He tenido un stendhalazo

He tenido un stendhalazo

Israel Mármol, Economista

Bitgold es una nueva empresa que combina dos conceptos que me fascinan, Bitcoin y la “inversión” en bienes tangibles. La belleza del concepto me ha hecho sufrir un Stendhal. Me fascinan por la cantidad de mentiras que se usan para vender como seguro algo que es de lo más arriesgado que hay en la jungla de las inversiones, no porque sean convenientes y cuya belleza deriva de mi dudoso gusto para algunas cosas, como para los búhos de conchas, en general toda la artesanía con conchas, y para las corbatas. Me di de alta para divertirme con los argumentos de venta que usan y el día 22 de julio de 2015 me envían una serie de razones para “invertir” en oro bajo el título de “Por qué el oro es clave para una estrategia de inversión inteligente.” Las comento brevemente:

La primera: es tuyo para siempre. Como la parcela en Rumanía que alguien me dijo que quería comprar como “inversión”, que ya hay que ser creativo para decir “la idea es comprar la parcela y dejarla ahí para ver qué pasa”. Lo que pasa es que has tirado tu dinero en un bien que no vale para nada y que, sí, va a ser tuya para siempre pero no vas a poder hacer nada de provecho.

La segunda no es una razón para comprarlo, es una razón para no comprarlo como inversión: si dicen que es una divisa como el dólar, el euro o la libra, nadie medianamente sensato recomendará especular con divisas. Es el mercado más peligroso y en el que nos podemos encontrar las mayores sorpresas. La teoría de la Paridad del Poder de Compra no es más que una y actuaciones inesperadas de los bancos centrales o acontecimientos sorpresa pueden provocar movimientos muy bruscos, como la apreciación del franco suizo de enero de 2015, un 30 por ciento en un día. Pregunten a cualquiera, especular en divisas es una ruleta rusa.

La tercera razón es que “solo el oro ofrece la seguridad de su capital a largo plazo sin esfuerzo.”
Si le dicen “sin esfuerzo” salgan huyendo. En este caso, también.

En la cuarta razón dicen que el oro no es un activo financiero como las acciones o los bonos, es un depósito de nuestros ahorros de valor predecible. Lo que es una barbaridad en tantos aspectos que apenas puedo dar unos pocos. Cuando evaluamos nuestros productos, nuestro proyecto, es muy habitual sufrir una miopía que nos impide analizarlo adecuadamente. Es común oír a emprendedores afirmar que “no tienen competencia”. Esto solo puede ser verdad si has cerrado demasiado el foco y has comprobado el mercado para refrescos de apio que quieres lanzar. Evidentemente no va a haber competidores en el mercado de los refrescos de apio. Pero si lo hacemos bien, tendremos que considerar el mercado de las bebidas refrescantes. Ahí estamos compitiendo con la Coca-Cola y la Pepsi y no nos hemos dado cuenta. Cuando nos digan “no tenemos competencia” asuman que compiten con la Coca-Cola y la Pepsi.
A lo que iba: aquí no es que lo hagan por error, es una burda manipulación. Han sacado la evolución del oro respecto de las divisas y conseguido un gráfico con muchas cifras en verde, pero este análisis no sirve para ver si el oro es buena o mala inversión. Lo de “valor predecible” es una mentira deliberada. El oro ha sufrido tantos vaivenes en la historia que la afirmación es un delirio. En la página Preciooro tenemos un resumen de lo que ha hecho en los últimos cinco años:
Rentabilidad del oro
El oro baja un – 7,31% en 2015.
Rentabilidad a 1 año = – 14,83%.
Rentabilidad a 3 años = – 30,23%.
Rentabilidad a 5 años = – 6,66%.

Finalmente, Bitgold afirma ser el modo más barato y rápido para comprar oro. No me he molestado en compararlo porque si no es conveniente comprar oro, el poder comprarlo de un modo u otro es irrelevante. Como anécdota, afirman tener planes para instalar dispensadores automáticos donde comprar oro. Adquirir un lingote en la calle y llevarlo encima me parece tan deliciosamente irresponsable que no entiendo como nadie puede pensar que es buena idea. Algo así como el Tele Paella o el Tele Cordero Lechal, dos negocios que os aseguro que se lanzaron en su momento al calor del éxito de las pizzas a domicilio.

Deja un comentario

El email no será público.