Editorial - La responsabilidad del Gobierno y la de cada uno de nosotros en la pandemia - El Sol Digital
Editorial – La responsabilidad del Gobierno y la de cada uno de nosotros en la pandemia

Editorial – La responsabilidad del Gobierno y la de cada uno de nosotros en la pandemia

Hay coincidencia general, dentro y fuera de nuestras fronteras, acerca de que el Gobierno que padecemos ha sido un desastre, y sigue siéndolo, en la gestión de la pandemia que nos asola. Pero lo que no se dice es que una parte muy importante del pueblo español, sin que sea posible precisar más, tiene un comportamiento más que criticable, saltándose todas las recomendaciones sanitarias para evitar la propagación del virus.

Durante el estado de alarma se impusieron más de un millón de denuncias a ciudadanos que no hicieron caso de las advertencias oficiales -otra cosa es que las denuncias terminen en sanciones, dada la inconcreción de la norma-, diariamente conocemos los partes de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado acerca de miles de incidentes en toda la geografía nacional a causa del desprecio de parte de los españoles a las limitaciones establecidas, vemos de continuo imágenes de energúmenos que desatan su violencia contra los agentes policiales que quieren aplicar la ley, concentraciones de negacionistas, playas atestadas que superan cualquier cálculo de aforo, bares y cafeterías en las que no se guardan las distancias de seguridad, botellones… ¿qué puede esperarse si no que la pandemia se extienda tal y como está sucediendo?, ¿contagiarse no es involuntariamente suicidarse, y contagiar a otros un delito contra la salud pública que ocasiona muertes? Estas preguntas nos las tenemos que hacer todos y cada uno de nosotros, con independencia de la responsabilidad del Gobierno, que ya sabemos cómo se las gasta. Si no nos protegemos nosotros, nadie lo hará sin nosotros con efectividad.

Solo con esa conciencia ciudadana, el endurecimiento de las sanciones, mensajes claros y contundentes desde las Administraciones y el reforzamiento de las instancias de salud, pararemos la pandemia y la sangría económica que supone. Ningún gobierno quiere ponerle el cascabel al gato y, por eso, no llaman a las cosas por su nombre, pero si no reconocemos la verdad, poco podremos esperar. Los cánticos que solo apelan al espíritu cívico y nada más, están condenados al fracaso, como comprobamos cada día. Desde siempre, el recurso a severas sanciones por el incumplimiento de las leyes ha sido efectivo. Desgraciadamente, el hombre no entiende otro discurso.

Deja un comentario

El email no será público.