Hotel Meliá Hua Hin Thailandia (y III) - El Sol Digital
Hotel Meliá Hua Hin Thailandia (y III)

Hotel Meliá Hua Hin Thailandia (y III)

Salvador Vilches Gómez
Miembro de ASETHAN

Transcurrido 7 meses de la construcción ya contaba con todos los jefes de departamentos, seleccionados por la propiedad con mi visto bueno. En el garaje se prepararon una serie de despachos panelados en madera. Por esas fechas se empezó a contratar staff con seis meses de anticipación a la preapertura. El departamento de Recursos Humanos tenía preparado un plan de acción para todos los departamentos muy intenso, en esa formación estaban incluidas atenciones a clientes, servicios de restauración, camareras de pisos, recepción, mantenimiento, los idiomas serían inglés y alemán. Por mi parte, tenía que formar a Front Desk y a los jefes de departamento.

En una de las visitas de Kun Runsin me invitó a visitar las viviendas del personal situadas a 5 kilómetros del hotel. Los jefes de departamentos tenían habitaciones individuales, los segundos compartían una habitación doble. El resto eran dormitorios de 4 camas en literas. La instalación contaba con una pista de tenis, un campo de fútbol A7, mesa de ping-pong y staff cantina. Un camión cubierto con lona llevarían a los trabajadores al hotel cubriendo todos los turnos. Para jefes y segundos había un servicio de minibús propio.

Contraté para el hotel a dos expatriados. El executive chef francés Michel Mato y el F&B Tom Mockler, inglés. Los expatriados tienen un salario en dólares garantizado, creo que estaban ambos en 3.000 US$. El sistema de Hyatt en Asia era contratar muchos extranjeros, en el Regency de Bangkok trabajaban del orden de 40 personas, lógicamente las nóminas eran muy altas. Me fui al mínimo indispensable para tratar de reducir costes desde el principio. El resto de personal eran thai, incluido el subdirector Kun Palop.
Hacía un seguimiento de la obra desde el principio basándome en cuatro puntos, hacía una colección de fotos que las comparaba con la quincena anterior y remitía copia a la propiedad y a la central de Palma de Mallorca. Las reuniones de construcción se seguían haciendo en la capital todos los miércoles, cumpliéndose el plan de obra al cien por cien. Mi queja sobre las plaquetas en el suelo de los baños se resolvió con dos fotos. Presenté una con suelo blanco uniforme y otra con una tira de granito negro a modo de alfombrín en el centro. Se aceptó la segunda opción sin problemas La verdad es que no puedo tener ningún tipo de quejas sobre mis aportaciones al proyecto de obra, se aceptaron todas menos dos. Una fue que a mi modo de ver la solería de los pasillos tenía una plaqueta con rajas entre sí. Argumenté que los carros harían ruido, no los hubo porque los de las camareras tenían unas magníficas ruedas, sin embargo los del room-service, con horno incorporado, si los hacían y era desagradable, pero ya no hubo solución. El otro tema que no hicieron fue incorporar la maquinaria del tercer ascensor de servicio, sin embargo el hueco de obra estaba hecho, era una cuestión de ahorrar algo porque el presupuesto se había disparado.
El organigrama del hotel quedó así:

KUN RUNSIN-OWNER
KUN COLAÇO-DIPUTY MANAGIN DIRECTOR
SALVADOR VILCHES-PROJECT MANAGER AND GENERAL MANAGE
KUN PALOP-ROOM DIVISSION MANAGER KUN GEED-FINANCES
TOM MOCKLER- F&B MANAGER

Funcionó bastante bien desde el pre-opening plan, el cual se llevó a cabo el día señalado desde el principio de la construcción con una duración de un mes. PP.RR, HH.RR y SALES AND MARKETING dependían directamente de Dirección.
Me opuse algo a la instalación de tres aparatos de aire acondicionado, lo consideraba excesivo. Me indicaron que eran necesario en caso de “tifoon”. Ya abiertos tuvimos uno que le denominaron Ángela. La zona estuvo tres días sin corriente eléctrica. El hotel ni se enteró porque tenía un grupo electrógeno de 1.500 kva. Con este monstruo se cubrían todas las cámaras frigoríficas y de congelación de cocina, los cuatro ascensores de clientes y los dos de personal, todas las zonas nobles, dos luces por habitación y los pasillos completos, además del aire acondicionado. En mi vida he visto un grupo con esa capacidad, era un Mercedes Benz.

Mi amigo Thomas Van Vliet me facilitó todos los datos de su hotel, presupuesto, precio medio habitación, nóminas y un largo etc. Cuando le pregunté el motivo de tanta aportación me respondió con una lógica aplastante, “si conoces mis resultados no venderás tu habitación por debajo del precio de mercado. No quiero tener un competidor que tire los precios”. Esa respuesta nunca la habría tenido en España, somos celosos de nuestros números y a veces llevamos a un competidor a que se equivoque.
Ha sido el trabajo de construcción más feliz de mi vida. Apliqué todas las experiencias que había tenido en otros hoteles, como Lebreros, Macarena, Meliá Sevilla (construcción) y Arnoma. Al restaurante Goya que estaba en la planta 4 lo doté de servicios y duchas de señoras y caballeros para el personal. Igual hice en el restaurante White Lotus en la planta 17, de esta forma evitaba los desplazamientos del personal al sótano menos dos, donde se ubicaban los placares.
El Meliá Hua Hin se inauguró oficialmente en el mes de abril de 1992 y estuve dirigiéndolo hasta diciembre del mismo año. Tuve que dejar el proyecto por una serie de circunstancias, algunas desagradables, que ocurrieron con la parte thai y con mi empresa. Con la propiedad he seguido con la amistad que me dieron desde el primer día. Volví a Huan Hin de vacaciones en el año noventa y cinco y tuve un recibimiento fabuloso por la propiedad y por mi sustituto Ricardo Castañeda (q.e.p.d) con todo el personal esperándome en la puerta principal y un enorme cartel que decía “Welcome Boss”. Me alojaron en la Suite Principe (400 metros cuadrados) con una cantidad de atenciones que me abrumaron, especialmente las de los directores de la zona (10 hoteles), los cuales tuve que visitar por cortesía y recordar que entre todos creamos en mi tiempo un centro de iniciativas turísticas, ente desconocido en aquel lugar.

En una balanza que mida las buenas experiencias y las malas me quedo sin dudar ni un segundo con las buenas. Aporté todo lo que tenía y recibí una formación, sobre todo en ordenadores, que me ha sido muy útil para mi vida profesional, Word, Professional Whrite, Lotus, Autocad y otros viajaron en mi maleta desde entonces, aparte de manuales operativos de diversas empresas, el job description y otras singularidades profesionales que no las puedo desarrollar porque necesitaría mucho tiempo. Hasta aquí la descripción de mi trabajo en llevar a cabo una obra que recomiendo a los profesionales que la visiten, especialmente las zonas de personal y maquinarias.

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