Exención de IVA en viviendas turísticas. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado - El Sol Digital

Exención de IVA en viviendas turísticas. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado

Se divulga en las presentes líneas la interpretación vinculante facilitada por la Agencia Tributaria de fecha  10/07/2017, dimanante de la consulta planteada   por propietarios de viviendas turísticas destinadas al arrendamiento sin prestar servicios complementarios propios de la industria hotelera y la determinación, en su caso, de si procede o no estar exentas tales viviendas de IVA en este tipo de alquileres. En efecto, dentro de la objetividad que caracteriza la prontitud de las presentes líneas, el artículo 20, apartado uno, número 23º, de la Ley 37/1992 establece que están exentas, entre otras, las siguientes operaciones:

Los arrendamientos que tengan la consideración de servicios con arreglo a lo dispuesto en el artículo 11 de esta Ley y la constitución y transmisión de derechos reales de goce y disfrute, que tengan por objeto los siguientes bienes:

(…)  Los edificios o partes de los mismos destinados exclusivamente a viviendas o a su posterior arrendamiento por entidades gestoras de programas públicos de apoyo a la vivienda o por sociedades acogidas al régimen especial de Entidades dedicadas al arrendamiento de viviendas establecido en el Impuesto sobre Sociedades. La exención se extenderá a los garajes y anexos accesorios a las viviendas y los muebles, arrendados conjuntamente con aquéllos.

 La exención no comprenderá:

Los arrendamientos de apartamentos o viviendas amueblados cuando el arrendador se obligue a la prestación de alguno de los servicios complementarios propios de la industria hotelera, tales como los de restaurante, limpieza, lavado de ropa u otros análogos (…).”.

De conformidad por cuanto antecede, el arrendamiento de un inmueble, cuando se destine para su uso exclusivo como vivienda turística, estará sujeto y exento del Impuesto sobre el Valor Añadido. En caso contrario, el mencionado arrendamiento estaría sujeto y no exento del Impuesto sobre el Valor Añadido, esto es, cuando se alquile a personas jurídicas (dado que no los pueden destinar directamente a viviendas) o se presten por el arrendador los servicios propios de la industria hotelera, o en los arrendamientos de viviendas que sean utilizadas por el arrendatario para otros usos.

Así las cosas, podemos concluir, ante tal supuesto de exención, que el mismo no es una regulación de carácter objetivo que atienda al bien que se arrienda para determinar la procedencia o no de la misma, sino que se trata de una exención de carácter finalista que hace depender del uso de la edificación su posible aplicación, siendo ésta preceptiva cuando el destino efectivo del objeto del contrato es el de vivienda, pero no en otro caso.

En resumen:  cuando el arrendamiento de las viviendas turísticas no va acompañado de la prestación de servicios complementarios propios de la industria hotelera, tal actividad de arrendamiento por períodos de tiempo de viviendas o parte de las mismas, sin prestar ningún servicio propio de la industria hotelera y limitándose a poner a disposición del arrendatario la vivienda, se considera exenta del Impuesto sobre el Valor Añadido.

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