Entrevista al presidente electo de Vox, Enrique de Vivero, antes de que dimitiera y se diera de baja del partido - El Sol Digital
Entrevista al presidente electo de Vox, Enrique de Vivero, antes de que dimitiera y se diera de baja del partidoEnrique de Vivero

Entrevista al presidente electo de Vox, Enrique de Vivero, antes de que dimitiera y se diera de baja del partido

Vicente Almenara.- La entrevista que a continuación sigue fue realizada una semana antes de que en la tarde del miércoles 18 de noviembre, Enrique de Vivero, coronel retirado, dimitiera como presidente electo del partido en Málaga, ratificado por el Comité Electoral, aunque no por la dirección nacional, que ha dejado pasar el tiempo sin asumir la necesaria validación, quizá para provocar su caída, lo que ha sucedido.

¿Qué creéis que debe hacerse en esta pandemia y que no se ha hecho?

Creo que hay medidas, aparte de este confinamiento. Cuando en la Edad Media hubo la peste, lo que se hizo fue cerrar las puertas de las ciudades, nadie salía ni entraba, y donde había peste se procedía a quemar la casa correspondiente. Aquí, de momento, no hemos llegado a eso y esperemos que no se llegue, pero lo que sí es cierto es que aparte de esas medidas de confinamiento, de cierre, creo que hay que ampliar algunas precauciones sanitarias que tienen que acompañarlas. Tenemos que aumentar el número de tests que se realizan, para que no sea una cosa esporádica, y ese consejo que hay de si usted se siente mal quédese en casa no sirve. Hemos visto que los primeros días son vitales, se ha demostrado durante el primer confinamiento, durante el primer estado de alarma, se vio que era clarísimo que en los primeros días era cuando la enfermedad si progresaba rápidamente era cuando el paciente es muy difícil de recuperar. Nos encontrábamos que ya entraba en un deterioro total tan grande…, de la capacidad pulmonar, que ya los remedios eran muy difíciles de aplicar, pues ahora seguimos dando el mismo consejo, si usted se encuentra mal, quédese en casa. Si usted se encuentra mal no, usted tendrá que acudir al médico y que le detecten si realmente tiene Covid o no tiene Covid. Si usted presenta alguno de los síntomas, le deberán hacer las pruebas correspondientes, habrá que hacerle los tests para averiguar el motivo por el cual usted tiene determinados síntomas. Si no queremos hacer los tests, entonces no sabremos. Creo que esa es una de las cosas fundamentales, que el confinamiento efectivamente, tal y como está ahora mismo, ya se hace necesario, pero hay que acompañarlo de esas medidas que he comentado, que no se están imponiendo. Entonces, el confinamiento de por sí puede reducir los contagios, porque se reduce el número de personas que se relacionan, se reducen mucho a los ámbitos familiares, incluso ahora en los municipios no se puede uno mover, y esa es una de las cosas necesarias. Independientemente de eso, no estamos controlando la entrada de los puertos y los aeropuertos, ahí no se está poniendo ninguna restricción, al movimiento a través de puertos y aeropuertos. Y entonces sí, limitamos mucho el movimiento entre los municipios, pero los aviones y los barcos se siguen moviendo y siguen trayendo y llevando gente. Creo que esas medidas que le corresponden al gobierno de la nación no se están implementando, porque las comunidades autónomas no tienen competencias en ese aspecto, creo que son medidas que se están quedando cortas, y han ido a lo fácil. Creo que cuando un gobernante no sabe qué hacer en esta situación, decreta el confinamiento y se acabó, y se cree que el confinamiento lo va a arreglar todo. Los políticos están carentes de ideas, nuestros gobernantes carecen de ideas.

Vox ha llevado a los tribunales el estado de alarma y la gestión de la pandemia por parte del gobierno de la nación. ¿Qué espera que suceda en este sentido?

