El Eje Pacífico reivindica más presencia andaluza en renovables, construcción y tics - El Sol Digital
El Eje Pacífico reivindica más presencia andaluza en renovables, construcción y tics

El Eje Pacífico reivindica más presencia andaluza en renovables, construcción y tics

ESD

El denominado ‘Eje Pacífico’, formado por los estados sudamericanos bañados por el Pacífico, se ha convertido en la séptima región exportadora del mundo. Este solicitado club lo integran Colombia, Ecuador, Perú y Chile, las economías con mejor progresión de toda Latinoamérica después de superar a potencias históricas como Brasil, México o Argentina. Su creciente dinamismo es un inmejorable nicho de oportunidad para las exportaciones andaluzas y, por ende, malagueñas. Durante la última década, las exportaciones de la región al mercado latinoamericano se triplicaron, pasando de 450 millones de euros a 1.150 millones actuales, destacó la CEO de Extenda, Vanessa Bernad, durante la jornada empresarial ‘Innovar en América Latina’, celebrada días pasados en Málaga. El incremento de empresas ha seguido un patrón muy parecido. Las sociedades que hacen negocio al otro lado del charco, superan las 3.500 (2014).

Pese a ello, queda mucho camino especialmente ahora que sus economías están repuntando. De hecho, “todo está por hacer”. Así lo expresaba el director de la oficina Comercial de Perú, Max Günther Cornejo, cuyo país pretende desarrollar nuevos nichos exportadores, un ámbito donde puede jugar un papel importante “la experiencia de España”. Defendió la posición geográfica “privilegiada” de Perú en el centro de la zona Asia-Pacífico y los “innumerables acuerdos de libre comercio” que mantiene con Estados Unidos, la UE, China, Corea o Canadá. Günther animó a los empresarios malagueños a utilizar la costa andina como “un hub para expandirse hacia otros territorios” y un “puente para entrar en mercados inaccesibles”. Elogió la implicación de las firmas españolas en el “boom exportador del sector agroalimentario” si bien, considero la necesidad de “darle mayor valor agregado”. Especialmente a la industria de la harina de pescado porque “no queremos depender en exceso de la exportación de commodities”. “En Perú”, decía, “hay dinero y recursos” pero “hace falta mayor conocimiento”. Se refirió, en este sentido, al ámbito del I+D+i cuya posición “muy rezagada”, constituye un “terreno muy fértil” para crecer vía inversiones exteriores. Los sectores con más potencial son “el minero, la obra pública, el industrial, los servicios tecnológicos, el textil y el metal-mecánico”. Günther subrayó el alto grado de saneamiento de la economía peruana con la “menor inflación y prima de riesgo de Suramérica”, una deuda exterior que se ha retraído hasta el 20 por ciento y el nivel de pobreza más bajo de las últimas décadas.

En la actualidad, nuestro país es el primer inversor por delante de Estados Unidos, Chile o Reino Unido. No en vano, hay trabajando allí casi 400 empresas, entre ellas muchas andaluzas. “Somos una especie de nuevo México”, concluía el director de la oficina comercial.

España es el primer inversor privado en Perú superando economías del entorno como Estados Unidos o Chile y también europeas de la talla de Reino Unido

Ecuador

Ecuador mantiene unos niveles de crecimiento muy interesantes y su tejido productivo se encuentra en plena transformación. Según el jefe de la Oficina Comercial de ProEcuador en Madrid, José Luis Cabascango, están haciendo grandes esfuerzos por cambiar el modelo extractivo y exportador. “Qué mejor manera de hacerlo”, sugirió, “que con ayuda de empresas españolas”, durante la mesa redonda ‘Oportunidades de Inversión en América Latina’ celebrada días pasados en la capital andaluza. Consideró entre los sectores prioritarios para su gobierno la logística, renovables, minería, petroquímica, turismo, biotecnología, pesca y astilleros. “El objetivo último”, argumentó, “es la exportación de productos con valor añadido”. El punto débil de la economía ecuatoriana sigue siendo “la excesiva dependencia del petróleo” que alcanza el 50 por ciento de su balanza. Aquí también pretenden lograr “más productos procesados” de los hidrocarburos.
Cabascango defendió un PIB “por encima de la media de Latinoamérica”, una gran inversión en educación superior y a nivel “de competitividad en la producción” al disfrutar de reducidos costes en las energías necesarias para manufacturar. Esto es: “un bajo precio de los combustibles, el agua y la luz”. “Queremos dejar de importar muchos productos” aunque “nos falta todavía capacidad técnica y humana”, explicaba.

Ecuador quiere seducir al empresariado andaluz con bajos costes energéticos y una necesidad en capacidad técnica

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