Juan Luis Cebrián, Director General de Grupo ANP: “Valoramos mucho el contacto estrecho con los clientes” - El Sol Digital
Juan Luis Cebrián, Director General de Grupo ANP: “Valoramos mucho el contacto estrecho con los clientes”Juan Luis Cebrián, director general Grupo ANP

Juan Luis Cebrián, Director General de Grupo ANP: “Valoramos mucho el contacto estrecho con los clientes”

J. Alberto Gómez Muñoz.- Juan Luis Cebrián (Málaga, 1971) es ingeniero informático de formación pero emprendedor de espíritu. Actualmente, es el gerente del Grupo ANP, consultora especializada en el denominado Servicio de Prevención Ajeno (SPA). Cuentan con una acreditada y dilatada experiencia en seguridad laboral de más de 20 años. Cebrián es un emprendedor nato y ha desarrollado muchos negocios en su vida. En 1999, entró a formar parte de la plantilla de Málaga Prevención de Riesgos Laborales SL. que, en un futuro, se convertiría en ANP. Un empresario más preocupado por la seguridad de los trabajadores y la protección que por obtener ratios elevados de crecimiento.

¿Qué diferencia a Grupo ANP de la competencia?, ¿cuál es vuestra filosofía?

ANP ha apostado por el servicio de calidad y buscando siempre lo que necesita la empresa. Preferimos el contacto con el cliente. De este modo, vamos directamente al espacio de trabajo, lo verificamos, vemos los equipos y hablamos con el personal para evaluar cómo trabajan y qué protocolos aplican. Actuando así, detectamos mejor los riesgos y las necesidades de formación, así como las medidas correctoras. Al final, nuestra misión es ofrecer un plan de prevención completo a las empresas. A diferencia de otros actores del sector, valoramos realmente el contacto estrecho con los clientes que, en la mayoría de casos, son pymes. Muchos competidores no piensan en las empresas, y mercantilizan los servicios.

¿Supongo que las pymes constituyen un universo empresarial en sí mismo?

Más del 90  por ciento del sector productivo andaluz lo constituyen pymes. Y, en la mayoría de las ocasiones, carecen de personal para atender el riesgo. Son ellos mismos quienes deben integrar los protocolos de actuación en su día a día. No hay departamentos específicos.

¿Cómo se convierte en un potente actor del sector de la seguridad y los riesgos laborales?

En realidad, soy ingeniero informático. Sin embargo, mi padre sufrió un accidente de trabajo en el pasado. Entonces, comprendí la necesidad que había de dotar a las empresas de una seguridad adecuada. A partir de ahí, me volqué en este mundo. Mi propósito ha sido siempre evitar daños y accidentes. Es algo que me preocupa realmente y, de esta forma, intentamos que el trabajador se proteja de forma segura.

Han crecido de forma sostenida, y ahora ANP es un actor fundamental en el ámbito de la seguridad y los riesgos laborales, ¿no es cierto?

No creo en los rápidos crecimientos porque me niego a devaluar el servicio. Prefiero hacerlo de forma pausada si bien mucho más segura. Y me enorgullezco de que se haya basado en el boca a boca y de que la propia administración sea nuestra principal prescriptora.

¿Hay muchas empresas compitiendo en la actualidad?

El sector ha adelgazado mucho, especialmente con la crisis, y considero que va a reestructurarse mucho más. Quedamos un centenar de empresas y la tendencia es que los grandes operadores compren a los más pequeños.

Una de sus virtudes es la cercanía y un buen ratio técnico/trabajador, ¿no es cierto?

Verificamos el control del riesgo yendo al espacio de trabajo. Es algo que tenemos muy claro. En este sentido, no somos una consultora privada al uso. Poseemos un ratio elevado dentro de lo que exige la normativa entre técnicos y número de trabajadores. De hecho, contamos con una acreditación que nos exige una proporción óptima. Me preocupan algunas prácticas de la competencia como es el hecho de bajar demasiado los precios. Tanto que no pueden cumplir con los ratios mínimos que exige la ley.

Juan Luis Cebrián

¿En qué sectores de actividad os movéis?, ¿estáis centrados en alguno?

Tradicionalmente, nos hemos movido en el sector de la construcción. Pero eso ha cambiado mucho y, ahora, nuestra cartera se encuentra bien diversificada. Estamos presentes en la industria agroalimentaria, la administración pública, la hostelería, hospitales, industria e incluso energías renovables, por citar los más importantes. Recientemente, obtuvimos la certificación ISO 45001. Se trata de la nueva norma de Sistemas de Gestión de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que está sustituyendo a la OHSAS 18001.

¿Con qué plantilla contáis en la actualidad?

Nuestra plantilla está formada por 73 trabajadores, de los que más del 95 por ciento son indefinidos. Además, contamos con el sello de Empresa Familiarmente Responsable (EFR). Muy pocas compañías en Málaga disponen de él. Considero que la forma más eficaz de retener talento es ofrecer un horario flexible al trabajador y una conciliación familiar verdadera. Y, además, la certificación te obliga a ser transparentes con ellos.

¿Cuál es el futuro en su sector de la prevención de riesgos?

La Administración está apostando porque la prevención integral se lleve a cabo en el seno de la propia empresa, por lo que habrá una reducción en la externalización de servicios. Ante dicho panorama, ANP aumentará su presencia en campos especializados como son los reconocimientos médicos, las mediciones higiénicas, la formación, etc. Hay otro nicho de mercado interesante, y son aquellas empresas que, por su peligrosidad o la presencia de productos tóxicos, no pueden interiorizar la prevención. En esos supuestos, precisan un asesoramiento externo.

Otra ventana de oportunidades es la impartición de formación especializada en contraincendios, primeros auxilios en colegios, atención a contingencias, protocolos de empresa saludable, etc. Incluso barajamos una línea de fisioterapia que analizará la accidentalidad dentro de la empresa y les dará información para mejorar su operativa diaria.

¿Qué es lo que más le preocupa de los nuevos tiempos que corren en su sector?

Sobre todo, el envejecimiento del parque de médicos. Y lo digo a nivel general. En un plazo de cinco años, se van a jubilar aproximadamente el 50 por ciento de los que están ahora en activo. Se trata de un problema muy serio y nos vemos arrastrados a una indefensión jurídica ya que ninguna consultora va a poder cumplir lo que marca la ley. Afortunadamente, la administración es consciente de ello y está trabajando. A ver qué sucede.

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