Entrevista con José Marqueses, ingeniero informático y saxofonista - El Sol Digital
Entrevista con José Marqueses, ingeniero informático y saxofonistaJosé Marqueses en plena actuación

Entrevista con José Marqueses, ingeniero informático y saxofonista

Vicente Almenara.- El chiringuito Coconovo Beach, bajo la loma de El Puerco, en la playa de La Barrosa (Chiclana de la Frontera, Cádiz) se alza deslumbrante bajo el sol antes y después de la pandemia. Cristal y blancos en un lugar privilegiado de la naturaleza en el que el mar y kilómetros de arena rubia se pierden de vista. Mientras se disfruta del pescado de la zona y de otros platos de buen gusto, José Marqueses Rodríguez toca el saxo. Hablamos en la sobremesa.

Tocas el saxo y provienes del mundo de la ingeniería informática, una pareja atractiva ¿no?

Soy ingeniero informático pero desde muy pequeño estuve en el Conservatorio de música y ahora lo tengo como un hobby del que me beneficio y del que disfruto, y más en este paraíso en el que estamos. La música fue antes. A los ocho años entré en el Conservatorio como pianista y al año siguiente, a los nueve, empecé con el saxofón en una banda de música y hasta ahora. No he dejado ni lo uno ni lo otro.

¿Qué te representa más dificultad?, porque, de hecho, la carrera de piano es más larga que la de informática…

Los estudios en el Conservatorio se dividen en tres grados, elemental, medio y superior. El grado elemental son cuatro años, seis años de medio y otros cuatro de superior. En total son 14 años de los cuales yo hice diez de piano. A los 18 años ya me incliné por la carrera de ingeniero informático.

Pasar del piano al saxo, ¿es una transición difícil?

Son dos instrumentos totalmente distintos pero una vez que te inculcan la base de la música, para adquirir conocimientos de cualquier otro instrumento lo único que te cuesta es conocer en qué posición van las notas, pero resulta mucho más fácil. Y más si vienes de otro instrumento anterior.

“La música crea unos sentimientos que son comunes a todos”

¿Por qué el saxofón y no el trombón o la flauta travesera?

El saxo, realmente, era un instrumento que me llamó mucho la atención por su forma, por su sonido, y ahora es un instrumento que está de moda en restaurantes, chiringuitos, incluso bodas. Son muchas personas las que solicitan de un saxo como instrumento y yo he tenido la suerte de que desde muy pequeño he sabido tocarlo y lo he podido aprovechar.

El saxo es, además, como más sexy que otros instrumentos, ¿no? Sin embargo, el piano parece más solemne y más grandilocuente. Woody Allen y Bill Clinton tocan el saxo, dos grandes actores…

No eres la primera persona que me dice que el saxo es un instrumento sexy y quizás por eso tiene la fama que está teniendo ahora. Supongo que será por los estilos de música que se asocian al instrumento. El jazz, por ejemplo, es muy íntimo.

¿En el saxo hay que estudiar mucho?, ¿o hay que practicar bastante y estudiar mucho?

Un poco de las dos. Los estudios no lo aportan todo, siempre va a haber algo que se coge con la práctica, es decir, una vez que tienes la base, lo que te queda es la práctica del instrumento. El practicar y practicar también te hace adquirir mayor conocimiento.

Se dice que hay grados de dificultad entre los distintos instrumentos, por ejemplo, el violín es especialmente dificultoso. ¿Le pasa igual al saxo?

Cada instrumento tiene su propia dificultad. Es verdad que los instrumentos de cuerda pueden tener una dificultad añadida, al menos para mí. Yo también he tocado la guitarra y me ha resultado más complicado, aunque tampoco le he dedicado todo el tiempo que quizás requería. Pero es verdad que, a priori, me ha resultado más complicado que el piano o el saxofón.

¿Trabajas en la informática?, ¿cómo compaginas ambas disciplinas?

Actualmente, por la situación en la que nos encontramos, estoy teletrabajando desde casa por las mañanas, y luego por las tardes aquí amenizando el chiringuito en la playa.

¿Crees que la informática y las telecomunicaciones van a acabar con la música en vivo? Antes había más grupos, bailes con orquestas, actuaciones en pubs…, ¿cómo ves el aprecio a la música en vivo?

Bueno, yo también estoy en un grupo de música y, por lo tanto, conozco algo de ese mundillo. Una vez que estás dentro conoces a una gran variedad de grupos que tocan en directo. Pienso que la música en directo no va a acabar en un futuro, cada vez hay más gente que se motiva más con la música en directo. Actualmente, veo un amplio abanico de grupos y de música en directo, pero no te puedo hacer una comparativa de “el antes y el después” porque no conozco el “antes”.

¿Qué tipo de composiciones interpretas?

Normalmente, son baladas o música para amenizar cenas, bodas, etc… Aquí, por ejemplo, en el chiringuito, hago la parte de la comida que es música más amenizada, y cuando va entrando la tarde vamos cambiando a música un poco más movida, tipo chillout.

¿Observas que en función de la edad de las personas que están almorzando o cenando les gustan más unas composiciones que otras?

Depende del tipo de balada que toque. Si son baladas de los Eagles o Luis Miguel pues es verdad que llama la atención a personas que lo han vivido, pero intento que sean baladas muy variadas, no solo de los 70 y 80 sino también música actual.

¿Qué público viene por aquí?

En esta zona, normalmente, son extranjeros o turista de hoteles, la gente de la ciudad se sitúa más en la segunda línea. Esta zona es más hotelera.

La música es universal pero ¿aprecias diferencias entre nacionales y extranjeros en esta playa?

La música es un lenguaje universal y la entiende todo el mundo. En el momento que toco una canción de una determinada franja de edad, sea de aquí o sea de Pekín, les gusta por igual. La música crea unos sentimientos que son comunes a todos.

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