“La resiliencia nos sirve para detectar cuáles son los problemas y poner soluciones” - El Sol Digital
“La resiliencia nos sirve para detectar cuáles son los problemas y poner soluciones”Pablo Cortes

“La resiliencia nos sirve para detectar cuáles son los problemas y poner soluciones”

Conversaciones de El Sol Digital (XII)

Entrevista a Pablo Cortés, profesor en Ciencias de la Educación

Vicente Almenara.-

Pablo Cortés transmite entusiasmo en las palabras cuando habla del trabajo que desarrolla y de sus proyectos. La resiliencia, la capacidad que tiene una persona para superar las circunstancias adversas, es ahora su objeto de su atención. En este mundo de la interacción personal y la ayuda hay muchas escuelas y el tiempo deja atrás a la mayoría pero los descubrimientos, todavía muy limitados, acerca del cerebro descubren un universo apasionante que nos permite avanzar. ¿Cada día sabemos más de nosotros mismos?, es una pregunta a la que tratamos de contestar.

La resiliencia tiene muchos campos de acción. ¿Cuál es el suyo?

Mis primeros trabajos sobre resiliencia tuvieron lugar en un entorno de drogodependencia. En concreto, llevé un proyecto educativo en la barriada malagueña Palma Palmilla. Empecé a trabajar la promoción de la resiliencia en personas drogodependientes, adultos con adicciones a la heroína y cocaína, básicamente; de esta experiencia salió mi tesis doctoral. Posteriormente, estuve y sigo participando en otros proyectos de investigación en resiliencia tanto en la Universidad de Málaga como en otras universidades españolas e internacionales, aplicadas a contextos infantiles y escolares y en organizaciones sociales. En estos momentos una de las investigaciones que estamos haciendo es la resiliencia en menores institucionalizados. Es decir, niños que viven por ejemplo en centros de acogidas, centros de reforma, centros de discapacidad, etc.

¿Cómo es trabajar la resiliencia en una empresa?

Participé en una iniciativa muy enfocada al desarrollo de la resiliencia para organizaciones empresariales y sociales. Éstas necesitaban analizar situaciones problemáticas que vivían sus propios trabajadores y que de alguna manera se pudiera abordar a través de un trabajo coordinado en grupo. En ese sentido, la resiliencia aquí es interesante como herramienta que nos sirve para detectar cuáles son los problemas o adversidades que se pueden presentar en la vida diaria de una organización o empresa, con el objetivo de enfrentarlas mejorando el trabajo en equipo. He participado en sesiones en las que hemos trabajado con el grupo humano de la empresa, tanto con cargos directivos como con empleados. De esta forma se consiguen detectar algunos de los inconvenientes y se trabaja para transformar esas situaciones problemáticas.

¿Si no hay problemas, no hay resiliencia?

Siempre hay resiliencia, es una cualidad humana. Aunque la resiliencia puede ser también una herramienta para mejorar. Lo que ocurre es que la resiliencia se enfoca, sobre todo, en cómo atender la adversidad como hecho problemático. Entonces, para promocionar la resiliencia organizacional, como es el caso que le estoy explicando, se hace necesario que la persona o grupo de personas, en una primera instancia, detecten las adversidades que encuentran en su trabajo diario. Que puede ser simplemente para mejorar o para enfrentarse a una situación problemática. Yo he colaborado para varias empresas. La gran mayoría lo que quieren es mejorar su protocolo a la hora de desarrollar los trabajos en equipo, mejorar los resultados para su producto o servicio, y he encontrado hechos muy interesantes. Para trabajar la resiliencia en grupos de trabajo en muchos casos se usan métodos lúdicos bastante entretenidos en los que el personal puede sentirse en un espacio más relajado y, por tanto, se propicia la posibilidad a abrirse. Por ejemplo, encontramos en algunas empresas a trabajadores que desempeñan alguna tarea, pero realmente su fortaleza está en otro tipo de tareas dentro de la empresa, e incluso en su misma área de trabajo. Es una estupenda ocasión para aprovechar ese recurso y proporcionárselo a su empleado por parte de la dirección. Por ejemplo, recuerdo un caso de un chico que trabajaba en la sección de recursos humanos de una empresa. Tenía una formación en informática y estaba ideando un sistema, precisamente, para mejorar lo que son las tablas de coordinación de turnos. Se trataba de una empresa con un importante volumen de personal. Él nunca había canalizado eso en su propia empresa y pudimos ver ese potencial. Actualmente se encuentra desempeñando ese tipo de tarea en su área de recursos humanos.

