Global Teleworking. Alvaro Simón de Blas. Director de BIC Euronova CEEI de Málaga y presidente de ANCES (Asociación Nacional de CEEIs Españoles) - El Sol Digital
Global Teleworking. Alvaro Simón de Blas. Director de BIC Euronova CEEI de Málaga y presidente de ANCES (Asociación Nacional de CEEIs Españoles)

Global Teleworking. Alvaro Simón de Blas. Director de BIC Euronova CEEI de Málaga y presidente de ANCES (Asociación Nacional de CEEIs Españoles)

Hace casi veinte años, que atravesamos la crisis conocida como de las punto com. Fueron los años 2000-2002, cuando las compañías tecnológicas, cuyas valoraciones eran artificialmente altas debido a la confianza que tenían los inversores en las expectativas de crecimiento, sufrieron una severa corrección de la mismas y muchas desaparecieron. En esos años, en Bic Euronova teníamos varias compañías cuyos emprendedores o inversores eran residentes en países escandinavos, principalmente en Finlandia y Suecia. Una de esas compañías era Global Teleworking S.L., cuyo modelo de negocio era el teletrabajo realizado por un equipo de ingenieros y desarrolladores de software basados en Málaga pero cuyo producto estaba destinado a un mercado distante más de 4.000 kilómetros. Esta empresa fue una de las que sobrevivió a la crisis, aunque unos años más tarde acabaría desmantelando su actividad remota, volviéndose a Finlandia. Málaga representaba ya entonces y representa hoy en día una excelente oportunidad para acoger este tipo unidades de trabajo deslocalizadas pues cuenta con excelentes infraestructuras de comunicaciones, unas condiciones de vida excelentes y un coste laboral inferior al de países del norte y centro de Europa.

La crisis sanitaria del COVID19 ha hecho que nos hayamos familiarizado de manera acelerada con el teletrabajo. No quedaba más remedio que, si no se quería paralizar completamente la actividad, confinados en nuestras casas, utilizar las tecnologías de la información y telecomunicación TICs para continuar trabajando. Y la verdad es que tanto las infraestructuras de comunicación, como los programas utilizados para ello, han dado un magnífico rendimiento. Programas como, Skype, Zoom, Slack, Hangouts nos han servido para realizar múltiples reuniones online y ofrecer y disfrutar también de webinars formativos o informativos a los que, si hubieran sido en formato presencial, difícilmente hubiéramos podido asistir. Podemos decir que se ha extendido el global teleworking.

Pero el teletrabajo también tiene sus limitaciones. De hecho, algunos directivos manifiestan que el rendimiento de sus equipos no es el mismo que de forma presencial. Algunos factores que justifican este argumento van en la línea de la creatividad espontánea, la colaboración más efectiva entre los integrantes de los equipos y, porqué no, la denominada  inteligencia emocional que solo se despierta en contacto con los demás y no de manera remota. El teletrabajo aporta las ventajas de ausencia de desplazamiento, reducción de costes, contacto más inmediato pero, por el contrario, resta espontaneidad y puede representar, sobre todo si se trata de equipos coordinados con un objetivo común, una mayor falta de implicación, disimulada por la ausencia de contacto visual y personal.

Por el contrario, en otras facetas de la actividad como es la docencia, especialmente en adultos, Universidad, escuela de negocios etc. estoy convencido que pasará a representar, cada vez, una parte más importante de la oferta.

La vuelta progresiva y escalonada de los equipos a las oficinas y lugares de trabajo, debe de ser un hecho normal, siempre y cuando estemos en condiciones de garantizar, en la medida de lo posible, condiciones seguras a nuestro personal. Lo contrario sería un paso atrás. Pero también es verdad que veremos, en las empresas que puedan aplicarlo, nuevas distribuciones del tiempo de trabajo, introduciendo progresivamente algunos días de teletrabajo en casa que contribuirán no solo a la felicidad y mejor rendimiento del trabajador, sino a una disminución de los desplazamientos y una menor contaminación en las ciudades que éstos conllevan. Será la contribución para hacer un planeta y una economía más sostenible. Bienvenido el global teleworking.

Deja un comentario

El email no será público.