Gran éxito de participación en la edición más solidaria de los cursos de verano de la UMA - El Sol Digital
Gran éxito de participación en la edición más solidaria de los cursos de verano de la UMAEduardo Madina en su intervención

Gran éxito de participación en la edición más solidaria de los cursos de verano de la UMA

La XVII edición de los Cursos de Verano de la Universidad de Málaga, organizada por su Fundación General con el patrocinio principal de Santander Universidades, llegó el 20 de julio a su fin. Las cifras avalan el éxito de esta actividad que este año ha sido renovada, un total de 1.200 asistentes en los 28 cursos desarrollados en Marbella, Vélez-Málaga, Ronda y la capital; cuatro festivales benéficos con poesía, teatro, baile y música de los que han disfrutado alrededor de 2.000 personas y un incremento considerable del apoyo prestado por instituciones públicas y entidades privadas que creen en este proyecto educativo y cultural.

La clausura, celebrada en el salón de actos del Rectorado, contó con la participación de Juan Antonio García Galindo, vicerrector de Política Institucional de la Universidad de Málaga; Diego Vera, director general de la Fundación General de la UMA, y Amador Fraile, el director de Convenios y Mecenazgos de Santander Universidades. Galindo fue el encargado de dar por finalizada la presente edición de la oferta formativa, de la que  destacó la calidad académica y la “rabiosa actualidad” de las temáticas que componen la programación. Por su parte, Vera repasó las cifras de esta edición y se mostró muy satisfecho por el resultado de estas tres semanas de formación estival. Para cerrar, el representante de Santander Universidades, patrocinador principal de la oferta estival de la UMA, reconoció el orgullo por parte de la institución de formar parte de esta iniciativa, a la que definió como una “inversión extraordinaria” para toda la sociedad.

Encuentro con Eduardo Madina

El exdiputado socialista Eduardo Madina protagonizó el último de los “Encuentros” de estos Cursos de Verano, englobado en el seminario que durante esa semana ha ahondado en el terrorismo y los desafíos contemporáneos a la seguridad. Sobre la disolución de ETA, el político bilbaíno declaró que anteriormente, desde que el 20 de octubre de 2011 la banda terrorista anunciase el cese definitivo de su actividad armada, existe un País Vasco y una España nueva, y que ésta fue la última expresión de terrorismo nacido en los años 60 en Europa que dejó paso a un país normalizado, comparable a cualquier otro del entorno europeo. “El empuje de la sociedad vasca, el último proceso de paz dirigido por el expresidente Rodríguez Zapatero, el papel de los jueces y de las fuerzas de Seguridad del Estado terminaron convirtiendo lo que fue una pesadilla en un periodo de tiempo totalmente normalizado, así que creo que España y Euskadi son distintas desde ese momento”, explicó.

No obstante, considera que aún quedan pasos por dar: “Cinco décadas de violencia continuada, con más de 800 personas asesinadas, con miles de personas afectadas han marcado a varias generaciones de españoles y, sobre todo, de vascos, y un trauma de ese calibre no se corrige de un día para otro”, manifestó. Por ello, opina que queda mucho pendiente en materia de memoria histórica, de convivencia, de protección y apoyo a las víctimas del terrorismo y a sus familiares y que hay que trabajar en el ámbito educativo: “Euskadi tiene que protegerse comprendiendo qué pasó para que no vuelva a ocurrir nunca más. Otros países europeos lo han vivido a otra escala, en otros momentos del siglo XX, y han sabido hacer una lectura importante en términos de educación, así que todavía queda trabajo por realizar a medio y largo plazo”, concluyó. También cree que quedan espacios sociales por unir, que estuvieron muy alejados, que deben comunicarse para construir la conversación de una Euskadi de futuro, en paz y en libertad: “Desde 2011 hasta aquí el País Vasco es un lugar infinitamente mejor de lo que era antes”.

Sobre el actual Gobierno, Madina espera que se empiece a dibujar un tiempo nuevo y deje atrás “una etapa de ruptura de la cohesión social, de los derechos de los trabajadores, de malas decisiones en el ámbito del funcionamiento del propio sistema democrático y de corrupción”.

