Entrevista a Jose Alberto Callejo, autor de Confesor - El Sol Digital
Entrevista a Jose Alberto Callejo, autor de ConfesorJosé Alberto Callejo con un ejemplar de su libro

Entrevista a Jose Alberto Callejo, autor de Confesor

Desirée Ruiz Ariza.- Jose Alberto Callejo es el autor de Confesor, primera novela publicada en España donde se puede interactuar con los personajes tanto por correo electrónico como por el servicio de mensajería instantánea whatsapp. Una novedad para los lectores, a quienes le contestan los protagonistas de este libro. Un libro que atrapa desde el principio y en el que la lucha entre el bien y el mal está cuestionada constantemente. Novela de suspense hasta límites insospechados, bien documentada y con algunos  casos reales ocurridos en España. Lectura que conecta con el público desde la primera hasta la última página. El Sol Digital no podía perderse esta joya y ha hablado directamente con su autor para saber más sobre la obra.

Se trata de su primera novela publicada, ¿es así?

Tengo muchas iniciadas, pero esta es la primera terminada y publicada. Comencé con ella en el año 2010, y aunque su publicación fue a finales del pasado año, en realidad le habré dedicado unos tres años de trabajo, ya que lo he tenido que compaginar con otros trabajos, entre ellos el restaurante que dirijo KGB, en el centro de Málaga. El personaje de Confesor tiene mucho de mí y también uno de los policías. Empecé con una grabadora a escondidas, no quería que nadie supiera que estaba escribiendo este libro. Tenía claro el inicio, los personajes, el nudo, el desenlace y el final, pero me llevó tiempo investigar y documentarme bien sobre algunos casos que han ocurrido en España en los últimos años. Me refiero a casos de violencia de género, pederastas, asesinos de niños y mujeres, estafadores y corruptores.

¿Hoy día es difícil que una editorial le publique un libro a un escritor novel?

Sí, mucho. Cuando terminé mi obra busqué algunas editoriales, pero me dijeron que no porque era un escritor novel. Me hablaron de la autoedición, pero no me resultaba atractivo. Después ocurrió como un milagro, una editorial me dijo que sí y luego me empezaron a llamar varias. Entonces, cuando me dirigía a ellas les preguntaba si habían leído mi novela, con un margen de tiempo de tres y cuatro meses, pero me decían que no la habían leído. Yo no entiendo estas cosas. Hasta que al final una me dijo que sí, incluso me dieron algunas correcciones y comentarios. Me quedé entonces con esta. Se llama Exlibric. Pero tampoco fue fácil. Al final después de muchos esfuerzos me hicieron una propuesta atractiva, donde no había que hacer muchos libros, impresión sobre demanda. La presenté en mi país, México y en Málaga, en  Ámbito Cultural del Corte Inglés. Ellos se interesaron mucho por la novela en relación a una de las novedades que tiene, que es que el lector se puede comunicar directamente con dos de los personajes del libro, el bueno y el malo. Tanto por correo electrónico como por whatsapp.

“Confesor es la primera novela en España en la que el lector puede interactuar con los personajes en tiempo real”

Usted, además de escribir y dirigir KGB, es un apasionado del marketing. Ha sabido darle ese toque a este libro para hacerlo atractivo.

Sí, mire para mí el marketing ha marcado mi vida. Yo estudié en México diseño industrial, pero al final me especialicé en marketing deportivo y gastronómico, publicidad y comunicación. Tras estar unos años como director del Málaga Club de Fútbol, estuve también un tiempo trabajando en la imagen, calidad y servicio del cocinero malagueño Dani García. En estos y otros trabajos, el marketing ha sido y sigue siendo mi forma de vida. Cuando escribí Confesor pensé que sería muy atractivo que el lector pudiera comunicarse con los protagonistas, algo que aún no se había hecho en una novela en este país. Recuerdo que una de mis profesoras me decía que era muy bueno contando historias y vendiéndolas. Ahora ya vamos por los quinientos ejemplares y habrá segunda y tercera parte de esta obra. Lo confieso.

¿De qué trata su novela?

