El teflón y los cambios necesarios. Carlos Ramírez. Abogado - El Sol Digital
El teflón y los cambios necesarios. Carlos Ramírez. Abogado

El teflón y los cambios necesarios. Carlos Ramírez. Abogado

En política se falla muchas veces o casi siempre. Gana el que gobierna si la oposición comete el último error. Y si, además, hay gran liderazgo, todo cambia.

La época de líderes carismáticos regresó a América con la victoria de Obama. Él ganó en dos ocasiones, pero su partido no pudo obtener la mayoría en las dos cámaras de representación. En Chile con Bachelet, en Argentina con Macri, o en Colombia con Santos se repitieron esos resultados de victoria del líder y no de su partido. Por último, en Brasil, hace unas semanas, ganó Bolsonaro, líder de un partido ultraconservador, de cuatro años de vida y que ha pasado de 1 escaño a 52, el segundo del Congreso. Quizás el verdadero ganador de las elecciones es “el caso Petrobras”, la investigación que reveló que, prácticamente, toda la clase política brasileña participaba en una trama de malversación de fondos públicos, que se hizo extensiva a líderes de países limítrofes.

Sin embargo, hay una excepción, en Estados Unidos, Trump venció hace dos años, aunque perdió el voto popular por casi tres millones de votos, y los republicanos controlan la Presidencia, el Senado, la Cámara de Representantes, y el Tribunal Supremo, además suyos son dos tercios de los escaños de los gobernadores estatales. Como cada dos años, el 6 de noviembre los estadounidenses han votado para renovar la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado y 33 gobernadores. En la Cámara de Representantes, los 435 escaños son electos y, en el Senado, 35 de los 100 escaños se presentan a esta elección. A favor del presidente han jugado una economía en alza -el paro está en el 3,7 por ciento, un porcentaje no visto desde hace casi medio siglo, y se espera un crecimiento sostenido de en torno al 3 por ciento en los próximos dos años y la movilización de sus bases. No obstante, los estadounidenses valoran negativamente la gestión de la actual Administración, y la oposición demócrata ha decidido hacer de estas elecciones un referéndum sobre Trump y éste ha dominado los comicios. Ha dictado una retórica de “tierra quemada hacia los demócratas y de xenofobia antiinmigrante”. Mientras una facción importante de los demócratas ha abrazado una agenda social sin complejos: la sanidad universal, el salario mínimo, y políticas abiertas de inmigración.

Los demócratas han logrado tras ocho años de mayoría republicana en la Cámara de Representantes una victoria que vaticinaban las encuestas y que supone un freno al presidente Trump, aunque los republicanos aumentan su representación en el Senado. Los comicios, caracterizados por una alta participación, dibujan un Congreso con más mujeres y más diversidad racial y religiosa que nunca. Ahora, los demócratas podrán lanzar numerosas investigaciones sobre el Gobierno y la familia del presidente. El partido que termina controlando el Congreso puede hacer que la vida del presidente sea pan comido o una pesadilla durante sus últimos dos años de mandato. En el terreno doméstico, la mayor amenaza de Trump no es la caravana de hondureños y salvadoreños que quiere entrar en EE. UU, sino Robert Mueller, el fiscal especial que lidera la investigación sobre si el entorno del presidente se coordinó con la presunta injerencia rusa en la campaña electoral de 2016. Una de las claves es dirimir si el mandatario pudo haber cometido un delito de obstrucción a la Justicia con el despido del director del FBI, que era el responsable de las pesquisas sobre Rusia. Ya han procesado a doce altos mandos militares rusos por actuar en las elecciones en favor del presidente.

Estas elecciones, además, son una batalla dentro del Partido Demócrata. Después de que los demócratas perdieran la presidencia, el partido ha sufrido profundas divisiones a la hora de determinar qué votantes forman la base del Partido Demócrata y cuáles tendrán la capacidad de llevar al partido a la victoria en el futuro. A su favor juegan las minorías sociales cada día más mayoritarias. Así en siete estados se concentran el 71 por ciento de la población hispana. Uno de ellos es California. En Nuevo México son ya el 42,6 por ciento y en Texas el 40 por ciento. Ya es un voto étnico-racial e ideológico. Los demócratas controlan casi la totalidad del voto demócrata hispano desde hace más de 25 años y de otras minorías, y los medios de información que estos escuchan y ven. Eso va quebrando a una sociedad, ya lo dijo el difunto senador Mac Cain. Y el teflón es el material del que están hechas las sartenes. No se le pega nada. El hombre de teflón se llama Trump. Los republicanos son menos que los demócratas, pero están unidos. “No hay Partido Republicano. Hay un Partido de Trump”, así lo dijo el republicano ex presidente de la Cámara de Representantes el 31 de mayo.

