarias -con un doble cuerpo electoral, lo nunca visto, inscritos y compromisarios- que celebra PP este fin de semana supone mucho tanto para el partido que gobernaba hace solo unas semanas como para España. La disyuntiva entre Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado probablemente no es la mejor que pudiera darse para el futuro del partido, pero es la que se ha dado, y entre ambos la mejor elección para todos parece claro que es la de Casado.

Sáenz de Santamaría es el continuismo de Rajoy. Ella ha sido su vicepresidenta, su mano derecha, quien ha conducido la crisis de Cataluña hasta donde se encuentra encallada… quien con su política de dejar hacer a los enemigos del sistema -se ha hablado, aunque no se ha demostrado, que ayudó a la génesis de Podemos para restarle votos a PSOE- ha contribuido al estado de cosas que conocemos. Más que hacer política, el PP se ha dedicado a gestionar la economía, siendo esto muy importante, marcando la agenda nacional el PSOE y la oposición nacionalista y los antisistema, de luchar e intervenir en el debate de las ideas -que es el que aclara qué hacer en asuntos como el aborto, la inmigración o las llamadas políticas de género- se ha posicionado en la tecnocracia, alejada de la elección de los valores que dan sentido a la política con mayúsculas.

A Pablo Casado se le achaca que estuvo en el equipo de Aznar. Pecado gravísimo, como se sabe. Quizá el reproche más agrio que pueda hacérsele es que pertenecía a la Ejecutiva del partido y, como todos, asentía a la política que marcaba el gran jefe y su adjunta y nunca levantó la voz. Pero más allá, tiene un discurso, por ejemplo, sobre los nacionalismos y el aborto, menos complaciente con lo que hay, y esto es de agradecer ante tanto conformismo. Desde luego, Rivera reza para que gane Soraya. El gran bocado que le ha dado Ciudadanos al centro derecha español se lo debe a las políticas de Rajoy y Sáenz de Santamaría. Casado puede recuperar el terreno perdido. La política del presidente Sánchez lo visibiliza como una alternativa. Soraya no lo es.

Pero lo que pueda ocurrir el fin de semana es impredecible porque ya hay juego sucio. Como el video que se ha difundido, que lejos de beneficiar a Casado le perjudica y que puede tener su origen en las cloacas de esta pugna por el poder. Video, por otra parte, muy flojito en cuanto a contenidos, no desvela nada que no sepa la mayoría de los españoles sobre Villalobos, Arenas o Montoro. Es un video muy aseado. Lo que no está tan bien son las presiones de todo tipo -desde regañinas a “ten cuidado”- que el equipo de Sáenz de Santamaría somete a quienes tienen en su mano inclinarse por uno u otro candidato. Eso de que el voto es individual, libre y secreto debe sonarle a música celestial a muchos. De hecho, es altamente probable que Alberto Núñez Feijóo no se haya presentado por miedo a su compañera de partido, que podría disponer de información sensible sobre él. En su entorno existe el convencimiento de que, en su momento, la foto que se difundió del presidente gallego -entonces no lo era- con un contrabandista de tabaco, Marcial Dorado, proviene de una filtración interesada. Pero si Feijóo tuvo miedo de presentarse, y su éxito habría sido seguro, ¿por qué ahora va a decantarse por Casado en el Congreso extraordinario?, de esa pregunta quizá dependa el triunfo o la derrota del ex vicesecretario de Comunicación del PP que, por cierto, también ha nacido como candidato con otro disparo de misil en forma de máster.

María Dolores de Cospedal, que cayó en el primer combate, está apoyando activamente a Casado, sumándole sus fuerzas, de ahí que la exvicepresidenta diga que “en este caso, no valen las cuentas de la vieja”, precisamente son las únicas que valen, la lucha voto a voto. De Cospedal se despedirá y apoyará a Casado, pero ¿y Rajoy? Es seguro que años de mano a mano en el Gobierno deben significarle algo a la mujer que ha dirigido el CNI durante su vicepresidencia. ¿Le habrá susurrado algo a Rajoy? Lo sabremos leyendo entre líneas el discurso de despedida del expresidente. El hecho de apostar por la integración, la unidad y esa retórica vacía sino se pone en contexto ya sería para la abogada del Estado tener el viento de cola. Lo cierto es que buena parte de los cargos públicos del partido se juegan su continuidad institucional con Soraya, de ahí los nervios de la mayoría de los dirigentes.

Esta campaña tan larga está sirviendo para que muchos conozcan mejor a Sáenz de Santamaría y Casado sume nuevos apoyos. En Málaga, a los ya conocidos de Joaquín Ramírez o José María García Urbano, se han añadido los de Francisco de la Torre, Esperanza Oña y otros muchos. El que fuera parlamentario andaluz del PP, Miguel Ángel Ruiz, es un firme seguidor de Casado y de la oportunidad de cambio que representa. Es el futuro lo que todos se juegan. Tanto los que siguen a Casado como a Sáenz de Santamaría serán discretamente apartados, y a su tiempo, cuando se alce su contrincante. Pero antes, ahora, el domingo, los populares tienen que decidir si dejan atrás el pasado.

 

Unicaja

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