¿Generan molestias las viviendas turísticas en las comunidades de propietarios? Álvaro Graciani. Abogado - El Sol Digital
¿Generan molestias las viviendas turísticas en las comunidades de propietarios? Álvaro Graciani. Abogado

¿Generan molestias las viviendas turísticas en las comunidades de propietarios? Álvaro Graciani. Abogado

Es común, a la vez que sesgada, la opinión de que las viviendas turísticas generan problemas de inseguridad en las comunidades de propietarios y que son la fuente de cualquier molestia que en ellas se genere. Esta opinión además de carecer de base empírica que la refrende ha tenido algún que otro revés judicial.

Evidentemente, no se discute que algún usuario de alguna vivienda turística en algún momento haya generado molestias a los vecinos, sino si el que exista una vivienda turística en un edificio es, como norma general, una fuente de molestias.

La sentencia de la Audiencia Provincial de Granada 25/2019 de 6 de junio aclara bastante esta arista, ya que en un caso en el que la comunidad de propietarios había demandado a la titular de una vivienda turística, por supuestos daños, molestias e inseguridades, dice lo siguiente: la parte actora ni siquiera concreta de qué daños se trata; en cuanto a la sensación de inseguridad que parece ser que tienen algunos vecinos, este sentimiento no justifica que se limiten los derechos dominicales de uno de los propietarios del inmueble, de conformidad con la doctrina jurisprudencial antes mencionada, entre otras cosas porque el trasiego de personas no puede imputarse en exclusiva al arrendamiento que viene haciendo la actora, al existir otras viviendas en el mismo inmueble que se dedican a esta misma actividad, así como pisos destinados a despachos profesionales que también provocan la entrada de personas, sin olvidar que la comunidad reconoce que no es su intención prohibir este tipo de arrendamientos, siendo inherente al arrendamiento turístico el que los ocupantes de las viviendas varíen, por esta razón se han instalado cámaras de grabación y se han eliminado los asientos existentes en zonas comunes para evitar en lo posible la ocupación de estas zonas; y finalmente, en relación a las molestias que ocasionan los ocupantes de estos pisos, en la demanda sólo se hace referencia a dos incidentes, que motivaron el aviso a la Policía Local, quedando el asunto subsanado, en concreto, por el ruido que hacían de madrugada los arrendatarios del NUM002 el día 29 de septiembre de 2016 y la reunión que tuvo lugar en el 4º A el día 20 de octubre de ese mismo año a las doce de la noche, que también se resolvió sin problemas, donde además siempre ha estado pendiente la empresa encargada del arrendamiento de las viviendas, interviniendo directamente para zanjar cualquier molestia. Son, por tanto, dos únicas situaciones, al margen de que en una ocasión se quedaran atrapados en el ascensor cuatro turistas, que es precisamente el número de ocupantes permitido; problemas puntuales que no justifican la sanción que la comunidad pretende imponer a la Sra. Felicisima, pues estos problemas son consustanciales a un inmueble sometido al régimen de propiedad horizontal y mucho más si la comunidad está conforme con permitir, en general, que se alquilen las viviendas para fines turísticos. 

Es decir, que el uso que se le dé a una vivienda turística en tanto que no exceda el uso que cualquier otro vecino le dé a su propiedad no ha de considerarse molesto, ni el trasiego de personas ha de generar inseguridad alguna, piénsese en edificios en los que existen consultas médicas o despachos profesionales, por ejemplo, donde el trasiego de personas que no residen en el edificio son habituales. Ni tampoco el que un par de días en un año se pueda generar algún ruido, como pueda pasar en cualquier vivienda por una reunión familiar o de amigos. Nada de lo anterior supone que la existencia de una vivienda turística haya de considerarse molesta per se.

Deja un comentario

El email no será público.