Juan Antonio Astorga, presidente del Colegio de Enfermería de Málaga: “Málaga es deficitaria en la ratio de enfermeros respecto a la media nacional y la europea” - El Sol Digital
Juan Antonio Astorga, presidente del Colegio de Enfermería de Málaga: “Málaga es deficitaria en la ratio de enfermeros respecto a la media nacional y la europea”Juan Antonio Astorga

Juan Antonio Astorga, presidente del Colegio de Enfermería de Málaga: “Málaga es deficitaria en la ratio de enfermeros respecto a la media nacional y la europea”

Sergio Rodríguez. –Todo el mundo, en mayor o menor medida, ha tenido alguna vez un percance y ha tenido que ser hospitalizado unas horas o unos días. La actitud y entrega de los enfermeros es algo encomiable y no se reconoce con suficiente frecuencia. La falta de personal y de recursos actual no es culpa de los profesionales, sino de quienes les dificultan su tarea. El colmo llega cuando un ciudadano osa pagar los platos rotos con un trabajador que vela por nuestra salud. Juan Antonio Astorga conoce todos los aspectos de la profesión de primera mano y espera que la dotación de enfermeros esté al nivel que Málaga requiere.

¿Qué actividad está teniendo el Colegio en la actualidad?

El Colegio cuenta con inercia en las cosas que viene desarrollando, que tienen que ver con las actividades formativas, el mantenimiento de la asesoría jurídica, una consultoría de buenas prácticas que se puso en marcha el año pasado y se va a asentar más aún con enfermeros de distintas áreas. Saldrán publicadas pronto las bases de la segunda edición de los Premios Colegio de Enfermería de Málaga, cuyo fallo será con motivo del Día Internacional de la Enfermería. Este año vamos a desarrollar actividades focalizadas a los enfermeros que se están formando en Málaga en las distintas especialidades en temas transversales a ellos, como los trabajos científicos, la presentación y el apoyo a los trabajos a presentar al final de la especialidad. Ya teníamos unas becas establecidas para los que se están formando como especialistas, pero este año queremos sumar una formación focalizada.

¿Cuál es el estado actual de la profesión?

Llevamos unos meses en los que se ha incrementado la contratación un poco. La Unión Europea dijo que las contrataciones eventuales se estaban usando indebidamente como si fueran interinidades y eso ha mejorado. Desde 2008 ha habido una salida al extranjero importante, especialmente a Inglaterra. Ahora hay menos y pensamos que ha sido el efecto Brexit. El año pasado volvieron a colegiarse en Málaga de los que habían ido fuera casi 40. Lo que ha ocurrido en 2018 y 2017 es que los certificados necesarios para trabajar en el extranjero se han reducido: en 2016 fueron 120, 70 y pocos en 2017 y 54 en 2018. Se está produciendo un incremento en las contrataciones, también resolución de ofertas de empleo pendientes. Sin embargo, las contrataciones siguen siendo insuficientes. Málaga es deficitaria en la ratio de enfermeros respecto a la media nacional y la europea.

¿Esperan un cambio a mejor con la nueva Junta de Andalucía?

 Ahora vienen nuevos tiempos con la nueva Junta porque nuestro colectivo trabaja mayormente en la sanidad pública. Parece que el nuevo presidente tiene la voluntad de que la sanidad tenga una mayor dotación. Málaga nos necesita. En las empresas privadas se paga menos, hay más precariedad y eso también llevamos un tiempo reivindicándolo. Málaga ha sido emergente en empresas sanitarias privadas debido a la crisis. Se ha apostado por el bajo coste. Algunas promociones han estado años sin trabajar y acudieron a la oferta privada. Tampoco deseo generalizar porque hay varias empresas privadas, pero hay enfermeros que nos lo han contado de primera mano. En la privada hay centros concertados que trabajan de la mano de la pública y tienen más rigor. Cualquier colegiado trabaje donde trabaje tiene que tener las mejores condiciones. Atendemos las agresiones y otros problemas en nuestra asesoría jurídica los 365 días del año.

¿Cómo actúa el protocolo en los casos de agresiones a enfermeros?

Es un tema sensible. Hemos avanzado bastante. Lamentablemente, las agresiones han venido para quedarse porque estamos en un medio en el que existe tensión por numerosos motivos. En las personas que son agredidas tanto verbal como físicamente queda una huella difícilmente borrable. Desde el primer momento tienen un teléfono y un apoyo personal por nuestra parte. Esto es tan sensible que esas personas a veces no quieren que se sepa su nombre o el centro donde se ha producido. Se han celebrado mesas y reuniones de distinta índole para atender esto. Hay un formulario accesible porque a veces ir a un juzgado se convierte en una rémora. Cuando hay una agresión se vive una situación de tensión y lamentable en el centro de salud.

¿Existen cifras sobre las agresiones producidas?

La cifra de agresiones importantes es baja, afortunadamente. Las verbales en ocasiones no se registran y debería hacerse siempre. La denuncia también actúa como vacuna para futuras situaciones.

¿Qué objetivos se han marcado para los próximos meses?

El objetivo fundamental es que exista una dotación suficiente de enfermeros, ya que esto no solo beneficia a quien quiere trabajar, también beneficia a la sociedad. Se da el caso de que hay especialistas que forman a otros especialistas en esas unidades especializadas. Hay otros especialistas que lo son pero no tienen acceso a trabajar en su especialidad. La formación de la especialidad requiere inversión pública y un esfuerzo de las personas, es malo que exista ese conflicto. Se han dilatado procesos y hay muchos profesionales afectados que quieren que se les reconozca el tiempo trabajado en una especialidad. Hay que tratar el conflicto con inteligencia y rapidez. Son miles los profesionales que llevan treinta años como especialistas y no han tenido la oportunidad de acudir a una prueba que certifique que son especialistas en el campo que tanto conocen. En salud mental, hay un grupo de unas 60 personas en esa situación. Tanto los especialistas como los que están en esa situación ponen al Colegio en un dilema porque ambos pueden exigir que se les defienda. Hay que racionalizar todo esto para que la situación se resuelva, pues afecta a todo el Estado. El no acceso al trabajo en nuestro entorno es lamentable. Es un hachazo a la mejor atención sanitaria posible. Nuestra profesión es necesaria y trabajamos para sostener las plantas de hospitales. La población cada vez es más mayor, cada vez se atiende más en domicilio porque una mala atención primaria puede llevar a una hospitalización innecesaria, ahí el trabajo del enfermero es importante. Quien conoce a su enfermero está más seguro, yo soy enfermero de primaria y las personas que pertenecen al cupo de mi trabajo las conozco como la palma de mi mano, eso aporta estabilidad al paciente y al profesional.

¿Cómo influye esa inestabilidad en el profesional?

Con los contratos cortos se crean situaciones desesperantes en las que trabajas una semana en un sitio, un mes en otro y no sabes dónde vas a estar en dos meses. La planificación deja mucho que desear porque a veces se está para rellenar el hueco o cubrir el expediente. La estrategia es requerida en algunos puestos de trabajo. Hay en marcha programas con objetivos de cobertura de asistencia que presentan resultados todos los años. La gente que está en un equipo se implica. El sistema público es una joya que debemos cuidar. Aparte de nuestra dedicación profesional, se nota que tenemos una gran implicación personal, especialmente en lo público, aunque los compañeros que trabajan en el sector privado merecen el máximo respeto y consideración porque muchos de ellos trabajan con una presión muy importante y ganando menos. Hay que dignificar esta profesión y atender todas las reivindicaciones que vayan hacía lo mejor.

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