“El 99 por ciento de todos los proyectos en España son financiados por el banco”

“El 99 por ciento de todos los proyectos en España son financiados por el banco”

Tono Mestre, consultor financiero de la web Aprendeafinanciarte

Maite Díaz Torres

Tanto emprendedores, como empresarios y autónomos encuentran muchas veces dificultades a la hora de escoger cual es la mejor forma de financiación para su proyecto empresarial. Tal vez por desconocimiento o por simple preferencia, “el 99 por ciento de todos los proyectos en España, quitando las empresas del Ibex 35 están financiados por el banco, por lo que hoy por hoy, el banco aún es quien manda”, según asegura Tono Mestre, consultor financiero de la plataforma web Aprendeafinanciarte.

Se trata de un buscador de financiación gratuito creado por las Cámaras de Comercio y cofinanciado por fondos FEDER para ayudar y orientar a las empresas, autónomos y emprendedores de Andalucía, Aragón, Canarias, Castilla la Mancha, Extremadura, Galicia y Murcia sobre los distintos tipos de financiación que existen, los actores que intervienen en cada caso y la opción más adecuada según los intereses.
Esta herramienta ofrece, según cuenta Mestre, “asesoramiento e información sobre todas las alternativas públicas y privadas de financiación que existen en este momento en España” para que el interesado pueda conocer y desarrollar sin ningún coste el potencial económico de su negocio o proyecto. Dentro de la web Aprendeafinanciarte.com se diferencian seis tipos de financiación a los que se puede acudir para desarrollar o mejorar un proyecto empresarial.

Ayudas públicas

En ocasiones, las ayudas públicas no llegan a los empresarios porque “no hay suficiente conocimiento como para poder llegar a ellas o son complicadas de entender”, asegura el consultor financiero de la web Aprendeafinanciarte. Por eso se creó un buscador de ayudas públicas en esta web, que permite buscar entre todas las subvenciones y becas publicadas por las diputaciones y ayuntamientos nacionales y europeos. Desde la web se explican los requisitos en “un lenguaje sencillo para que sean más fáciles de comparar y comprender”, asegura Mestre.

El consultor financiero de la web asegura que es necesario valorar los pros y los contras de todos los tipos de financiación, ya que “no hay panaceas”. El problema de las ayudas públicas es que “hay veces que se pierde el veinte por ciento del importe que hay programado entre unas cosas y otras” y que en ocasiones no se da suficiente información a los interesados.

Productos bancarios

El segundo tipo de financiación al que pueden acudir los empresarios son los productos bancarios. Mestre insiste en que los bancos no son inversores, son financiadores, por lo que no prestarán dinero si para ello se tienen que arriesgar lo más mínimo. Una encuesta realizada desde Aprendeafinanciarte demuestra que solo el 20 por cien de todas las empresas entrevistadas de entre 0 y 250 trabajadores había pedido financiación, de las cuales el 95 por cien había conseguido financiar su proyecto.
Esto lleva a la conclusión de que “únicamente pide financiación quien sabe que reúne las condiciones para conseguirla”, asegura Mestre, lo que demuestra que hoy en día hay que tener un proyecto solvente para poder reunir las condiciones que piden los bancos, o lo que es lo mismo, “las empresas sin bagaje suficiente no pueden acceder a los fondos de financiación bancarios”. Por eso, Mestre considera que antes de llegar a esta forma de financiación es necesario recurrir a otros recursos, como el capital propio, o el crowdfunding.

En la web Aprendeafinanciarte.com recogen la mayor parte de los productos bancarios que tienen las entidades financieras. También se puede filtrar la búsqueda según el producto financiero, el tipo de entidad, para quien está destinado, etc.

Fondo capital riesgo

La financiación a través de un fondo capital riesgo es un paso un poco más avanzado, ya que a excepción de algunos fondos como por ejemplo Caixa Capital Risc, que hace inversiones desde los 50.000 euros, la mayoría suponen una inversión muy grande. Mestre recomienda este tipo de fondos a las empresas que ya llevan dos o tres años funcionando, tienen un gran crecimiento y están pensando en la internacionalización. La ventajas de esta forma de inversión es que “ofrecen un apoyo técnico, a nivel de contactos y relaciones ya que son empresarios muy experimentados”, comenta Mestre

Business Angels

Los Business Angels son inversores privados que invierten su capital. Al arriesgar su propio dinero corren el riesgo de perder si el proyecto no sale adelante, por lo que se involucran más en el proceso. Para que un proyecto pueda acceder a la financiación de un Business Angel se requieren tres requisitos, “que sea viable económicamente, factible e invertible”, ya que un inversor privado “no querrá apostar por un proyecto que no le ofrezca beneficios”, comenta Mestre. También es importante que el proyecto cuente con un equipo preparado “que asegure el poder sacar adelante el producto”. Tanto los Business Angels como los Fondos de capital riesgo “entran en el capital” de la empresa financiada, por lo que “es necesario sopesarlo mucho antes de acudir a estas formas de financiación”, asegura Mestre.

Crowlending

El crowlending parte del crowdfunding de recompensa. Desde las plataformas web de crowlending, muchas personas prestan dinero a los proyectos que consideran interesantes a cambio de recuperarlo más tarde con algún tipo de interés. Mestre comenta que las plataformas suelen pedir a las empresas interesadas en ofrecer su proyecto “datos de cuentas anuales de dos años y una facturación de más de 200.000 euros en el caso de las empresas o más de 100.000 euros en el caso de los autónomos” para que los posibles inversores tengan toda la información que necesiten.

El problema del crowlending, explica Mestre, es que “no todos los proyectos lo consiguen”, ya que depende de despertar el interés en los inversores. No obstante, asegura que “durante el 2014 se financiaron 233.000 millones de euros a través de las plataformas de crowdfunding y crowlending en nuestro país”, lo que demuestra que esta forma de financiación está en alza.

Sociedades de Garantía Recíproca (SGR)

Son sociedades participadas por la administración pública que prestan avales para que los interesados puedan ir al banco a conseguir financiación. De esta forma el banco pone menos impedimentos a la hora de ofrecer el dinero, por lo que se facilita el acceso a la financiación.
Además, las SGRs tienen convenios con los bancos, por lo que los empresarios tienen que pagar menos intereses.

Otras fuentes de financiación

Mestre recomienda que antes de recurrir a cualquier fuente de financiación oficial para financiar un proyecto recién creado se utilicen “las llamadas 3 efes para poder crear un prototipo del producto o servicio que se pretende desarrollar”, lo que quiere decir que se recurra a las personas cercanas y amigos.

Otras formas de financiación novedosas como el crowdfunding pueden ayudar a financiar un proyecto en nivel básico sin que se tenga que correr un gran riesgo.

Esta forma de financiación permite además “dar a conocer un producto y comprobar si funciona ante el público”, aunque tiene como desventaja que “no sirve para todos los casos y cada vez es más complicado acudir al crowdfunding porque hay mucha competencia”, asegura Mestre.

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