Entrevista con Carlos Conde, concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Málaga - El Sol Digital
Entrevista con Carlos Conde, concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de MálagaCarlos Conde O´Donnell en la zona de vidrieras del Ayuntamiento

Entrevista con Carlos Conde, concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Málaga

Juan A. Gómez. Carlos María Conde O´Donnell es uno de los inquilinos de la Casona del Parque más experimentados en gestión municipal. Ha pasado buena parte de su trayectoria profesional ligado al ámbito público dentro del Ayuntamiento de Málaga y la Diputación Provincial. Ha desempeñado puestos de directivos y de responsabilidad en empresas públicas como Limasa III, Promálaga, Imfe, Onda Azul, Mas Cerca, Sopde o Turismo y Planificación Costa del Sol. Es la segunda legislatura que repite como máximo responsable del área de Economía y Hacienda. Algo que dice mucho de la confianza que ha depositado en él, Francisco de la Torre, el actual alcalde.

Conde O´Donnell es Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales y Licenciado en Ciencias Actuariales y Financieras por la Universidad de Málaga (UMA). Diploma en Alta Dirección por San Telmo Business School y postgrado en Gestión Pública por IE Business School. También tiene un Máster Executive en Administración y Dirección Empresas por la EOI y ha superado el Programa de Liderazgo para la Dirección y Gestión Pública de IESE. En la actualidad, es concejal de Economía y Hacienda, Contratación y Compras, Intervención y Tesorería. Además, es concejal por el Distrito número 2, Este.

¿De qué impuestos se nutre, principalmente, un ayuntamiento como el de Málaga?

Si de algo puede presumir el Ayuntamiento de Málaga es de su capacidad para cuadrar un presupuesto basado en la moderación fiscal. El 58 por ciento de los gravámenes son impuestos directos, tasas y precios públicos. El resto provienen del Estado y de la Junta de Andalucía a través de los instrumentos de ‘Participación Municipal en los Ingresos del Estado’ (PIE) y de ‘Participación en los Tributos de la Comunidad Autónoma’ (PATRICA), respectivamente.

Pero, ¿son nuestros impuestos municipales altos o bajos?

El que se recaude más o menos tiene que ver con los tipos impositivos. El IBI es un buen ejemplo. La tasa que se aplica en Málaga es la sexta más reducida dentro de las grandes capitales, y la octava a nivel nacional. De hecho, el IBI municipal es el más bajo de Andalucía. Tenga en cuenta que un ciudadano pagaría el doble si viviera en otra ciudad.

Insiste en la moderación fiscal del Ayuntamiento de Málaga…

Dicho lo anterior, no es aventurado afirmar que la fiscalidad municipal es una de las más ventajosas de su entorno. Y, no solo es baja, sino también solidaria.

¿En qué sentido es solidaria la política fiscal?

Quienes peor lo están pasando han visto disminuidos muchos de sus impuestos en un 50 por ciento. Le digo más. En 2018, el ayuntamiento destinó hasta nueve millones de euros a exenciones fiscales, especialmente, dirigidas al programa del IBI. Creo que se desmitifica a golpe de números eso de los altos impuestos. En general, somos muy moderados.

Entiendo que están ultimando los presupuestos de 2020…

Le recuerdo que no se votaron los presupuestos correspondientes a 2019. El ruido electoral lo terminó complicando todo. Un presupuesto municipal articula la política pública y genera una imagen de estabilidad. Además, sirve para poner en marcha una estrategia de ciudad.

En la actualidad, estamos cerrando el documento que servirá de marco a los presupuestos de 2020. Respecto a los ingresos, nuestra idea es continuar con la moderación fiscal.

¿Qué opinión le merece el que no dispongamos aún de Presupuestos Generales del Estado?, ¿les afecta de alguna manera?

El hecho de que no existan Presupuestos Generales del Estado, nos está asfixiando económica y financieramente. Verá, el coste de los servicios públicos va encareciéndose anualmente. Es, salvando las distancias, como el IPC.  Y si las partidas estatales no aumentan, imagínese. No es fácil para nosotros y tampoco queremos repercutir ese déficit en el bolsillo de los malagueños.