Lo vimos ya en su momento con el primer estado de alarma, que Vox puso un recurso de constitucionalidad, y el Constitucional aún está esperando resolver, se ha dedicado a marear la perdiz, dicho coloquialmente, pero no ha resuelto nada respecto al primer estado de alarma, que ya ha pasado, y hemos entrado en un nuevo estado de alarma. El estado de alarma es un estado de excepción disfrazado, se puede poner muy fino el Gobierno, y puede decir que no se restringen digamos derechos fundamentales, que lo dice así en el Real Decreto, pero realmente se restringen derechos fundamentales, se restringe el más elemental, que es el derecho a la libertad de circulación, el más elemental. Se produce un toque de queda, aunque no le guste al gobierno el término, esto es un toque de queda, como si se estuviese en tiempos de guerra. Se decreta que a partir de una determinada hora no se puede mover nadie, salvo en casos muy excepcionales, son situaciones que nos recuerdan épocas que no nos gusta recordar. Creo que ahora mismo Vox ha recurrido nuevamente este real decreto del estado de alarma, porque realmente vuelve a caer en los mismos errores que cayó en el primero, aunque pretenden lavarle un poco la cara dejando las medidas en manos de las comunidades autónomas, realmente él es quien decreta el estado de alarma y que designa autoridades en las regiones, pero él es el responsable de esto, el Gobierno sigue sin tener ideas, por eso se recurre el estado de alarma, como muy bien ha presentado nuestro presidente nacional, con nuestra diputada Macarena, han hecho unas declaraciones en la puerta del Constitucional, dando todo tipo de explicaciones, todo tipo de razonamientos, por los cuales el estado de alarma es inconstitucional.

El Gobierno no contento sólo con el estado de alarma, el pasado día 5 sacó una orden ministerial que, en la práctica resulta una mordaza a la prensa y a los medios de comunicación que no controla.

Esto está dentro de la política que sigue el Gobierno de seguir amordazando y seguir coartando libertades, coarta la libertad de circulación, coarta la libertad de expresión, la está coartando nuevamente, con esta limitación, entre comillas censura, que no es tan censura, es una amenaza de que aquel que el Gobierno -sus órganos, que además precisamente ha puesto directamente al jefe de su gabinete a cargo de este cometido, que es el corazón del Gobierno- señale no estará diciendo la verdad. Esto es una censura brutal que nos recuerda los tiempos de las dictaduras. En las dictaduras era el Gobierno el que decidía qué era cierto y qué era falso, y este Gobierno se quiere arrogar esas mismas digamos responsabilidades, que ellos son los dueños de la verdad, o de la mentira. Y este Gobierno creo que da un paso más en lo que ellos están intentando conseguir, después de este estado de alarma de seis meses que nos ha decretado, nos vamos hasta el 9 de mayo. Hemos ido viendo que, a lo largo del estado de alarma pasado, el Gobierno, emparejado con el estado de alarma, fue dictando una serie de resoluciones que nada tenían que ver con el estado de alarma, nada. Ahora, nuevamente, el Gobierno vuelve a hacer lo mismo. Dado que el Parlamento no puede discutir y no puede poner en duda las decisiones del Gobierno, entonces todo queda en una situación muy extraña. El Parlamento no puede debatir eso, con lo cual los reales decretos se van a ir sucediendo uno tras otro en las distintas áreas que el Gobierno quiere dominar y controlar. El Gobierno quiere el control absoluto de la situación que tiene ahora mismo.

Si no se disuelve este Gobierno, si no se convocan elecciones, quedan casi tres años todavía, es bastante tiempo, y pueden venir nuevas medidas. También se ha producido el intento de controlar a los jueces, ahora veremos si llega con el PP a un acuerdo para repartirse los miembros del Consejo General del Poder Judicial.

El Gobierno actual tiene una mayoría inestable con Podemos, comunistas, separatistas, independentistas…, en una palabra, todos aquellos partidos que quieren destruir España. Los que quieren la desaparición de España como tal nación, son estos, y son los que tristemente están gobernando. Entonces, como el Gobierno, el Partido Socialista, tiene que ir haciendo concesiones a todos los grupos políticos, ya sean catalanes, vascos, independentistas… si las que hemos visto hasta ahora son muchas, el futuro tristemente creo que nos va a asustar con lo que nos va a sorprender el Gobierno en sus concesiones.

