Emilio Gómez: “Damos de comer diariamente a 750 personas. No hay un comedor así en toda Andalucía” - El Sol Digital
Emilio Gómez: “Damos de comer diariamente a 750 personas. No hay un comedor así en toda Andalucía”Emilio Gómez Ojeda, fundador y presidente de la Asociación Yo Soy Tú

Emilio Gómez: “Damos de comer diariamente a 750 personas. No hay un comedor así en toda Andalucía”

Juan A. Gómez. Emilio Gómez Ojeda ha tenido una vida agitada. Gracias a su profesión, ha conocido muchos países y muchas realidades; en la mayoría muy dramáticas. Emilio está ahora en la reserva pero ha sido Teniente de la Legión participando en diversas misiones internacionales bajo mandato de la ONU. Dentro de los conflictos de que ha sido testigo, la guerra en la Antigua Yugoslavia le marcó profundamente. Allí, vio a niños y ancianos “morir literalmente de hambre”. Recuerda con amargura cómo los camiones de ACNUR iban “incomprensiblemente” a manos de los combatientes. Eso le dio mucho que pensar y, poco a poco, fue madurando una idea. Cuando volvió a Málaga y pasó a la reserva, con solo 48 años, se vio en la necesidad de hacer algo por los demás. Se dio cuenta de que en España también existía miseria. La gente pasaba hambre. Y Málaga tampoco era una excepción.

El Comedor Social ‘Yo soy Tú’ abre los 365 días del año llueva o haga un sol de justicia porque el hambre no entiende ni de festivos ni de vacaciones. Desde la calle Moreno Nieto, en pleno corazón de Miraflores, atiende una zona amplísima que incluye Miraflores de los Ángeles, Palma-Palmilla, La Corta, Carlinda, Gamarra, La Alcubilla, Camino de Suárez, Pavero, etc. Incluso “vienen gente de Cruz Humilladero”.

¿Por qué eligió el barrio de Miraflores para instalar este comedor social?

Pues, aunque no lo crea, realicé un estudio previo pues quería localizar dónde estaba el mayor umbral de pobreza. El barrio de Miraflores surgió en los años sesenta. Hoy día, tiene una gran densidad de población, un alto índice de paro y mucha gente mayor. También ha llegado población inmigrante. No quería que niños y ancianos, la parte más vulnerable, pasaran necesidad. Por eso, se me ocurrió alquilar un local en calle Moreno Nieto. Instalamos un comedor abierto al público. También tenemos un dispensador que da a la calle de atrás.

¿Cómo enfoca su ayuda a los más necesitados?

En el comedor ‘Yo soy Tú’, practicamos la caridad horizontal, la del tú a tú. Así debe funcionar una asociación. Pues verá. Me fui con 28 años. A esa edad, uno solo piensa en sí mismo, en lo que le depara el futuro. Una vez que volví, comprobé que había muchas necesidades, gran cantidad de gente mayor, y personas que tenía alguna minusvalía y no se podían mover. Ves la cantidad de familias que vienen de servicios sociales y se te cae el alma al suelo.

Si hay algo que defiende es la total transparencia de sus acciones, ¿no es cierto?

Absolutamente. Pedimos a los usuarios que vienen documentos que acrediten que están en el umbral de la pobreza. No hay otro modo de ser transparentes. Quien dona un euro tiene la obligación de preguntar qué se ha hecho con el dinero. Incluso, la memoria anual del comedor está en el registro de Asociaciones de la Junta de Andalucía. Hago mucho hincapié en una transparencia económica clara.

¿A cuántos usuarios atienden?

Pues damos de comer diariamente a 750 personas. Creo que no hay un comedor así en toda Andalucía. Al principio, cubríamos Miraflores de los Ángeles, sin embargo, vienen de todos los barrios periféricos, hasta de Cruz de Humilladero.

Usted ha sido miembro de las Fuerzas Armadas. ¿Ha aplicado algo de su experiencia a este proyecto?

En el Ejercito fui teniente de la Legión.  He estado a cargo del servicio de cocinas y luego he sido jefe del Servicio de Alimentación. La logística para mí no es ningún problema. Todo lo contrario. En el comedor existe mucha planificación. Hay días en que somos pocos voluntarios pero nunca nos vemos desbordamos. Sin ese orden, sería imposible atender a tanta gente.

Ante todo, dignidad y respeto, es una de sus máximas, ¿no es cierto?

Mucho. Desde el primer momento que llega un voluntario, insisto en que se dirijan a los usuarios con dignidad y respeto. Ya están lo suficientemente golpeados por la sociedad y sus propias circunstancias personales. Deben recibir una palabra de apoyo. Ya es duro tener que ir a un comedor social, como suelo decir. Es bueno dialogar con ellos y darles un buen trato. Creo que la dignidad de la persona es inviolable.

