Fast Fashion o como ir a la moda cada temporada - Deja huella. Cristina Herrera Vázquez - El Sol Digital
Fast Fashion o como ir a la moda cada temporada – Deja huella. Cristina Herrera Vázquez

Fast Fashion o como ir a la moda cada temporada – Deja huella. Cristina Herrera Vázquez

La fast fashion o moda rápida se está convirtiendo en tendencia los últimos años. Lo que llamamos fondo de armario está desapareciendo o directamente lo pasamos a llamarlo vintage para poder renovar nuestro vestuario. El término fast fashion es un término utilizado por los minoristas para poder cambiar de vestuario (sin explicaciones) de una temporada a otra. Es un concepto que, aunque se utiliza desde los años 80, está en boca de todos desde el auge de las tiendas de moda con precios asequibles, esos que te ponen camisetas a 5 euros y no sabes de dónde sacan beneficios, porque lo ves imposible. La sociedad consumista en la que vivimos ha sucumbido a la moda, tanto que preferimos vestir acorde a la temporada, aunque sea con prendas de baja calidad siempre y cuando no sea doloroso para nuestro bolsillo.

El método de respuesta rápida es la idea fundamental de la fast fashion, se basa en la simpleza de crear productos de forma rentable para responder a los gustos de los consumidores y atraerlos como moscas del consumismo; y la herramienta clave para esto es el marketing, que llega a reducir las ‘temporadas’ a 6 semanas para conseguir controlar el consumo de los ciudadanos. Es evidente que ya no solo accedemos a las modas de las temporadas de primavera, verano, otoño e invierno sino mínimo a 8 temporadas o incluso se llegan a cumplir las 52 microtemporadas para convertirnos en consumidores adictos a la moda. A esto se le llama ‘rotación de la oferta’ y es lo deseable para las empresas que ofrecen la fast fashion porque es lo que realmente les ayuda a incrementar la facturación. Compramos más prendas de vestir que hace 20 años y cada producto se conserva la mitad de tiempo, incluso llegamos a adquirir algunas prendas que ni si quiera llegamos a utilizar.

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El siglo XXI no solo marca la era digital a la que cualquier sector profesional se ha acogido para incrementar sus ventas, sino que también ha sido el nacimiento de grandes marcas que han sabido posicionarse en el top de ventas en el sector textil. Solo hay que ver quién es el rey de la moda sin haberse publicitado siquiera en televisión y sin haber pisado un catwalk en las grandes semanas de la moda. El rey español del fast fashion ha sabido aprovechar la crisis, las redes sociales, el boca a boca y las tendencias de moda. Todo.

El estrés que nos regala las grandes urbes nos ayuda a querer cada vez más intentar arreglar nuestra ‘infelicidad’ de forma momentánea simplemente comprando. Es más, esto incrementa la adicción al consumismo, la dependencia y apego a lo material. No todo son alegrías y la velocidad a la que vivimos repercute en nuestros hábitos de consumo. Debido a este aumento de consumo se pueden contrastar cifras tan increíbles como que compramos cinco veces más que en los años 80 y, evidentemente, esto contribuye a la contaminación, ya que cada vez desechamos más. Esto es realmente lo preocupante, el daño medioambiental y la gran contaminación que genera la producción textil, no el ir a la moda o no. La creciente demanda de la fast fashion está beneficiando a los profesionales del sector textil y quizás satisfaga las ganas de marcar tendencia del consumidor, pero está destruyendo el mundo y empeorando nuestra calidad de vida. Por lo que, ¿no crees que deberíamos de hacerle un hueco a la moda sostenible o a la moda vintage para reutilizar las prendas y/o reciclarlas?

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Incluso la ONU califica la industria del fast fashion de ‘emergencia medioambiental’ ya que la industria de la moda produce el 20 por ciento de las aguas residuales a nivel mundial y toneladas de microfibras de plástico que acaban en los océanos. La ONU alerta de la contaminación causada por la fast fashion y promueve hábitos de consumo sostenible para reducir este gran problema que nos afecta a todos. Afortunadamente, lo ‘eco’ está también de moda en todos los sectores y parte de la sociedad se está concienciando de esto incorporándolo en su vida cotidiana sea de una manera o de otra. Podemos ver, por ejemplo, en Málaga provincia como proliferan las ferias ecológicas, artesanales o mercados vintage en el que podemos reciclar nuestra ropa o directamente intercambiarla como la semana pasada hicimos en la ‘Swap Party’ de La Térmica, iniciativa totalmente recomendable como alternativa para un consumo desmesurado.

Esto está dejando huella desde que comenzó el boom hace unos años. Pero y tú, ¿eres adicto a la fast fashion? ¿Vas a la última? ¿Te has vuelto eco o vintage?

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