“En la gestación subrogada, el elemento humano está por encima del elemento económico” - El Sol Digital
“En la gestación subrogada, el elemento humano está por encima del elemento económico”El abogado Miguel González Erichsen

“En la gestación subrogada, el elemento humano está por encima del elemento económico”

Miguel González Erichsen, abogado de Universal Surrogacy, el único bufete de Andalucía especializado

Desirée Ruiz Ariza.- Ser padres mediante la técnica reproductiva de la gestación subrogada es una práctica cada vez más utilizada en el mundo. Actualmente es un tema que no pasa desapercibido y hay muchas voces a favor y en contra de esta práctica. En el caso de los EE. UU., lleva practicándose hace por lo menos 40 años. En la Unión Europea sólo Grecia, Reino Unido y, recientemente, Portugal tienen regulada esta práctica. En España, la legislación vigente asigna la maternidad a la mujer que da a luz al bebé, por lo tanto, la gestación subrogada en este país es un contrato nulo. Los españoles que desean hacerlo tienen que contratar “vientres de alquiler” en el exterior. Para ello existen empresas como Universal Surrogacy, cuya sede se encuentra ubicada en Málaga y es el único bufete de abogados de Andalucía dedicado a la gestación por sustitución. El Sol Digital se ha entrevistado con uno de los abogados de dicho bufete, Miguel González Erichsen, para conocer en mayor profundidad en qué consiste esta técnica.

¿En qué consiste la gestación subrogada?

En intermediar y asesorar entre una pareja o persona sola que no puede por sus propios medios tener hijos y entre aquellas otras personas que se dedican a orquestar los medios para que se pueda hacer. Es la gestación de un niño en el cuerpo de otra mujer con el óvulo también de otra mujer. Está la tradicional forma, que no es la que nosotros hacemos, me refiero a cuando la mujer gestante queda embrazada con sus propios óvulos de un hombre. Esta existe desde hace cientos de años, ya la Biblia hablaba de ello. Después está la gestacional subrogada, que es la que nosotros sí hacemos. Es coger un óvulo, que puede ser o no ser de la madre que dirige el procedimiento, la que tiene intención de ser madre. Entonces, se coge el óvulo, se fecunda con el semen del hombre, que también puede ser o no del padre, y de ahí el embrión que sale se implanta en una tercera persona que es la madre subrogada.

¿Qué dice la legislación española sobre la gestación subrogada?

Se basa en dos artículos. Uno es el artículo 10 de la Ley de Técnicas de Reproducción Asistida, que dice que quedará sin efectos el contrato en el que, mediando o no contraprestación económica, una persona geste un hijo a favor de otra. Nuestra legislación considera que el hijo es de quien lo pare. Pero en el tercer párrafo de dicho artículo dice que queda a salvo la posible acción de reclamación de la paternidad respecto del padre biológico, conforme a las reglas generales. Por otro lado, está el artículo 220 del Código Penal que dice que la suposición de un parto así será castigada con las penas de prisión. La principal dificultad con la que se encuentran los futuros padres es la inscripción del niño en el Registro Civil español.

Entonces, no está prohibido en España.

No, ni es ilegal en España, lo que pasa es que las consecuencias del contrato son nulas en nuestro Estado de Derecho. Es decir, no tiene ninguna validez jurídica de ningún tipo, pero sí está permitida la inscripción si se hace con arreglo de determinados requisitos en países donde sí está permitido.

En España no se permiten, según la legislación vigente, los vientres de alquiler, pero sin embargo la natalidad lleva años descendiendo.

Es el país con la tasa de natalidad más baja de Europa y de casi todo el mundo. Los trámites de adopción son absolutamente imposibles de superar para la gran mayoría de las personas que se interesan por ello, ya sea por edad, por orientación personal, etc. Resulta bastante contradictorio y paradójico que se le impongan tantas trabas a la gestación subrogada cuando este país necesita urgentemente una repoblación de su sector más joven porque la población está envejeciendo de manera forzada.

¿Cómo surgió Universal Surrogacy?

Un poco por una mezcla de distintos elementos que se concatenaron en un momento dado. He tenido muchos conocidos y clientes a quienes el derecho de ser padres y madres en la gran mayoría de ocasiones se ha visto frustrado por las dificultades que conlleva. El tema surgió un poco de forma espontánea al hilo de una noticia de un periódico, y una cosa llevó a lo otra. La empresa lleva funcionando hace ahora dos años y tenemos sedes en Málaga, Ucrania y EE. UU.

¿En qué países se permite esta técnica?

La gestación subrogada se puede hacer en muchos lugares hoy día, pero en Universal Surrogacy solo lo hacemos en Ucrania y EE. UU., ya que es donde existen las mejores garantías médicas y jurídicas. Hay episodios muy lamentables que se han dado con la gestación subrogada donde a la gestante se le trata mal. Entonces, nosotros hemos visto que los lugares que mejor combinan las garantías personales, éticas, jurídicas y económicas son estos dos países que le acabo de decir.

