Juan José Escobar, un malagueño embajador en Irak - El Sol Digital

Juan José Escobar, un malagueño embajador en Irak

El Sol Digital.- El embajador de España en Irak Juan José Escobar Stemman impartió una conferencia en la Facultad de Ciencias Económicas de la UMA, el pasado 6 de abril, a petición de la catedra de sociología de la misma para analizar la situación actual en el Oriente Medio.

El conferenciante es diplomático desde 1991 y ha estado destinado en países como Bulgaria, Honduras, Marruecos, Jordania, Argentina, Israel… Es malagueño y también ha formado parte del Comité Hispanoamericano de Política de Defensa. Pertenece a la tercera promoción de la Facultad de Derecho de Málaga y se refirió a la importancia de los idiomas para superar las dificultades de acceso a la carrera diplomática, ‘una carrera fascinante’, dijo.

El embajador se ha especializado en el mundo árabe y reconoce que la diplomacia española ha estado muy activa en los últimos meses por la crisis de Cataluña. Destacó que 500 soldados españoles están apoyando al ejército iraquí, pero sin entrar en combate contra Daesh.

La población iraquí es muy joven, hay 37 millones de habitantes y en 1960 solo había seis millones, lo que da idea del crecimiento de la población. Es muy difícil encontrar trabajo, la Universidad apenas tiene salida y eso explica muchas cosas de las que suceden en el país árabe.

La sociedad está muy condicionada por la religión. La aparición de los partidos islamistas y la reacción contra éstos por el Estado ha sido muy fuerte. Recientemente, se registran importantes luchas de la mujer para salir del mundo tribal.

Hay estados fallidos con sociedades muy complejas. El embajador español dividió en cinco grupos los conflictos actuales:

  1. Sistema de estados árabes tras la desintegración del Imperio Turco. Hay que señalar que los turcos y los persas no son árabes. Las monarquías y los partidos liberales de la zona fueron sustituidos por militares, tras sucesivos golpes de Estado. También es de destacar el modelo de socialismo panárabe, que también fracasó. Y las distintas primaveras árabes con los resultados que ya conocemos.
  2. Desde 1948 el inacabable conflicto palestino-israelí y la guerra del 67 en la que Israel derrotó en seis días a varios ejércitos árabes. Se rompe el sueño panárabe que después sería sustituido por el islamismo.
  3. 1979, la Revolución Iraní. El 15 por ciento de los musulmanes son chiíes, los sunníes no tienen iglesias. Los chiíes sí tienen una clase clerical. La República Islámica de Irán solo sirve para los chiíes, pero influyen en otros países en los que hay minorías chiíes. Como fondo, la rivalidad Irán – Arabia Saudí por el control musulmán. Hay que tener en cuenta que el wahabismo saudí es muy similar al salafismo, de ahí que la ortodoxia de las mezquitas financiadas por Arabia Saudí haya llegado a originar focos desestabilizadores.
  4. La radicalización suní, el yihadismo. En 1927 nacen en Egipto los Hermanos Musulmanes, un movimiento socio religioso. En 1953, Nasser llega al poder en Egipto gracias al apoyo de los Hermanos Musulmanes, después los persigue. Pero es Afganistán el primer lugar en el que triunfa la Yihad.
  5. Las primaveras árabes y las revoluciones de 2011. La gran injusticia social que hay en muchos países árabes llevó a estos estallidos y al derrocamiento de regímenes como los de Egipto, Túnez y Libia, pero no siempre el optimismo ha prevalecido. En Siria se sigue luchando y en Marruecos el Rey ha reaccionado bien emprendiendo distintas reformas, de hecho, en los últimos procesos electorales han participado los islamistas y han triunfado. El embajador aseguró que Marruecos es el talón de Aquiles de España, al ser nuestro vecino del sur.

Desde 2011 los conflictos en el mundo árabe se han multiplicado. En Arabia Saudí, son dos las preocupaciones principales: Irán y los islamismos, aunque últimamente se han emprendido unas tímidas reformas en esta monarquía absoluta.

A mediados de los años 80 se produjeron distintas revueltas del pan y también la integración de los islamistas en el juego político, al menos al principio.

Tras el abandono de Irak por Obama y la retirada de EEUU de algunos países de la zona, Arabia Saudí se ve obligada a intervenir más, como sucede en la actualidad, bajo la presidencia de Donald Trump.

Irán controla el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 40 por ciento del crudo mundial. La guerra Irán – Irak causó un millón de muertos y quedó en empate, pero llevó al desarrollo del complejo militar iraní. También hay que destacar que Irán niega a Israel su derecho a la existencia y ayuda a crear Hizbulá.

Por su parte, Turquía con Erdogán vive una modernización económica, pero con la amenaza del PKK y los kurdos.

Israel ha ido ganando posiciones, aunque con la espina clavada de Hizbulá. El contencioso palestino está incrustado sin solución. EEUU ha sido el gendarme del Oriente Medio tanto por la energía como por la defensa de Israel. Por su parte, Rusia apoya a Siria tras no gustarle nada la intervención occidental en Libia. En estos momentos Turquía, Irán y Rusia están en la misma posición.

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