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El Cultural – El bosque, el Palace Hotel de Bussaco y su restaurante

El Cultural – El bosque, el Palace Hotel de Bussaco y su restaurante

Esta semana hemos estado en Bussaco, cerca de Coimbra (Portugal) alojados en el Palace Hotel en medio de un bosque nacional con plantas exóticas y hemos comido en su restaurante, Joao Vaz, con un vino albariño del país luso. Richerdios.

El bosque, el Palace Hotel de Bussaco y su restaurante

La iglesia y el convento

En el siglo VI los benedictinos fundaron un monasterio en Vacariça, a cinco kilómetros de Buçaco, aunque se cree que antes, en el siglo II, la zona pudo haber servido de refugio a los primeros cristianos. La orden de los carmelitas descalzos eligió esta sierra a comienzos del siglo XVII para fundar un monasterio. Cerraron la zona que hoy se denomina “bosque de Buçaco” (Mata do Buçaco) mediante una tapia que permitía la comunicación con el mundo exterior mediante tres puertas (de Rainha, Sula y Coímbra), que siguen existiendo hoy en día, y se dedicaron al cuidado del bosque, plantando multitud de especies de árboles, incluyendo algunas exóticas. En 1643 obtuvieron una bula papal que decretaba la excomunión para quien cortara algún árbol del monasterio. La longitud máxima del bosque es de 950 metros, entre las puertas de Sula y Coimbra. La tapia mide 5.750 metros de longitud y tiene tres metros de altura, siendo la superficie total de unas 400 hectáreas. El convento fue fundado en 1628 y de él sólo quedan hoy en día la iglesia y el claustro, rodeados por el hotel. La entrada a la iglesia tiene tres arcos y el interior es de nave única y planta de cruz latina, con bóveda en la intersección con el crucero. Entre 1730 y 1750 los monjes construyeron hasta once ermitas en el bosque para vivir en ellas en aislamiento. Eran las de San Elías, Santa Teresa, Nuestra Señora de la Asunción, Nuestra Señora de la Expectación, Nuestra Señora de la Concepción, San Miguel, Santísimo Sacramento, San José, del Calvario, del Santo Sepulcro y de San Juan Bautista. Nueve de ellas siguen existiendo hoy en día aunque en no muy buen estado de conservación, si bien se encuentran en proceso de restauración. También hay un viacrucis de más de tres kilómetros que hoy en día está formado por veinte pequeñas capillas en cuyo interior están representadas las distintas estaciones mediante figuras modeladas en barro a tamaño natural. Por último, existen cuatro capillas (de Santa María Magdalena, San Pedro, San Juan de la Cruz y San Antonio) y seis fuentes (de San Elías, Santa Teresa, San Silvestre, Fría, del Carregal y de la Samaritana).

El bosque

El Bosque de Busaco es un lugar maravilloso y poco conocido que se encuentra 16 Km al noroeste de Coimbra. Es una extensión rodeada por casi 5.000 metros de muralla y compuesto por más de 700 especies de plantas de varios continentes. Creado por la Orden Carmelita en el primer tercio del siglo XVII estaba protegido por una bula papal que condenaba a quien se atreviera a talar un árbol y prohibía el acceso a las mujeres. En total abarca más de 400 hectáreas que se pueden recorrer gracias a senderos y a caminos de piedra que fueron construyendo, siguiéndolos descubriremos un bosque tan exótico y salvaje que nos dejara maravillados. Encontraremos árboles y plantas de todas las especies, hasta algunas variedades exóticas que conviven juntas y nos muestran un paraíso increíble de colores y aromas. En el centro del bosque se alza el antiguo convento hoy convertido en un lujoso hotel rodeado de pérgolas, fuentes y pequeños lagos. A los pies del hotel la capilla de Nuestra Señora de la Asunción y una escalinata que desciende hasta la Fonte Fria y el Vale dos Fetos, precioso camino rodeado de helechos. También nos encontraremos diversas construcciones diseminadas por el bosque, como las ermitas del Calvario y la del Sepulcro entre otras y una colección de capillas esparcidas por los senderos y que numeradas forman un antiguo y precioso Vía Crucis. Todo el bosque es una auténtica maravilla para deleitar los sentidos, un lugar que se recomienda visitar dando un paseo por su recorrido para que no se pierda ninguno de sus encantadores rincones.

