La Mazmorra ESD52

La Mazmorra ESD52

Ahora que los mejores chefs españoles, muchos de ellos con estrellas Michelin, se conjuran para que en sus restaurantes el ruido no moleste a los comensales, bueno sería que muchos restaurantes malagueños tomen nota, porque comer se convierte en un ejercicio de quien levanta más la voz para hacerse oír en bastantes establecimientos.
Desde hace ya años, el restaurante Miguel instaló en sus techos unas placas que minoran el ruido. El ejemplo debería cundir. Quedar con unos amigos y degustar las delicias de la mesa no tiene por qué ir acompañado de las voces de un camarero al cocinero, de las risotadas de la mesa de al lado o, en general, del estruendo del local.
El proyecto nace de la Asociación Oír es la Clave que se concreta en Comer sin Ruido. A ver si se enteran algunos propietarios de los restaurantes de la provincia. La próxima vez les pondremos orejas de burro. ¿Oído cocina?

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