La falta de relevo generacional provocará una crisis demográfica en menos de 30 años - El Sol Digital
La falta de relevo generacional provocará una crisis demográfica en menos de 30 años

La falta de relevo generacional provocará una crisis demográfica en menos de 30 años

Alejandro González, director de la residencia Pinares de San Antón y del Centro residencial Élite prevé la necesidad de realizar cambios significativos en la ley de dependencia dentro de 25 años

Maite Díaz Torres

En la entrada de la residencia y unidad de estancia diurna para la tercera edad Pinares de San Antón, situada en una callecita soleada de una urbanización cercana a Pedregalejo, se ve un cartel que reza: La juventud no es un tiempo de la vida, es un estado del espíritu. Su director y también responsable de un segundo Centro residencial llamado Élite, Alejandro González, corrobora este lema, ya que él es de los que piensan que “se puede ser joven con ochenta años, hay que ir quemando las etapas de la vida con felicidad”.

González, licenciado en Derecho, se incorporó nada más terminar su carrera al proyecto de la residencia que decidió construir su padre tras darse cuenta buscando un centro para su propia hermana, de la gran escasez de residencias para la tercera edad que había en Málaga. Lo que iba a ser una situación temporal al final se convirtió en su proyecto de vida, que enganchó a González porque “siempre había tenido el gusanillo del mundo de la empresa”. En 2006 abrieron el Centro Residencial Élite y hoy, más de 60 ancianos ocupan las habitaciones de sus dos edificios, además de las más de 15 personas que disfrutan cada día de su unidad de estancia diurna.
Hace 20 años, cuando comenzó la primera residencia, prácticamente “había un limbo administrativo” en todo lo referente al trato con la tercera edad. González asegura que en ese sentido se ha evolucionado notablemente, ya que “los centros se han burocratizado muchísimo y la administración “ha tenido un campo muy grande de actuación”.

La parte mala de la administración, según expone González, se encuentra en la Ley de la Dependencia, que tiene a su entender “demasiada burocracia” y ha provocado que “lo que antes eran unos trámites muy sencillos hoy sean muy complejos”. Esto ha hecho que las estancias diurnas hayan decrecido mucho, ya que “al durar tanto el proceso, cuando la familia tiene que decidir el recurso social que va a elegir, su familiar ya está tan deteriorado que eligen la residencia”.
Además, el director asegura que “se ha abusado terriblemente de la prestación económica en las casas” hasta el punto de que “lo que la ley marca como algo excepcional, se ha convertido en Andalucía en categoría”. Esta situación es grave según González, porque muchas personas que podrían acudir a los centros acreditados como unidad de estancia diurna, deciden quedarse en sus casas y recibir la prestación, aun “sin estar correctamente atendidos”.
Esto no solo evita que se creen numerosos puestos de trabajo, sino también hace que muchas personas de avanzada edad prescindan de los ejercicios físicos y psíquicos de los que podrían beneficiarse en estos centros y que serían beneficiosos para ellos. Además, la unidad de estancia diurna “cumple una función de conciliación de la vida laboral y familiar de las personas que tienen que lidiar con los mayores”.

La crisis demográfica

En ambos centros se convive cada día con la enfermedad, la vejez y la muerte. Esto, “hace pensar muchas cosas en relación a la vida y la familia”, por eso para González “lo primero son las personas mayores, lo segundo el personal y lo tercero lo demás”. El director pone el acento en la importancia de fomentar las relaciones con las personas más mayores en un momento en el que “hay una sacralización de la juventud en esta sociedad, parece que la juventud es lo que hay que eternizar, cuando es solamente una etapa de la vida”.
Esta forma de volver la cara a la tercera edad ha provocado, según opina González, que hoy “cada cambio legislativo es una bajada de pensiones encubierta”. Esto supone un gran problema, ya que “en la actualidad no hay relevo generacional y no habrá dentro de 25 años gente que pague las pensiones”. A esto se une que en la actualidad aún está viva “la generación que tiene su pensión y su casa pagada desde hace años”, sin embargo, dentro de 25 años “la tercera edad tendrá una pensión más pequeña que las de ahora y con una casa que aún están pagando”. La llamada “crisis demográfica” hará, predice el director, que se tenga que dar “una vuelta de tuerca a la ley de la dependencia, aumentar el copago, o destinar el dinero de los colegios a la tercera edad” para poder sostener la situación en un futuro. Para evitar este problema, González opina que deberíamos seguir el modelo de los países del norte de Europa, que tienen más mentalidad de “cuidar al cuidador”, lo que significa que tienen consciencia de la importancia que tiene el evitar que una persona pase a ser “anciano prematuro” por el desgaste que trae cuidar a una o dos personas mayores, en ocasiones con demencia, sin ayuda alguna.
Además, el director de la residencia Pinares de San Antón y del centro residencial Élite opina que no se debe obviar un sector de la población que está siendo muy importante en la actualidad, ya que “las pensiones de los ancianos crean una red social que hace de colchón a multitud de familias enteras que tienen su plato de comida encima de la mesa cada día”.
Por lo tanto, González asegura que “algún día habrá que hacer un homenaje a los verdaderos artífices de que estemos saliendo de la crisis económica, que son las personas mayores”.

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