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Foto de familia de los directores de los cursos

Sostenibilidad en la seguridad y prevención, las claves en la lucha contra el radicalismo en Europa

Una de las últimas conferencias del curso “Radicalización violenta y terrorismo”, organizado por la FGUMA junto a Cifal Málaga, estuvo protagonizada por Manuel Navarrete, coronel de la Guardia Civil y director del Centro Europeo contra el Terrorismo de Europol, que ofreció una ponencia sobre las actuaciones de la Unión Europea en la actualidad para apoyar a los estados miembros en la lucha contra esta amenaza, así como los desafíos que se presentan en un futuro próximo y el refuerzo de la seguridad para evitar más víctimas. Sobre este aspecto, Navarrete indicó que tanto a nivel nacional como europeo se cuentan con los medios y procedimientos necesarios para hacer frente a este fenómeno, sobre todo con la intensificación de los esfuerzos por parte de la UE a partir de 2014, cuando comenzaron a suceder con más frecuencia los episodios violentos en diferentes puntos del continente. Por ello, precisó que en el presente las acciones se centran en el ámbito de la prevención, la investigación y el seguimiento del “terrorismo online”, una nueva forma de radicalización que en los últimos tiempos ha conseguido captar adeptos. “La reacción a nivel nacional de todas las fuerzas policiales y la cooperación judicial está haciendo que la amenaza se contenga y se reduzca”, manifestó.

En cuanto a las respuestas frente a la radicalización en Europa, el director de Europol puntualizó que, al ser una amenaza global, requiere por tanto de soluciones globales, pero resaltó la importancia de la acción ciudadana para combatir el terrorismo, en especial, matizó, en un país como el nuestro que durante años ha sufrido esa lacra: “España derrotó a ETA no solo con la Policía, la Guardia Civil y el aparato judicial, sino porque la sociedad dijo basta ya y rechazó el terrorismo”, señalaba, al tiempo que valoró la unión entre fuerzas de seguridad y la labor social como elemento clave para paliar la amenaza.

Al respecto de la situación actual de España y su nivel de alerta, Navarrete apostó por mantener la sostenibilidad en la seguridad para poder ofrecer un horizonte más esperanzador y no bajar la guardia cuando parece que todo va bien, aunque quiso acabar con un mensaje tranquilizador. “El tema no está en preocuparse, sino en ocuparse de la situación. Los ciudadanos tienen que disfrutar de su libertad y de la seguridad que les brinda el Estado de Derecho. Corresponde a las fuerzas de seguridad establecer cuál es el nivel de la amenaza y tomar medidas para mitigarlo. Tenemos un sistema estable y sólido que permite que el día a día se desarrolle con normalidad”, sentenció.

En la misma línea se posicionó Julio Andrade que, junto a la catedrática Magdalena Martín, codirige este seminario por el que han pasado durante tres jornadas acreditados expertos en diferentes materias para reflexionar sobre las causas que conducen a alguien a unirse a la violencia y la manera de evitarlo. Sobre esta cuestión el también director del Centro Internacional de Formación de Autoridades y Líderes (CIFAL), organismo dependiente de la ONU, destacó la importancia de la prevención como la “verdadera vacuna” contra la radicalización y el terrorismo, lamentando que a nivel internacional no se haya trabajado más en esta materia para haber impedido el avance del radicalismo en suelo europeo y reconociendo que en la coyuntura actual ya es un poco “tarde” para ello. No obstante, Andrade resaltó los beneficios de la formación en este asunto, sobre todo a escala social, donde, a nivel individual, cada ciudadano puede aportar más a la lucha contra esta amenaza mejorando su capacidad de afrontar el problema. El director del Cifal puso como ejemplo el caso de Japón, un país que, pese a tener la posibilidad constante de que ocurra un terremoto, sus ciudadanos, dice Andrade, no viven con pánico porque se han capacitado en entender que forma parte de su realidad y en saber actuar cuando acontece para minimizar los daños. Esta es la dirección que se debe seguir según el responsable, quien también destaca la labor de las administraciones públicas como elementos catalizadores para fomentar la integración y la cohesión social.

Por último, Andrade hizo referencia al trabajo que viene desempeñando desde su creación hace unos meses la institución que dirige en la ciudad, que ya cuenta con casi una veintena de centros repartidos por todo el mapa, cuyo objetivo es ofrecer formación específica y especializada para tener mejores responsables al frente de las administraciones públicas. El director ha precisado que contar con una sede de Cifal en la capital es la “mejor manera de darle visibilización internacional” a Málaga para que su nombre “suene por el mundo”. “Málaga es un modelo con experiencia contrastada en prevención de la radicalización, gestión de la diversidad y es buen ejemplo por ello”, concluyó.

 

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