“La falta de Presupuestos Generales del Estado nos está asfixiando económica y financieramente”

¿Cuáles son las principales líneas maestras de los nuevos presupuestos?, ¿introducen algún cambio respecto a los precedentes?

En primer lugar, atender las nuevas obligaciones. Por otro lado, volveremos a incidir en el capítulo social, que nunca debe quedar desatendido.

También impulsar la cultura, ampliar las zonas verdes y apoyar a los sectores económicos productivos con la instalación de nuevas oficinas. Málaga es una ciudad muy atractiva a nivel internacional. Y no solo por las visitas turísticas sino para invertir. En términos económicos, ha superado a Sevilla. Y, después de 20 años, se nos mira con cierta envidia.

Las últimas informaciones estiman la deuda municipal en 401 millones de euros que bajaban a 321 millones si se excluía la inversión en viviendas de protección oficial.  ¿En qué porcentaje se ha reducido este montante?

La deuda municipal, aunque lo desconozca el público, tiene como fin sufragar las inversiones estratégicas. Málaga es lo que es porque ha sabido poner la inversión allá donde era necesaria. Nos hubiera gustado un mayor acompañamiento por parte del anterior gobierno de la Junta.

Las previsiones son cerrar el ejercicio con una deuda final de 369 millones de euros. En realidad, Málaga es el municipio y la ciudad con el endeudamiento más bajo. Estamos muy por debajo de Zaragoza y en el entorno de Barcelona. Debo recordarle que la Ciudad Condal y Málaga tienen un hándicap y es que se nos computa como deuda los préstamos hipotecarios que se destinan a las VPO que desarrollamos.  El resto de ciudades lo hace recurriendo a una sociedad pública o bien ni siquiera promueven.

Carlos Conde O´Donnell en su despacho del Ayuntamiento de Málaga

¿En cuánto se han ido reduciendo los adeudos en los últimos años?

Le pongo un ejemplo: en 2011 el Ayuntamiento debía 755 millones y ahora son unos 400 millones. Estamos hablando de un 88 por ciento menos.

¿Y lo que adeudan a los bancos?, ¿y los intereses generados?

Al cierre de 2019, esta cantidad se reducirá a 369 millones y, dentro de esta partida, ya están incluidos los intereses por amortizaciones.

El Ayuntamiento de Málaga siempre ha reivindicado su apuesta por las VPO, ¿el resto de administraciones no hace lo propio?

Estamos solos en esto. La Junta tiene capacidad en sus presupuestos. Sin embargo, en los últimos 19 años ha ejecutado unas cincuenta viviendas protegidas frente a las 5.200 desarrolladas por este ayuntamiento.

¿Cuáles son las claves para gestionar adecuadamente? Digámoslo de otro modo, ¿en qué peligros no ha de incurrir un consistorio?

Debe administrar el dinero público con criterios de eficiencia. En cuanto a las claves por las que me pregunta, le diré que ser moderado fiscalmente, gestionar con mucha eficacia y hacer más con menos. También, perseguir la suficiencia en las inversiones.

Otro pilar fundamental, es la transparencia. Ayuda a que los malagueños tengan un control permanente de la administración municipal. Es la mejor manera, aunque también una obligación por nuestra parte. Hay que gestionar como si tuvieras detrás a un malagueño.

¿En qué posición se encuentra la ciudad en cuanto al pago a proveedores?

El Ayuntamiento de Málaga presenta una ratio de solvencia muy alta con un periodo medio de pago a proveedores de 26 días. Como consecuencia, estamos muy arriba en el ranking nacional. Y le recuerdo que hay casos extremos de ayuntamientos cuyos pagos se alargan hasta los 500 días. En general, no es difícil encontrar consistorios que ronden los 60 días, el límite que impone la normativa de morosidad.

Al final, la perversión de ciertos ayuntamientos ha hecho que se financien con la deuda de sus proveedores. Eso en Málaga, nunca ha ocurrido.

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