¿Y qué propone Vox mientras tanto?

Tenemos que seguir intentando convencer, que ya lo estamos haciendo, que todas aquellas personas de ideas, de las que aman a España, de las que quieren mantener a España unida, de los que creen en la familia… Todas esas personas son las que deben votar a Vox. Porque eso de que el Partido Popular era, digamos, el mal menor, de que era el voto útil, eso ha desaparecido, lo hemos visto en la moción de censura. El Partido Popular podía haberse abstenido por decir que no coincidía en los planteamientos o en el momento, que no era el adecuado, no, no dijo eso, votó totalmente en contra, y además fue ofensivo con Santiago Abascal. A título personal, se le faltó al respeto, o sea, eso no se puede producir. Cuando un líder político como Pablo Casado critica públicamente y en la cámara a Santiago Abascal ese partido queda deslegitimado, la prueba está en que gran número de sus votantes, de sus simpatizantes, en los días siguientes en toda España, rompieron sus carnets del Partido Popular y se afiliaron a Vox. Vox está dando a conocer su mensaje, que es el único que realmente está defendiendo los derechos de los españoles, el Partido Popular se pliega constantemente a lo que quiere el Partido Socialista, por intereses ocultos o por componendas como la del tema del poder judicial.

También es una tesitura delicada en la que se encuentra Vox, porque allí donde ayuda a gobernar al Partido Popular, en el caso de Andalucía, Madrid o Murcia, y en la ciudad autónoma de Ceuta, si le retira el apoyo pues caería ese gobierno y entraría el Partido Socialista.

Pero Vox está siendo muy responsable con esas comunidades autónomas en las que apoya a los gobiernos, no está gobernando, pero sí apoya a los gobiernos, y realmente Vox tiene ahí una conducta muy responsable porque no quiere desestabilizar esos gobiernos, esas regiones, esas comunidades autónomas, que están siendo gobernadas por partidos de derechas con el apoyo de Vox, en esas comunidades autónomas si Vox retirase el apoyo a ese gobierno desestabilizaría aún más esas comunidades autónomas, lo cual no beneficiaría. Sería un poco la pataleta de niño chico que como me han regañado, me llevo la pelota, no. En este caso, Vox es un partido responsable totalmente y no actúa de esa forma. Vox sigue manteniendo esos acuerdos en distintas comunidades autónomas, así lo han manifestado nuestros dirigentes, va a mantener sus apoyos, y no va a desestabilizar ninguno de los gobiernos.

Y aquí en Málaga, ahora que acaba de asumir la presidencia del partido. ¿Qué planes tiene? ¿Cómo cree que puede y debe actuar en la provincia?

En la provincia ahora nos queda una labor que es terminar la implantación al cien por cien en todos los municipios. Queremos, aparte de esta implantación de llegar a todos los municipios, aumentar, hacer una campaña de concienciación con todos los simpatizantes que hay, todas esas personas que nos votan en las generales, que se den cuenta de que votar a Vox en las municipales también es bueno. De hecho, ya tenemos siete concejales, pero queremos extender ese número de concejales, ampliarlo a todas las localidades de la provincia y específicamente en la capital, en Málaga. En la ciudad de Málaga, una de las cosas que queremos hacer es entrar con fuerza en el ayuntamiento, es una de las cosas que me preguntan muchas veces, ¿usted ve a alguien de Vox como futuro alcalde de Málaga? Pues ¿por qué no pensar que el alcalde de Málaga puede ser alguien de Vox? No le veo el por qué no. Realmente, creo que vamos a ampliar en estos tres años nuestra esfera de influencia, de hecho, lo estamos notando. Y creo que el electorado, los votantes, los simpatizantes, se darán cuenta de que votar a Vox a nivel municipal, es igual de útil que votarlo a nivel nacional.