En general, ¿qué opina de la labor que desempeñan los comedores sociales en la provincia?

El resto de comedores sociales cierra los domingos y verano. Nosotros nunca. Me cuesta entenderlo. Cualquier persona come los festivos y los domingos.  Le digo más, durante los meses de julio y agosto el único comedor que permanece somos nosotros.

¿Y qué tal se porta el pueblo malagueño?, ¿es generoso?

El malagueño es el pueblo más solidario que he conocido. Generoso a más no poder.

Además de dar de comer, preparan desayunos para escolares. ¿Cómo surgió esta iniciativa?

Pues, dentro de nuestro trabajo altruista visitamos a las familias. Un día, fui testigo de cómo un hermano regañaba a otro por pedir bocaditos a los niños del recreo. Tenía hambre, le respondía. Vi claro, entonces, que teníamos que darles un desayuno para el cole. Sepa que los niños son un sector muy sensible.

Emilio Gómez
Voluntarios del Comedor Yo soy Tú en plena faena

¿Alguna petición a las administraciones?, ¿qué necesitan?

Un trabajador social, desde luego. Me he cansado de pedirlo al Ayuntamiento, a la Junta, a todas las instituciones a las que voy. No sé cuántas veces lo he dicho. Hay tantos niños desatendidos. Eso se lo reprocho al Ayuntamiento. Si tuviera que pedir un regalo a los Reyes Magos, sería ese. Pero, lo cortés no quita lo valiente. La concejala del distrito, Elisa Pérez de Siles, viene mucho. Se porta muy bien con nosotros. No está en su mano darnos ayudas económicas, la verdad, pero nos asiste en todo lo que puede. Fíjese que la furgoneta que utilizamos se la llevó la grúa dos veces. Intercedió y tenemos una zona de carga y descarga.

¿Y tienen ayudas económicas de instituciones públicas o privadas?

Pues estamos a punto de recibir una importante ayuda de la Junta. Bankia y Unicaja también aportan su granito de arena. Pero claro, mientras llegan, los gastos siguen y tengo que suscribir préstamos personales que tengo que avalar con mi pensión, y encima con intereses. La Caixa nos donó una furgoneta y nos ha dado ayudas. La asociación Awesome People nos cedió el dinero para un vehículo.

¿Qué les hace falta para mejorar su atención?

Siempre andamos justos de todo. Esencialmente, hay tres cosas críticas. En primer lugar, más voluntarios. Nunca sobran. También, contar con más socios que aporten una ayuda económica. Se puede colaborar incluso desde cinco euros al mes. Sepa que, solo en pan, gastamos 2.000 euros al mes. Y si hablamos de comida, sobre todo, legumbres. Es cierto que Bancosol nos provee de alimentos pero la gente dona mucho arroz, mucha pasta y menos garbanzos, lentejas o habichuelas. Ese es nuestro mayor déficit. Usted sabe que los guisos y potajes necesitan legumbres. Por eso, a veces, tenemos que comprarlas nosotros mismos. Lo que son productos frescos como carnes, huevos y pescado lo adquirimos nosotros.

¿Algún perfil para ser voluntario?

Ninguno. Solo querer ayudar. Cada uno tiene una función para que la atención sea muy ágil. La mujer que da el pan tiene 80 años. Trabaja una barbaridad y lo hace muy bien. La mayoría de los voluntarios están jubilados o bien no trabajan. Cualquiera puede venir. Hay días que somos una docena y otros que nos vemos con solo cinco voluntarios.

Y en el dispensador entregan comida también… ¿qué función tiene?

Está situado en una calle sin salida, justo en la parte de atrás del comedor. Queríamos que estuviera lo menos expuesto posible a la mirada de la gente. Hay usuarios que están en tránsito, que se ven así porque han perdido el trabajo o están pasando una mala racha. No es justo que pasen esa humillación.

¿Mantenéis acuerdos de colaboración con otros colectivos e instituciones?

Ellos nos ayudan y nosotros también, en lo que podemos. Tenemos acuerdos con el Centro de Inserción Social (CIS), con la Asociación Alternativas al Menor (ALME), Bancosol, Madre Coraje, el Fondo de Garantía Agraria de Andalucía (FEGA) y el Fondo Europeo de Ayuda a Personas Desfavorecidas (FEAD). También colaboramos con la Asociación ‘Asdiqa Al-Hurria’. Se encargan de que la sanidad andaluza asista a niños con enfermedades terminales que han dejado de ser atendidos por la Sanidad marroquí. Esos pequeños y sus familias pueden venir a comer siempre que quieran. 

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