El esfuerzo físico de los gimnasios - El Sol Digital
El esfuerzo físico de los gimnasios

El esfuerzo físico de los gimnasios

El auge de grandes cadenas privadas como GoFit o VivaGym amenaza la subsistencia económica de los pequeños gimnasios.

Ignacio Pérez

Siempre se nos dice que el ejercicio físico es bueno para mantener un ritmo de vida saludable, acompañado de una dieta medianamente compensada y unos hábitos de vida más naturales. Sin embargo, por la crisis económica hay muchas personas que se ven resentidas en su salud física y psicológica y su salud se ve afectada. Los dueños de los gimnasios tradicionales, también. ¿El objetivo de su entrenamiento? Poder llegar a fin de mes.

 

Uno de los principales motivos que llevan a echar el cierre de los centros de entrenamientos pequeños y medianos es la aparición de grandes plataformas privadas como GoFit o VivaGym, que se expanden a lo largo de toda la geografía española y que mediante precios competitivos, nuevas tecnologías y un afán de adaptación a los nuevos tiempos están comenzando a dominar el mercado deportivo en todos los ámbitos.

 

Una de las ventajas con las que cuentan los gimnasios privados es el apoyo y colaboración de la Asociación Española de Físicoculturismo y Fitness (AEFF), que les ofrece grandes subvenciones y ayudas al estar constituidas como grandes empresas. Además, se encargan de organizar eventos a los que los centros asociados acceden de forma totalmente gratuita en la mayoría de los casos, permitiéndoles una doble promoción.

 

De hecho, la AEFF en sí misma organiza campeonatos clasificatorios a nivel nacional e internacional de numerosos deportes, permitiendo incluso el acceso a mundiales (de culturismo, esencialmente) y a los que evidentemente invitan a dichas empresas privadas de fitness. Junto a la AEFF, se asocia normalmente el NAC-INTERNACIONAL, que también organiza y patrocina hechos similares por todo el mundo (algunos de gran impacto como los celebrados en Rusia, España, Italia…) y con premios de hasta 10.000 euros para los vencedores.

 

Sin embargo, muchos pequeños y medianos centros de la capital malagueña no cuentan con ningún tipo de subvención por parte de la AEFF. De entrada, si cualquier gimnasio local quisiera participar en diferentes eventos patrocinados por la AEFF u otras organizaciones, deben pagarse ellos mismos los costes y el negocio resulta nulo.
Este es el caso del gimnasio regentado por Manuel Lucena, quien sigue apostando por los valores
tradicionales incluso en plena crisis. Lucena nos aseguró con cierto gesto cansado que ‘’es un negocio totalmente deficitario’’, pues para él, ni trabajando veinte horas diarias puede afrontar los costes de un evento de renombre y ni mucho menos encarar a las empresas privadas. ‘’Tan siquiera es rentable para un trabajador, para el que quiere vivir de esto’’, determina.
Y es que es muy difícil atraer a nuevos clientes mediante carteles en la calle cuando otro puede promocionarse por internet de forma masiva, o tener que engrosar los precios para intentar rentabilizarlo cuando otros centros te ofrecen más por menos, pero los centros de entrenamiento tradicionales no cejan en su empeño.

 

Los grandes gimnasios cuentan con una serie de disponibilidades tecnológicas totalmente punteras, como el uso de llaves magnéticas y programas de entrenamiento preestablecidos, pero que eventualmente revierten en una banalización de los servicios y mecanización de las actividades. Como no podían ser todo desventajas, en este aspecto los centros tradicionales aprovechan esa debilidad del mejor modo que saben: mediante el establecimiento de programas personalizados de entrenamiento y dietas, el acercamiento cordial a sus clientes y una atención continua logran mantenerse a flote. ‘’El objetivo es que el cliente se sienta como uno más en la familia’’, asevera Lucena.

 

Establecer el pago de las matrículas durante varios meses, reducir los precios y regalar productos diversos a los clientes son otras de las formas que tienen los pequeños centros de fidelizar a éstos, pero sin mucho éxito. La cercanía es, sin lugar a dudas, la mejor baza de la que disponen.

 

A decir verdad, más grande no siempre es sinónimo de mejor, pero de seguir así las cosas la gran barrera entre estos dos bloques antagónicos de gimnasios continuará ensanchándose a medida que pasen los años.

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