Controlar a quien entra en el partido, que no haya personas que después más que ayudar al partido le vayan a dificultar en su acción política, también debe ser uno de sus objetivos.

Hay que tener mucho cuidado cuando se elaboren las listas en su momento, que será dentro de tres años, hay que tener mucho cuidado a quien se coloca en las listas, sobre todo en los primeros puestos, que son los que tienen opción a salir elegidos. Hay que conocer muy bien quién es la persona, conocer su forma de pensar realmente, conocerla, pero a fondo, conocer todo su entorno, hay que saber que esa persona si está por principios realmente o viene por algún interés. No pueden ser personas que lleven un mes en el partido y de repente aparecen de número uno en una lista. Hay cosas que hay que verlas, tienen que ser personas estudiadas, muy conocidas, y que realmente estemos convencidos de que ellos a su vez asumen el ideario del partido y no van a traicionar al partido en un momento determinado.

¿Y cómo han sido estas primeras semanas en la presidencia de Vox?

Bueno, ahora mismo estamos en una situación un poco extraña, el Comité Electoral ya nos proclamó como candidatura ganadora en su momento, en las primarias, ahora estamos pendientes de que el Comité Ejecutivo Nacional se reúna y ya haga ejecutiva esta aprobación que hizo el Comité Electoral, yo creo que en esta semana es cuando se producirá esa reunión, proclamará aparte del Comité Provincial de Málaga, el de Alicante y de alguna otra provincia que hay pendiente, no somos los únicos, no es un caso excepcional. A partir de ese momento, arrancaremos y ya nos haremos cargo de la sede que tenemos en Málaga, independientemente de eso, el Comité Provincial y sus componentes estamos teniendo reuniones entre nosotros, y reuniones telemáticas, alguna ha sido presencial, yo fui a Madrid a reunirme con el secretario general y con el vicesecretario de Organización, recibiendo instrucciones y directrices, y después hemos tenido ya para las distintas áreas que interviene el secretario, el tesorero…, reuniones telemáticas casi todos los días de la semana a nivel regional y a nivel nacional. En ese aspecto, ahora mismo, la tarea que nos queda es recibir el partido, ver cómo estamos y, sobre todo, en esta situación tan específica de pandemia, cómo podemos empezar a ejecutar nuestra acción.

“El Partido Popular se pliega constantemente a lo que quiere el Partido Socialista”

¿Cómo dio el salto desde su condición de militar a un partido? Hay otros compañeros en Vox, como el general Roseti, por ejemplo.

Conozco al general Roseti, conozco al general Asarta, que también es compañero mío, estuvo en el curso de paracaidista, y conozco a Fulgencio Coll, que está en Baleares, que fue jefe del Estado Mayor del Ejército. Creo que el caso mío y la motivación de ellos debe ser parecida. El caso mío es que una vez que estás ya retirado, es cuando puedes dedicarte con tranquilidad a la política, entonces este momento es  preocupante por la situación que hay en España. Yo fui votante del Partido Popular en su día, pero Mariano Rajoy me defraudó totalmente. Su gobierno fue la mayor frustración que se ha tenido en política por parte de la derecha española. Mariano Rajoy fue un hombre que tenía todo el poder en su mano, tenía el Congreso, tenía el Senado, y no hizo nada. No sólo no hizo nada, sino que dejó que las estructuras que el Partido Socialista con Rodríguez Zapatero había montado y las leyes que había dictado, las dejó todas, no derogó ni una. Y esa no derogación supuso a lo que hemos llegado ahora. Mariano Rajoy se encuentra con el problema de que pierde la mayoría absoluta, que nunca debía haber perdido si hubiese actuado bien, si hubiese actuado con arreglo a derecho y con arreglo a lo que había prometido, y ahí se produce la quiebra, la ruptura en el Partido Popular y en los votantes, simpatizantes del Partido Popular. Creo que estoy en ese caso de esas personas que se encuentra desencantadas con ese Partido Popular que en su día defendía unas ideas, unos ideales, que se respetaban, y Mariano Rajoy no los respeta, entonces en ese momento es cuando decido entrar en política y afiliarme a Vox, creo que es el partido que representa las ideas que yo tengo. En ese aspecto, inicialmente me afilio a Vox, soy un simple afiliado, que colabora, acude a distintos mítines y reuniones, pero ya hay un momento en que a raíz de cuando van a llegar las elecciones municipales entonces presenté mi currículum al presidente del partido, a José Enrique Lara. Entre los distintos currículums que manejaron a mí me pusieron en el número cuatro en la lista de Málaga, yo fui a las elecciones municipales de número cuatro, la verdad es que no conseguimos nada, el porcentaje de votos no llegó al 5 por ciento, con lo cual no entramos en ningún sitio. En algunas otras localidades sí se entró, como Torremolinos. El error creo que es cuando designas a una persona, por el motivo que sea, que no la deberías haber designado, yo creo que eso es lo fundamental, entonces entro y posteriormente cuando no salgo elegido en Alhaurín de la Torre un grupo de compañeros me animan a que sea el coordinador, el Comité Provincial acepta y en ese momento pues conseguimos en las elecciones generales que Alhaurín de la Torre fuese la primera fuerza política por encima del PP y del PSOE.

