La custodia compartida en casos de violencia de género - El Sol Digital
La custodia compartida en casos de violencia de género

La custodia compartida en casos de violencia de género

ESD

El bufete de abogados de familia Benítez-Piaya, de Málaga, organizó el pasado día 16 de junio, en Ámbito Cultural de El Corte Inglés, una mesa redonda sobre la custodia compartida y violencia de género a la que asistieron la titular de dicho bufete, Soledad Benítez-Piaya Chacón; la presidenta de la Asociación `Despertar Sin Violencia´, Mª del Carmen Sánchez; la psicóloga y presidenta de la `Asociación Filio´, Mariela Checa Caruana y la abogada y encargada del servicio de asistencia a la mujer en la Sierra de las Nieves, Mª Dolores Davó.

En este acto se analizó la repercusión que tiene una denuncia presentada en los juzgados de violencia sobre las medidas a adoptar en relación a los hijos menores, especialmente sobre la custodia, y también se trataron sus consecuencias personales y jurídicas. Una de las conclusiones fue que cuando se solicita dicha custodia, la legislación la contempla pero es absolutamente imprescindible tener en cuenta el interés del menor, porque cuando los cónyuges se llevan mal, al final lo acaba pagando el niño o la niña.
Al inicio de su intervención, Soledad Benítez-Piaya Chacón resaltó que “la violencia se presenta en toda la sociedad y que sus consecuencias tanto en las familias como en la sociedad en general han evolucionado a lo largo de las últimas décadas”. En relación a ello, lanzó una pregunta a las participantes en este debate sobre si el concepto de violencia ha cambiado con los años y si ha evolucionado la violencia de género o doméstica.

En este sentido, Mª del Carmen Sánchez exlicó que “desde el año 2004 se está registrando un mayor número de casos de violencia de género tanto en mujeres como en niños, y que en lo que va de año 20 mujeres, 8 niños y 3 hombres han sido asesinados”. Por tanto, resaltó que “son cifras para pensar y que deberían de preocupar más a las instituciones”. Para ella, la ley de Violencia de Género es insuficiente”.

En relación a si antes una mujer soportaba situaciones en las que hoy en día se pueden entender como violencia de género, las participantes de esta mesa redonda han manifestado que sí, y han lamentado que “algunas situaciones de antes las siguen padeciendo muchas mujeres”. También han explicado que estos casos, tanto violencia psicológica como física, se pueden dar en todos los estatus sociales, desde familias con ingresos mínimos a familias con rentas altas. En relación a esto, Mª Dolores Davó mostró a los asistentes el ‘Decálogo de la buena Esposa’, un documento de los años sesenta que recoge una serie de obligaciones que tenía que aceptar la mujer en el momento de contraer matrimonio para mantener a su marido feliz.
Por su parte, Mariela Checa Caruana dijo que “cada vez estamos conociendo un mayor número de casos donde los menores aprenden conductas relacionadas con la violencia, porque es verdad que aún existen muchas conductas de este tipo, y hay que atajarlas desde el principio trabajando mucho con las familias, ya que si no, la violencia de género jamás se va a acabar”.

A la pregunta de si la persona violenta nace o se hace, las participantes han coincidido de que “no se nace”. Si existe violencia en un entorno familiar, las conductas agresivas se aprenden durante el desarrollo y evolución de los niños. En el caso de los adolescentes, Mariela explicó que “en los últimos años el índice de denuncias ha aumentado un 60% en este colectivo”. Las asistentes también se refirieron al hecho de que varíe la denuncia en el caso en el que el maltratador haya ejercido la violencia bajo los efectos del alcohol o las drogas, y lo han criticado al respecto. Tras un divorcio, si existe conflicto parental, las asistentes explicaron que “las consecuencias para los niños pueden ser perjudiciales tanto cuando son pequeños como en su propio desarrollo”, y han resaltado lo importante que es “una custodia compartida pero no en cuanto a un tiempo igualitario del niño con cada uno, sino con una responsabilidad parental compartida”.

En cuanto a la manipulación de los sentimientos de los padres hacia sus hijos para quedarse con ellos, Mª Dolores Davó argumentó que “para que jurídicamente tenga una guardia y custodia compartida hay que ver y pensar en el interés del menor”.
Es decir, conocer cómo ha vivido, cuáles son sus hábitos, si ambos padres han mostrado interés por el pequeño desde su nacimiento, en cuidarlo, en llevarlo al colegio, etc. En definitiva, ver si ha habido una corresponsabilidad entre ellos. Cuando padres o madres manipulan a sus hijos, Mariela explicó: “Creo que los profesionales somos responsables de ver si esto ocurre o no, porque las consecuencias para los pequeños van a ser negativas y nosotros vamos a tener parte de culpa”.

Benitez-Piaya abogados lleva organizando estas mesas-debate desde hace varios años, tratando temas de actualidad relacionados con el derecho de familia.

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