¿Cuál es el perfil de las personas que contratan este servicio?

Pues normalmente son parejas heterosexuales de entre unos 30 a 50 años que tienen un serio problema de fertilidad. Suelen ser personas que han pasado por otros tratamientos de fertilidad y han fracasado, por lo que ya no les queda ninguna otra opción. Algunos incluso han pasado por la adopción, pero no han finalizado con éxito los procedimientos burocráticos. Suelen ser de una clase media o media-alta. Algunas han llegado a nuestras oficinas con la inseguridad e inquietud de no saber muy bien en qué consiste lo que hacemos, como si fuera algo prohibido.

¿Qué coste tiene?

El coste es diferente en función de en qué país se haga. En Ucrania todo el procedimiento suele salir entre 35.000 y 50.000 euros. Sin embargo, en EE. UU. el coste es mayor, está entre los 95.000 y los 200.00 euros. También depende mucho del estado norteamericano donde se realice. Por ejemplo, nosotros trabajamos mucho en California, porque es el lugar más garantista para la gestación subrogada, aunque también es el más caro. En estos momentos estamos trabajando con estados como Illinois, Alabama y Nebraska donde el coste es de unos 110.00 euros, aproximadamente. La medicina reproductiva es muy similar tanto en Ucrania como en EE. UU.

¿Qué diferencia existe en cuanto a seguridad jurídica en Ucrania y EE. UU. por lo que respecta a España?

En EE. UU. nosotros solemos conseguir sentencias que reconocen la afiliación de un niño para los padres comitentes antes de nacer. En Ucrania primero las personas tienen que estar casadas, en EE. UU. no piden ese requisito. Lo que se expide después del nacimiento es un certificado de nacimiento ucraniano, en él si se reconoce la afiliación de los padres comitentes para Ucrania, pero no en el derecho español. Entonces en Ucrania hay que ir al consulado, hay que pasar por unas pruebas de paternidad y luego ese niño viene aquí a España, siendo español e hijo de ese padre, pero la madre tiene que pasar por un procedimiento de adopción.

¿Qué tiempo dura todo el proceso?

Pues aproximadamente entre 12 y 14 meses. En principio se les informa de todo el proceso por teléfono. Luego, una vez que han decidido hacerlo los futuros padres vienen a nuestras oficinas, se les vuelve a asesorar y se inicia el proceso.  Después, a los dos meses siguientes viajamos a Ucrania o EE. UU., depende de donde hayan elegido hacerlo. Allí estamos varios días y desde ese momento se tarda otro mes en conseguir que la madre gestante se quede embarazada, luego tras el parto, al mes o así, finaliza todo.

¿Cuál es el perfil de las mujeres gestantes?

Sobre esto hay mucha polémica, obviamente la mujer gestante hace esto por una mezcla de dos sentimientos a parte iguales. Por un lado, por un sentimiento humanitario. Les resulta placentero ayudar a una pareja o persona que no puede ser madre o padre. Nosotros las hemos entrevistado y así lo hemos detectado, tienen un deseo sincero de ayudar a estas personas. Por otro lado, está la parte económica. En Ucrania una madre gestante puede cobrar entre 9.000 y 12.000 euros. La elección que se hace de la madre gestante, en la criba, se mide siempre el nivel económico de esa persona. Es decir, que se no acepta en la gestación subrogada a personas que se agarren a esto solo por cuestiones económicas. El elemento humano está por encima del elemento económico. En EE. UU. la madre gestante cobra entre 15.000 y 45.000 euros. Allí está muy arraigado el deseo de ayudar a la persona. Se lleva haciendo hace unos 40 años.

¿Qué opina de toda la polémica que hay sobre este asunto?

Hay tanta polémica porque es un tema que se desconoce. He estado en multitud de conferencias y ponencias y la verdad es que en ninguno de los casos donde he participado conocían de cerca la gestación subrogada. Ha habido, además, una muy parcial programación de la imagen de la gestación subrogada en varios medios de comunicación que lo que han hecho es dar una imagen truculenta, mercantilista y cruel de la gestación subrogada. Esa imagen existe en algunos lugares, lamentablemente, pero eso ocurre en los dos países donde nosotros trabajamos. Es verdad y es horrible lo que ocurre en países como la India o Camboya, donde algunas mujeres son sometidas por fuerza a que hagan este trabajo. Esto no lo he visto jamás donde nosotros trabajamos.  También, es un servicio que tiene un coste económico alto y eso hace que algunas personas piensen mal de ello. Pero lo cierto es que son muchos los profesionales los que participan en todo el proceso desde el inicio hasta el final.

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