Es sorprendente. Allí el PP es fuerte con el alcalde Joaquín Villanova.

Sí. En las generales, Joaquín Villanova rompió sus amistades, coloquialmente hablando, seguimos siendo amigos pero, claro, ya empezó a ver a Vox como un enemigo, porque en las elecciones generales él había perdido la mayoría. En Alhaurín de la Torre fuimos primera fuerza política Vox, con lo cual se quedó todo el mundo muy sorprendido. Sacamos más de 6.000 votos, mientras que el PP pasó de los 5,000, 5.400, se quedó muy por debajo nuestra. Claro, eso sorprendió mucho y empezó a preocupar. ¿Qué sucede? Que yo en enero de este año, por diferencias con el presidente, con la forma de gestionar el partido, presenté la dimisión como coordinador de Vox en Alhaurín de la Torre, y con otro grupo de personas pues intentamos, como se hablaba de que iba a haber primeras, presentar una alternativa a esa candidatura, entonces con ese planteamiento fuimos buscando personas que quisiesen colaborar y nos metimos ya con una candidatura seria, un equipo muy bien conformado, gente joven, con cuarenta y tantos años, gente en plena madurez profesional, y después conseguimos transmitir el mensaje a los afiliados, la clave está en que no contando con el apoyo de la estructura del partido, el que es presidente siempre lógicamente tiene ventaja respecto al candidato alternativo. Pues a pesar de todo eso y de que yo partía siendo un desconocido, nuestra candidatura aglutinó, a lo mejor, descontentos de otros grupos que probablemente inicialmente no estaban con nosotros, porque hay que recordar que partíamos cuatro candidaturas contrarias.

Y eso dividiría el voto.

Se consiguió que como sólo pasamos a la fase de los avales el presidente que estaba en ese momento y la candidatura nuestra, pues entonces ese grupo de descontentos, una gran parte, se vino con nosotros.

El voto útil.

Sí, de otro modo no habríamos desbancado a la anterior ejecutiva, ese ha sido un poco el proceso mío de por qué un militar ha llegado hasta aquí. Soy diplomado de Estado Mayor, y es la organización, las estructuras orgánicas, las que me dan una visión de las cosas. Entonces, la tarea de organización la conozco y la realizo bien, independientemente de esa idea de liderazgo que se tiene por haber sido oficial, ya que he estado mandando unidades de La Legión durante muchísimos años, desde teniente en el Sahara hasta coronel mandando en el Primer Tercio de La Legión… tengo un abanico muy grande en el aspecto del liderazgo, del trato con las personas, son dos áreas que conozco y que creo que puedo aportar al partido y es a lo que me he comprometido, en organizar el partido y en conseguir que todo ese grupo de personas, de afiliados, se unan y Vox sea más grande.

 

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