El protagonista, que es el Confesor, hace confesar a gente con torturas muy duras. Normalmente son delincuentes mediáticos, a los cuales no se les ha podido aún meter mano, bien por los derechos humanos o por el mediatismo que hace que se vean protegidos de alguna forma por la sociedad y los medios de comunicación, o bien por una justicia lenta. La mayoría son pederastas o asesinos de niños y mujeres. También hay casos de violencia de género, de estafas a personas mayores, etc. Cuando consigue la confesión, éste los devuelve a la policía con los datos de los delitos y con un ticket de lo que le costó que confesara. El primer caso que lee el lector le cuesta al confesor tan solo 9,5 euros.

¿Los casos ocurren en un momento actual en España?

Todos los casos se pueden identificar, claro que tienen distintos nombres. Hay cinco casos reales y dos ficticios.

¿Entonces la persona del confesor es como una especie de súper héroe?

Eso mejor que lo decida el lector. El confesor le envía los asesinos a la Policía, pero él a su vez está cometiendo delitos contra estos asesinos. Los tortura salvajemente para hacerles confesar. La gente que lo ha leído pasa de odiarle en los primeros capítulos a adorarlo en los últimos.

¿Por qué eligió este tema?

Hay mucho yo en este libro. Una parte de mí en uno de los policías y también en el confesor. Es lo que yo sería capaz de hacer a veces con tal de impartir justicia, sobre todo paz por la gente que tiene tanto dolor por la pérdida de seres queridos. Me indigno cada vez que leo las noticias. ¿Cómo se puede hacer tanto daño? ¿Cómo hay gente capaz de maltratar a una mujer?, si para mí las mujeres son los seres más bonitos y delicados del planeta. En más de una ocasión, por pensar así, me he metido en algún problema. ¿Y los niños? Hay muchas cosas que no puedo entender. El mal está acampando a sus anchas, hay muchos cabrones. Leí muchos libros sobre las torturas que le hicieron los nazis a los jefes judíos. Algo tremendo. Entonces entendí que la maldad del ser humano se podría reconvertir.

¿Cree que hay gente que no es capaz de cambiar?

Creo honestamente que hay gente que no tiene remedio. ¿Cree que hay gente que va a ser capaz de reformarse en una cárcel cuando han matado a niños?, creo que la maldad de estas personas no tiene remedio. Muerto el perro se acabó la rabia.

Entonces, ¿habría que matar a muchos?

Sí, a muchísima gente, pero es que ¿puede tener los mismos derechos un asesino de niños que una persona que haya matado accidentalmente a otra en un accidente de tráfico, por ejemplo? ¿No habrá que nivelarlo para ver qué derechos les damos a quién? Cómo darle derechos humanos a alguien que le ha quitado la vida a otra persona de una forma horrible. Pienso que los derechos humanos nos están haciendo hacer barbaridades. Mire, le dimos cupo a 400 refugiados que vinieron, de ellos 30 eran malos. Hasta el momento, han matado ya a 352 de los nuestros, y solamente de esos 30 hemos logrado atrapar a 22. Cuando consigamos cogerlos, estos habrán matado a la misma cantidad de gente que entraron al principio junto con ellos. ¿Por qué no se les manda a otros países donde tienen la misma religión?

¿Por qué?

Porque lo que quieren a través de sus sacerdotes es invadirnos poco a poco. Nosotros tenemos 1,2 niños de media por cada dos personas. Con lo cual vamos descendiendo el índice poblacional. Sin embargo, ellos tienen cinco niños por cada dos. Si seguimos así dándoles entrada, en 40 generaciones serán mayoría, solo por la democracia podrán cambiar las leyes como ellos quieren. Eso está a la vuelta de la esquina.

Tras leer la obra, el lector se queda con ganas de más. ¿Habrá algún confesor más?

Sí. El confesor está hecho de tres partes. La continuidad del confesor es el juez de jueces. Éste le mete mano a los jueces, porque realmente el problema a veces está en los jueces, y después vendrá el verdugo.

¿Dónde se puede comprar?

Hoy día por Internet, y ejemplares físicos se pueden encontrar en la librería del CAC, Agapea.

¿Le gusta este país?

Me encanta España y adoro Málaga. Llevo aquí casi 20 años y estoy casado con una malagueña maravillosa, que me apoya en todas las locuras que hago, como escribir una novela y todas las que me quedan.

Deja un comentario

El email no será público.