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El Cultural – ESD85

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Esta semana hemos ido a la filmoteca para ver una de las comedias más divertidas de los años 40 norteamericanos: “Arsénico por Compasión” de Frank Capra. Richerdios.

Arsénico por Compasión

Título original. Arsenic and Old Lace

Año. 1944

Duración. 118 min.

País. Estados Unidos

Director. Frank Capra

Guion. Julius J. Epstein, Philip G. Epstein (Obra: Joseph Kesselring)

Música. Max Steiner

Fotografía. Sol Polito (B&W)

Reparto. Cary GrantPriscilla LanePeter LorreRaymond MasseyJosephine HullJean AdairJack CarsonEdward Everett Horton

Productora. Warner Bros. Pictures

Género. Comedia | Comedia negraCrimenAsesinos en serie

Sinopsis. Un crítico teatral que acaba de casarse decide visitar a sus ancianas tías antes de marcharse de luna de miel. Durante la visita descubrirá que las encantadoras viejecitas tienen una manera muy peculiar de practicar la caridad.

Rodada en 1941 por el genial cineasta de origen siciliano, Frank Capra, está basada en la pieza teatral epónima en su titulación original en inglés, “Arsenic and Old Lace” escrita por el novelista y dramaturgo norteamericano de origen teutón, Joseph Kesselring, y no fue sin embargo hasta 1944, cuando tuvo lugar su última representación en los escenarios de Broadway, cuando fue estrenada. Adaptada a la gran pantalla por los hermanos Epstein (los guionistas de la afamada “Casablanca”), está brillantemente narrada y el tono de comedia negra que destila de forma elegante cada uno de sus excelentes fotogramas, servirían de clara inspiración para la puesta en escena y realización de otra gran película posterior como fue “El quinteto de la muerte” de Alexander MacKendrick, once años más tarde. Fueron muchas las vicisitudes por las que pasó el cineasta siciliano, quien se acababa de alistar como voluntario para la Segunda Guerra Mundial y que al mismo tiempo buscaba una fórmula para sacar adelante la costosa economía familiar a que les había acostumbrado el propio Capra, ya que por aquella época era el único director de cine que osaba poner su nombre antes del título de la película como así también se encargaría de recordar en el título de su autobiografía. Con una extraordinaria puesta en escena y una deslumbrante fotografía en blanco y negro a cargo del reputadísimo Sol Polito y una banda sonora de lo más sugerente a cargo de otro destacado en estas lides, Max Steiner, la película es una muestra, otra más, del director de “Sucedió una noche” de lo maravilloso que puede ser el cine cuando se hacen bien las cosas. Sin duda alguna es una de las mejores películas de todos los tiempos, y pese a que el propio actor británico nacionalizado estadounidense, Gary Grant no estuvo muy contento con su propia actuación debido al fuerte carácter histriónico de su personaje por imperativos del propio Capra, lo cierto es que resulta una actuación sin la cual no se imaginaría el resto de la película. La actuación del hermano de Mortimer (Gary Grant), Jonathan (Raymond Massey) contribuye sin duda alguna al tono de comedia negra que destila cada fotograma…tal vez por su majestuosa presencia que le hiciera protagonizar personajes históricos tan emblemáticos y enigmáticos como el del propio Abrahán Lincoln…junto con las actuaciones tan geniales de Peter Lorre que venía de rodar “Casablanca” haciendo de aquel misterioso y peculiar Dr. Einstein, como la interpretación de John Alexander haciendo aquel inolvidable papel del locuelo y disparatado tío Teddy Brewster, creyéndose Theodore Roosevelt al famoso grito de “¡A la carga (Charge!)!” (Que Roosevelt hiciera famosa durante la carga a San Juan Hill) escaleras arriba y desajustando las manecillas del reloj de pared…hacen de esta película una auténtica obra maestra a tener en cuenta. Todo ocurre el día de Halloween (brujas, calabazas y murciélagos) en Brooklyn, NY. Mientras la gente acude al campo de baseball a ver jugar a su equipo, los Yankees, al otro lado del puente ocurre que mientras que el famoso crítico teatral Mortimer Brewster y su novia Elaine (Priscilla Lane) acuden a los juzgados para obtener una licencia civil de matrimonio, sus dos tías; Abby (Josephine Hull) y Martha (Jean Adair), famosas por su carácter afable y caritativo y que conviven con su hermano, el loco tío Teddy que cree ser Teddy Roosevelt… le esperan conversando con el padre de Elaine, el pastor metodista, reverendo Harper (Grant Mitchell). Mortimer es un tipo famoso por ser crítico con el sacramento del matrimonio, de ahí que levante ciertos recelos a su suegro, quien casualmente vive frente a la casa de sus tías, con un cementerio presbiteriano de 1654 en mitad. Una vez casados, se encaminan en taxi a casa de sus tías y de Elaine para preparar el equipaje para su luna de miel en las cataratas del Niágara, mientras hacen esperar al sufrido taxista. Una vez con sus tías en casa, se entera que éstas alquilan una habitación para huéspedes …más aún, se entera con estupor de que cuando dichos huéspedes son personas mayores que se sienten solas les ayudan a morir mediante la ingestión de un licor de sauco extraído de los árboles del cementerio vecino, al que añaden arsénico, estricnina y cianuro. Posteriormente, su disparatado tío Teddy se encarga de bajar el correspondiente cadáver al sótano con la excusa de cavar una nueva esclusa para el canal de Panamá y haciéndole creer que ha sido una víctima de la fiebre amarilla. Para colmo, su hermano Jonathan, un tipo que desde pequeño ya apuntaba maneras de criminal, se presenta con un aspecto semejante al de Boris Karloff en Frankenstein, después de 20 años de ausencia y con un currículum de 12 víctimas a sus espaldas…justo las mismas víctimas que sus queridas tías. Junto a Jonathan viaja un menudo doctor con acento alemán, el Dr. Einstein, además de una nueva víctima en el maletero de un coche. Un nuevo policía patrulla la calle ahora, se trata del oficial Patrick O’ Hará (Jack Carson), joven aficionado al teatro que está empeñado en mostrar a Mortimer sus obras de aficionado. Mientras la joven Elaine espera paciente la inesperada tardanza de su reciente marido, éste se las verá para deshacer el enorme entuerto que se ha formado en casa de sus tías. Aquello parece un manicomio, de hecho acude a un sanatorio para encubrir las muertes de sus tías, tratando de inculpar a su tío loco, Teddy. Jonathan quiere enterrar a su víctima en el sótano para quitarse el muerto…13 víctimas en un sótano…Una locura de película…Finalmente todos al manicomio…Y Mortimer se entera con alborozo que en realidad no es un Brewster sino el hijo del chef de un barco…de locos.

La Deriva

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