En Andalucía, la economía mantiene las ratios de crecimiento previstos según el último informe de Analistas Económicos de Andalucía, que cifra en el 2,7 por ciento el aumento del PIB regional para el conjunto del presente ejercicio, en línea con la tendencia del conjunto de la economía nacional. Con todo, la tasa fue del 2,9 por ciento respecto al mismo periodo el año anterior. Como novedad, Unicaja destaca la revisión “ligeramente a la baja” para la industria y los servicios cuyo avance se situará en el 2,4 por ciento y el 2,6 por ciento, respectivamente. No obstante, la construcción rectifica las perspectivas iniciales y mejora dos puntos porcentuales su crecimiento hasta situarlo en un 4 por ciento para 2018. El Valor Agregado Bruto (VAB) del sector agrario ha crecido en el primer trimestre un 2,5 por ciento mientras la actividad industrial se ha desacelerado en los primeros meses del año, disminuyendo la misma magnitud un 5,3 por ciento, respecto al cuarto trimestre de 2017. La construcción es el sector que mejor comportamiento demostró en el arranque de año, con un repunte del 7 por ciento en términos interanuales. El mercado inmobiliario, por su parte, registró 32.662 compraventas entre enero y abril, según datos del INE y el Ministerio de Fomento, lo que representa el 19,1 por ciento del total nacional. Por provincias, Málaga encabeza el dinamismo con una subida de su PIB del 3,1 por ciento, seguida de Cádiz y Sevilla con sendos aumentos del 2,9 por ciento. Si acudimos a la EPA para comprobar las cifras de desempleo en Andalucía, tiene un porcentaje de paro del 22,9 por ciento de la población activa, Su PIB es de 155.213M.€ euros, lo que la sitúa como la tercera economía de España por volumen de PIB. En cuanto al PIB per cápita, se encuentra en el puesto 17. Respecto a la deuda pública se encuentra en la 17 posición y es la segunda que menos deuda tiene por habitante.

Y mientras Moreno Bonilla ha huido en estos cuatro años del cuerpo a cuerpo mientras Susana le ignoraba, no entrando en asuntos esenciales “de manual”. Son los efectos del impacto ante un partido que ha tejido una inmensa tela de araña confeccionada durante décadas. Los populares en Andalucía, durante décadas han “profesionalizado” los escaños de la oposición. Si no acierta será una víctima de su frágil liderazgo y dejará un partido en búsqueda de otro líder con más talento, aptitud y capacidad. Los andaluces mayoritariamente defensores de la solidaridad e igualdad, y sensibles a temas de salud y educación, ¿castigarán esta vez la gestión en servicios sociales o temerán un cambio de gobierno más al centro-liberal? Díaz justificó el adelanto electoral en la pérdida de estabilidad, precisamente una semana después de que la Cámara aprobara, por mayoría, las tres últimas leyes: Igualdad, Medidas para el Cambio Climático y la Ley Audiovisual de Andalucía. El balance de la legislatura es desfavorable al haber sacado adelante siete de las 30 leyes que incluyó entre las 135 medidas de su discurso de investidura para la X Legislatura, pese a contar con el apoyo del de Ciudadanos. Los malos datos sociales y económicos deberían impulsar un mayor equilibrio entre las fuerzas de izquierdas y de centro y derecha. La ciudadanía andaluza merece que se analice e ilusione en esta campaña con los temas de la Comunidad y no se suplanten con asuntos nacionales o del secesionismo catalán, pues eso es, primero, una falta de respeto a la ciudadanía, y regalarle, otra vez, las elecciones al PSOE, colmado de casos de corrupción vergonzante.

Otra de las cuestiones es si el cortejo de Podemos a las fuerzas independentistas, apoyando el derecho a decidir en todas partes, puede influir en los votantes a la izquierda del PSOE en Andalucía. Así, en el Parlamento de Navarra se ha posicionado nuevamente en contra de la monarquía y ha denunciado la presunta corrupción del rey emérito Juan Carlos I, tras la resolución del pasado 11 de octubre del Parlament de Catalunya que condenaba y reprobaba la actitud de Felipe VI en el conflicto soberanista.  Por un lado, se exige una vez más la convocatoria de un referéndum para decidir entre monarquía y república, y, por otro, se reclama al Congreso de los Diputados la constitución de una comisión de investigación sobre “las presuntas irregularidades y prácticas corruptas en relación al origen del patrimonio del rey emérito”. Se trata de la tercera vez en menos de año y medio en que el Parlamento de Navarra exige la celebración de un referéndum vinculante para que la ciudadanía pueda decidir la forma de gobierno de Estado. La campaña que se ha iniciado a nivel institucional contra el Rey se va a prolongar en los próximos meses con mociones en los ayuntamientos independentistas catalanes y las iniciativas encaminadas a abolir la monarquía que las llevará Izquierda Unida en el resto de municipios españoles va a llegar también al Parlamento vasco, a iniciativa de Podemos, que pretende que la Cámara de Vitoria se posicione en contra de la Casa Real.

 

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