En cal viva: crónica de un país en regresión. Carmen Pallarés. Directora de Comunicación Mombó Art Gallery - El Sol Digital
En cal viva: crónica de un país en regresión. Carmen Pallarés. Directora de Comunicación Mombó Art GalleryObra del artista Ramón J. Lobo

En cal viva: crónica de un país en regresión. Carmen Pallarés. Directora de Comunicación Mombó Art Gallery

En cal viva. Así se hace llamar la nueva obra del artista de Marchena (Sevilla) Ramón J. Lobo. “O me encierro con ellas o me cantan las cuarenta”-eso debió pensar el artista gráfico sevillano durante esta inclemente confinada- .
Y cuarenta piezas nacieron con materia prima de la sierra sur y de la campiña de Sevilla; cal de las canteras de Morón de la Frontera y aceitunas de La Puebla de Cazalla; esa es la materia empleada por Ramón J Lobo como técnica pictórica, para una obra que, a través de sus personajes, nos transporta a crudos y melancólicos pasados, escenificando paralelamente el presente social.

Posiblemente, el tiempo del positivismo y la belleza quedó suspendido en las pistas de un vinilo de los ochenta. La obra no pretende hablar de los arduos pretéritos de rencillas, ni de líderes, ni de mítines; los discursos, por experiencia, nunca fueron materializados por nadie. Se habla de la cotidianidad y los recuerdos de un niño de la vendimia del 77 en el país del cambio; del país de la inquietud y del estrépito. Esa garbosa tierra y su fea costumbre de mover las maracas cuando es réquiem y hacer tronar cornetas de semana santa en agosto.

En cal viva, “una hiriente visión del quehacer de un pueblo y su gente” (como alguna vez definieran la obra del desparecido figurativista Alfonso Fraile (también marchenero) y su corrosiva visión del género humano, una atemporal visión de situaciones y personajes provincianos cargados de mordacidad. Lo que hay afuera, lo mismo que habitaba y habita en las calles; de puertas para afuera y para adentro. La España de la regresión, situaciones repetidas, personajes revividos, las mismas tonadillas de ayer; otra vez los buenos y los malos, los nuestros y los contrarios, los artesanos, los ociosos, los añorados, los olvidados.

La obra desarrollada por Ramón J. Lobo durante este último año, constituye una nueva evolución drástica en su trayectoria artística, un traslado al bastidor de madera usando gran formato, tratamiento de la madera, imprimación a la pintura de cal trasladando los dibujos de sus tan preciados sketchbooks Moleskine a la “pared de cal” con pigmento de aceituna, lápiz y carboncillo (o ramas quemadas de olivo).

Las evidentes ganas de menosprecio del pintor hacia las gentes y la tierra provinciana, cortas de mente. “La gente viajada y cultivada a la que no se les nota”.

Personajes como el sereno, el pescadero o el cuponero, parejas como “la collera” o la bailarina y el músico, escenas de pueblo, como la abuela avivando el brasero o el aguardiente de las 6 am, lugares sarcásticos y situaciones predestinadas a la tragedia, se hacen eco en esta abrasiva colección.

Colección donde queda presente también el arte objeto. El artista se vale de elementos populares del ayer como el brasero de cisco, el botijo o la hoz, que interviene a base de pintura cal y grafito.

En cal viva jugará también con la experiencia del visitante, que podrá disfrutar de una copa de aguardiente sentado la mesa-camilla, mientras suena en una antigua radio ecos de un desgastado ayer.

Sin duda, un mundo satírico y áspero el que nos muestra la mirada punzante del autor, sobre una cultura corrosiva a la que le cuesta trabajo amar. “Abrazar la cultura, la tradición y el folclore de un pueblo no siempre es agradable. A veces tengo que hacer de tripas, corazón; y de aceitunas, arte.”

En cal viva, se expondrá del 18 al 27 de septiembre en la galería Mombó Art de Marchena (Sevilla) en pleno corazón de la campiña de Sevilla, con motivo de la primera colectiva internacional de ilustración emergente y arte contemporáneo, donde se reunirán por primera vez artistas emergentes de España y Latinoamérica.

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