El amor y la guerra en “El embrujo del Rif” - El Sol Digital
El amor y la guerra en “El embrujo del Rif”Portada del libro

El amor y la guerra en “El embrujo del Rif”

Su autor, Carlos Antón, habla desde Melilla con El Sol Digital

Vicente Almenara.- Carlos Antón es médico en Melilla y ha saltado a los escaparates de las librerías por una historia de la guerra del Rif de gran interés para los amantes de la historia de España. Tan cerca y tan lejos, Marruecos es más conocida por ocasionales viajes turísticos que por la presencia española en lo que fue el Protectorado, además de los problemas pasados y presentes de Ceuta y Melilla y del desconocido Peñón de Vélez de la Gomera y las islas de Alhucemas y Chafarinas. Echamos la vista atrás en compañía de quien en poco más de una hora en coche puede visitar los escenarios que fueron noticia por una guerra que libraron las tropas españolas contra los bereberes de aquellas montañas, los rifeños comandados por Abd el Krim.

Si libro es una historia de amor envuelta en un contexto bélico al otro lado del Mediterráneo.

Explica Antón que “hay que tener en cuenta la situación desastrosa del Ejército en aquellos tiempos, un ejército con los soldados muy mal formados; por ejemplo, el general Silvestre,  se llevó a los soldados al frente con solo un mes de adiestramiento. En cambio, también hay que decir que otros militares, profesionales, como Franco, desarrollaron hechos de armas muy notables. Otra cosa es que después de los sucesos de aquellos años, aunque hay obras históricas muy interesantes, como la de Pando, haya quedado todo un poco en el olvido porque aquella guerra no ha interesado que se conozca más a fondo”.

Para Carlos Antón su investigación no solo ha sido ocular y pisando el territorio, “es también una gran ventaja acceder a fuentes documentales a través de internet, y así he podido leer el informe Picasso, sobre la responsabilidades de aquel fracaso militar. Conozco bastante bien la zona, de hecho, tengo en Marruecos una casa cerca del mar y he podido visitar no solo los lugares históricos a los que antes me refería sino otras muchas localizaciones de Marruecos”.

El autor declara que “uno de los hallazgos casuales de mi investigación es que aparece una orden del gobernador de Málaga por la que se prohíbe viajar a personas de origen ruso a los lugares de Marruecos en los que España tenía presencia. Y esto es porque tras la revolución bolchevique de 1917, buena parte de la aristocracia zarista y muchas personas allegadas a ésta  huyeron y se repartieron por el mundo, y algunas mujeres rusas recalaron en lo que fue nuestro Protectorado para ejercer de prostitutas, y entonces la orden del gobernador limitaba la entrada de estas personas a solo aquellas que fueran de buen vivir, como se decía entonces”.

Nuestro autor se adentra en las páginas de su libro: “En el corazón del Rif está la tribu de Beni Urriaguel, muy guerrera, como todo el Rif, contra el que no pudo el Ejercito español, costándole un trabajo ímprobo penetrar en sus valles y montañas. Es cierto que los rifeños recibieron armamento de algunos piratas ingleses, pero no del Reino Unido como tal, que no intervino en la contienda. El gran error de Abd el Krim fue que, a la par que mantenía su enfrentamiento con España, atacó también las posiciones francesas, lo que desembocaría más tarde en la alianza franco-española contra los rifeños y el desembarco en Alhucemas. Después Abd el Krim se entregó a Francia, fue hecho preso y desterrado, porque si lo hubieran cogido los españoles habría sido fusilado. Ya en la zona solo quedaron algunas bandas que le sirvieron a las tropas españolas para terminar de controlar el territorio”. Aclara que “aunque todos los rifeños eran musulmanes, hay que decir que no eran especialmente religiosos, por lo que la religión no fue el principal motor de la rebelión rifeña contra los españoles”. Y continúa: “Era tan guerrera la población del Rif que eran capaces de ahorrar, pasando hambre, para comprarse un hombre su propio fusil. El Rif siempre ha sido una zona disidente, contra el sultán de Marruecos, primero, y posteriormente contra Hassan II y recientemente también hubo revueltas en la zona de Alhucemas contra el rey actual, con una gran represión sobre la población”.

También nos desvela Antón que los españoles llegamos a usar gases en el Rif para dominar el territorio, gases que nos vendieron los alemanes. “Melilla, sin duda, tuvo un papel muy importante en todos estos hechos. Hay que tener en cuenta que desde la misma Melilla se ve el monte Gurugú, y allí se encuentra el Barranco del Lobo, donde se produjo una gran matanza de españoles”, remata el escritor.

En cuanto al presente, “hoy día, la situación en Melilla es complicada desde el punto de vista económico, por cuanto la frontera con Marruecos está cerrada al tráfico mercantil. La verdad es que siempre se ha contrabandeado a través de la frontera española, pero ahora hay miles de marroquíes del sur, del Sahara especialmente, que han venido a la zona para este contrabando, buscando su progreso económico, y ahora han tenido que regresar a sus lugares de origen. Veremos que pasa en octubre, a propósito de la frontera comercial”.

Nos da noticia Antón de que “en 2012, el gobierno español otorgó la Gran Cruz Laureada de San Fernando, la máxima condecoración del Ejército español, al regimiento de Alcántara por su heroico comportamiento en la retirada de Annual. Lo que quiero con mi libro es transmitir mis conocimientos de esa guerra a los lectores y describir la belleza épica de una tragedia como el llamado Desastre de Annual”.

Esta es la historia que se narra en el libro contada ahora de viva voz por su autor: El día de su decimotercer cumpleaños, Javier se enamoró de Elena en cuanto la vio por primera vez en el  estanque del Campo Grande de Valladolid. Fue un sentimiento arrollador que desorganizó su cómoda existencia. Estuvieron tres días juntos y la niña desapareció. Solo sabía de ella que su padre era capitán de Caballería.

Al terminar el bachillerato, impulsado por el amor de su adolescencia, ingresó en la Academia de Caballería contra el criterio de su familia. No conocía otra forma de buscarla. Cuando se licenció, fue destinado al regimiento de Alcántara y participó en los principales acontecimientos de la guerra de África, entre ellos el Desastre de Annual.

 Esta es una historia de amor en un ambiente bélico. Describo un enorme choque cultural. Una potencia europea, como España, se adentra en un territorio desconocido habitado por tribus primitivas, salvajes y muy aguerridas. A lo largo de la historia, jamás una nación colonizadora se encontró con nativos semejantes.

 Pretendo crear sentimientos reales. Busco que el amor sea amor, el terror, terror, la alegría, alegría etc. Quiero transmitir estas emociones para que el lector entre de lleno en la historia.

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