El Palace Hotel y su restaurante

DirecciónMata do Bussaco, 3050-261 Luso, Portugal

Teléfono+351 231 937 970

Tras la prohibición en 1834 de las órdenes religiosas en Portugal, los carmelitas descalzos tuvieron que abandonar Buçaco. El estado se hizo cargo del bosque y plantó nuevas especies vegetales. Fue también entonces cuando se instaló el viacrucis de figuras de barro. Una gran parte del convento construido por los monjes fue derribado a comienzos del siglo XX para construir un pabellón de caza para la familia real portuguesa. Del proyecto, que acabó convirtiéndose en el edificio que existe en la actualidad, se hizo cargo el arquitecto y coreógrafo italiano Luigi Manini, aunque también intervinieron otros arquitectos como Nicola Bigaglia, Manuel Joaquim Norte y José Alexandre Soares. Fue utilizado por la familia real en una única ocasión. Después de la primera guerra mundial, ya convertido en el Palace Hotel Buçaco, se convirtió en uno de los destinos de moda en Europa. De estilo neo-manuelino, su estructura exterior, en piedra de Ançã, recuerda a la Torre de Belém y muestra motivos del claustro del monasterio de los Jerónimos, ambos en Lisboa, así como arabescos del Convento de Cristo de Tomar. El suntuoso interior está decorado con paneles de azulejos, frescos y cuadros alusivos a la época de los descubrimientos portugueses. Destacan los azulejos del pintor Jorge Colaço evocando Os Lusíadas de Camões, los autos de Gil Vicente y la “Guerra Peninsular” (Guerra de la independencia); las esculturas de António Gonçalves y Costa Mota, los admirables lienzos de João Vaz ilustrando versos de la epopeya marítima de Camões; los frescos de António Ramalho o las valiosas pinturas de Carlos Reis. El mobiliario, verdadero patrimonio museológico, incluye piezas portuguesas, indo-portuguesas y chinas, realzadas por la fastuosa tapicería. Destacan también el techo morisco, el suelo ejecutado con maderas exóticas y la galería real. Desde 1996 está catalogado como edificio de interés público. El hotel de 5 estrellas ocupa un palacio de caza de los últimos reyes portugueses, ubicado en el bosque nacional de Bussaco. Alberga un restaurante elegante que cuenta con una gran variedad de vinos de Bussaco exclusivos. El restaurante Joao Vaz del Palace Hotel do Bussaco también ofrece comida clásica francesa y platos tradicionales portugueses. Está decorado con pinturas de João Vaz, techos moriscos y suelo de madera exótica. En el bar se puede degustar una copa del excepcional Vintage Port. Las habitaciones están decoradas de forma individual con un estilo clásico y disponen de TV vía satélite y muebles de época, desde piezas del siglo XVIII a otras de estilo Art Nouveau. Algunas habitaciones ofrecen vistas a los grandes jardines del hotel. El Palace Hotel do Bussaco es un ejemplo excelente de arquitectura gótico-manuelina. Sus pasillos tienen una decoración suntuosa con muebles de época, cuadros grandes y azulejos tradicionales portugueses. El Palace Hotel do Bussaco se encuentra en el centro de la Serra do Bussaco y a unos 29 km de Coimbra.

bussaco  

Vino Albariño portugués

La uva alvarinho se cultiva en la subregión Monçao y Melgaço, dos atractivos pueblos de Portugal dentro de la denominación de origen “vinho verde”. El alvarinho ya es un vino ampliamente reconocido y alguna de sus marcas goza de gran prestigio internacional, dada su enorme calidad. La ruta incluye conocer las bodegas situadas en Monçao y Melgaço que permiten visitas y catas – y por supuesto compras-. El vino alvarinho es un magnifico vino y que el recorrido por estas dos localidades y sus alrededores dejarán un gran sabor de boca. Cuando se va a Melgaço es muy recomendable visitar el Solar do Alvarinho, y en Monçao el Paço do Alvarinho. Melgaço es la localidad más al norte de Portugal y concentra varias bodegas que no se deben dejar de visitar. El pueblo –pequeño-, resulta muy atractivo y cuenta con unas conocidas termas en medio de un agraciado jardín boscoso. El entorno, rodeado de montañas y con el rio Miño a sus pies hace de esta localidad un lugar imprescindible en esta zona. Melgaço está conectado a España (Arbo) a través del último puente sobre el río Miño. Las bodegas a visitar en Melgaço son: Quinta de Soalheiro: situada en Alvaredo, muy cerca de Melgaço. Los horarios de visita son de lunes a sábado de 9-19 horas. Los domingos previa llamada. Quinta Soalheiro elabora magníficos vinos que han alcanzado una notable fama con todo fundamento. No soy un experto, pero de los alvarinhos que conozco estos son de los mejores. Tiene una web bien diseñada y es fácil encontrar la información. Reguengo de Melgaço: se encuentra en Paderne, cercana a Monçao. El bonito edifico de la bodega es un hotel de turismo rural.

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Palacio de Brejoeira en Monçao
La Deriva

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