El Cultural - París - El Sol Digital
El Cultural – ParísImagen del hotel Plaza Athénée París

El Cultural – París

Hotel Plaza Athénée Paris

25 Avenue Montaigne 75008 Paris. Tel. +33 (0) 1 53 67 66 65. reservations.hpa@dorchestercollection.com
www.dorchestercollection.com/en/paris/hotel-plaza-athenee

Érase una vez un palace en el centro de París, dotado con el lujo, la elegancia, el encanto y el refinamiento más exquisitos. Este palace tan parisino, perfecta combinación entre la innovación y la tradición, está idealmente situado en la avenida Montaigne, a pocos pasos de los Champs Elysées, de los bordes del Sena y de la Torre Eiffel, y cuenta con 191 habitaciones y 45 suites. Lugar emblemático de la moda, de los espectáculos y de los negocios, el Hotel Plaza Athénée exalta desde el año 1911, un encanto, un refinamiento y un ambiente acogedor únicos. Esta joya ha sabido seducir y sigue inspirando fidelidad a una clientela tanto parisina como internacional. Decoración, gastronomía y arte de vivir se celebran en un ambiente mágico en tonos “Rouge Plaza”. Con los cinco restaurantes del Hotel Plaza Athénée dirigidos por Alain Ducasse, el chef con más estrellas en las guías en el mundo, se tiene la posibilidad de experimentar una de las cocinas más refinadas y sofisticadas del momento: cada restaurante posee su propia identidad. Innovador, el Plaza Athénée ha entrado en el tercer milenio integrando todas las tecnologías de punta. De este modo, se ha dado la posibilidad de ofrecer el sentimiento único de estar en un mundo aparte, en el cual se olvidan el tiempo y el espacio. ¡En este mundo mágico, más de 520 personas están al servicio del cliente para anticipar con pasión cualquiera de los deseos! Érase una vez el palace del futuro…

Restaurante La Tour d’Argent 

15 quai de la Tournelle 75005 París, Tfno: +33 1 43 54 23 31. Precio desde 200,00 €. Cierra: lunes

La Tour d’Argent (en español, «La Torre de Plata») es un restaurante que reivindica datar del año 1582 y que se dice era frecuentado por Enrique IV. El pato, especialmente el pato prensado, es la especialidad (canard à la presse, caneton à la presse, caneton «Tour d’Argent»). El restaurante tiene su propia granja en la que cría sus patos. Los comensales que encargan el pato reciben una postal con el número de serie correspondiente al animal que han degustado. El restaurante también cuenta con una bodega de vinos con más de 450.000 botellas al servicio, enlistados en una carta de vinos de 400 páginas con 15.000 vinos. El valor estimado en 2009 era de alrededor de 25 millones de euros (£22,5 million).  La bodega está resguardada las 24 horas del día y los 365 días al año. El comedor cuenta con excelentes vistas al río Sena y a la catedral de Notre Dame. En la actualidad el restaurante pertenece a la familia Terrail, quien también lo rige y administra. André Terrail, quien figura como propietario y gerente, es quien se hace cargo desde el 2003, tres años antes del fallecimiento de su padre Claude. Durante los últimos años, ha caído de su posición de «3 estrellas» para los mejores restaurantes (según la Guía Michelín), a 2 estrellas en 1996 y finalmente a una modesta estrella en 2006. El restaurante sirvió como inspiración para las escenas en la película de Pixar Ratatouille, lo que le dio un impulso «inesperado». Winston Churcill, Ava Gardner o el emperador Hiro Hito figuran en la larguísima lista de personas a las que Claude Terrail acogió en su Tour d’Argent para que devorasen su especial versión del civet de pato. Y ellos, al igual que el millón largo de clientes que desde 1890 han desfilado por el local, se hicieron acreedores de un documento que certifica el carácter serial del sacrificio sistemático de palmípedos. La Tour d’Argent es un local que existe desde 1582, pues fue allí donde Enrique III descubrió, en compañía de unos refinados negociadores florentinos, la existencia del tenedor. Desde entonces, desde que sirviera de lugar de encuentro de monarcas y diplomáticos, el local vio marcado su destino. El cardenal Richelieu, Enrique IV o madame de Sevigné eran clientes asiduos. La familia Terrail se hizo con La Tour d’Argent en 1912, sucediendo al célebre cocinero Fréderic Delair, del que Léon Daudet decía que preparaba “las salsas como Claude Monet las pinturas”. Los Terrail mantuvieron el lugar como la cantina de los ricos y famosos. Claude Terrail añadió unos pisos al edificio y convirtió el restaurante en una sala con un fabuloso panorama sobre París, concretamente sobre el Sena y la catedral de Notre Dame. Y él y su padre crearon una bodega en la que envejecen 300.000 botellas. Esa bodega fue salvada de la sed de los ocupantes nazis gracias a una elemental estratagema de Claude Terrail, que hizo levantar un muro en medio de la cava, dejando las mejores botellas detrás de la pared recién levantada. Él se incorporó a la Resistencia, en la que tuvo actuaciones muy destacadas por las que recibió la Cruz del Valor y la del Combatiente. En 1944, cuando pudo retomar las riendas del local, descubrió con satisfacción que nadie había descubierto la jugada. El restaurante ha mantenido tres estrellas de la guía Michelin durante 51 años consecutivos, pero en 1996 perdió una de ellas y ahora sólo conserva una, sin duda porque su cocina se estima demasiado conservadora. Su hijo André, que lleva las riendas del negocio desde 2003, parece dispuesto a relanzar el prestigioso restaurante, convencido de lo peligroso que resulta envejecer con su clientela. Si su padre fue el primer restaurador en proponer cartas mudas -sin precio- para las damas o los invitados, él espera renovar con orden una oferta en la que dominan platos muy salseados y que exigen digestiones poco acordes con la época.

 

París
Uno de los salones de La Tour D´Argent

Burdeos Château Lafite Rothschild

Si bien la primera referencia conocida de Lafite se remonta al año 1234 con un tal Gombaud de Lafite, abad del Monasterio de Vertheuil situado al norte de Pauillac, la existencia de Lafite como propiedad medieval se encuentra documentada desde el siglo XIV. El nombre Lafite proviene de “la hite”, voz que en idioma gascón quiere decir “la colina”. Probablemente, por aquel entonces ya existían viñedos en la propiedad, pero fue gracias a los Ségur, en el siglo XVII, por lo que el viñedo se estructuró, afianzando la reputación de Lafite como gran propiedad vitícola. Jacques de Ségur inició la plantación del viñedo Lafite alrededor de 1670 y a principios de la década siguiente. En 1695, el hijo heredero de Jacques de Ségur tomó por esposa a la heredera del Château Latour, quien dio a luz a Nicolas-Alexandre de Ségur. Así se unieron las dos propiedades señoriales de Lafite y Latour, dando inicio a una historia vitivinícola común.

Château Lafite Rothschild 2007 . NOTA DE CATA: – Vista: Château Lafite Rothschild 2007 tiene un intenso color rubí oscuro, – Nariz: una nariz intensa y fina fruta negra (moras, violeta) se revela. – Boca: El vino es de una amplitud extraordinaria que se desarrolla en el paladar medio. Hay mucha pureza y equilibrio en este vino que es más depurado que otros Premiers Grands Crus del estilo de denominación. Taninos bastante bien recubiertos se suman a la potencia de este vino de gran clase. Uvas: 80 – 85% Cabernet Sauvignon, 0 – 3% Cabernet Franc, 5 – 20% Merlot et Petit Verdot. Bodega: Château Lafite Rothschild

La Deriva

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