Es cierto que hay personas que afrontan mejor las contrariedades de la vida y otras que no. ¿Esto a qué se debe?

Se debe a muchos factores. Gran parte de las investigaciones en resiliencia aluden a diferentes dimensiones. Normalmente, una persona que tiene esa capacidad de enfrentarse a situaciones difíciles, incluso de liderarlas, de no ser derrotado ante la adversidad, etc. suelen tener habilidades muy concretas que han podido ir promocionando a lo largo de su vida. Una buena habilidad puede ser la flexibilidad en el momento de enfrentarse a tares cotidianas, tanto a nivel personal como laboral. La creatividad también es un indicador muy interesante y se puede ver, por ejemplo, en la capacidad de reinventarse ante una situación muy concreta. Otra de las habilidades tiene que ver incluso con cuestiones que, aparentemente, no son profesionales pero que sí estamos viendo en el día a día de nuestras investigaciones y que tienen que ver incluso con la empatía, con la capacidad del sentido del humor.

¿Influye el medio social y familiar? Porque cada vez vemos que avanza más la genética y disminuye la presión del medio.

Lo que se está viendo en este sentido es que, incluso, genéticamente el ser humano tiene una carga que va incorporando a lo largo de su propia historia, relacionada con sus experiencias sociales. Hay un consenso científico en torno a estas cuestiones, la relación entre lo genético y lo cultural. Pero, no obstante, lo que sí se ha demostrado es que el contexto o las trayectorias se pueden cambiar. Podemos ver a muchas personas que han vivido situaciones verdaderamente traumáticas, y han tenido en algún momento un punto de inflexión, un hito y alguna persona o situación les ha servido de resorte para poder transformar esa situación adversa.

¿Técnicas como el yoga, la meditación, la medicina tradicional china, entre otras, pueden ayudarnos en nuestro día a día?

Sin lugar a duda, son estrategias estupendas que ayudan a las personas a poder promocionar la resiliencia.

¿Es promocionar la resiliencia desde distintos puntos de vista o en el fondo todo es lo mismo?

Bueno, digamos que la resiliencia es un mecanismo que posee el ser humano, lo posee incluso desde un punto de vista biológico. También es un mecanismo que tiene que ver con dos cuestiones que hemos detallado. Por un lado, son las configuraciones culturales, genéticas y biológicas, y, por otro lado, es la disposición como mecanismo de aprendizaje, es decir, cómo cada uno construye su aprendizaje según el contexto, el entorno, las capacidades individuales… Ahora bien, estrategias o disciplinas que ayudan a promocionar la resiliencia hay muchas. Una puede ser el mindfullness o la práctica reflexiva, entre otras, lo que ocurre es que son cosas diferentes. La resiliencia en sí no es un método de trabajo, es un mecanismo que nos ayuda a repensar a través de diferentes métodos de trabajo otra forma de entender al sujeto, al hombre y la mujer en torno a la adversidad. Hay muchas experiencias alrededor del mundo que, incluso, incorporan la resiliencia como un mecanismo de aprendizaje en el que cada uno diseña sus propios protocolos de trabajo en torno a esas inquietudes.

¿Pero no hay una disciplina que integre todos estos enfoques?

Hay métodos que pueden influir, pero yo no conozco ninguna metodología que integre todos estos enfoques. Entiendo la resiliencia como una predisposición que el individuo tiene a emprender un nuevo camino. Una estupenda manera de formar tanto a adultos y niños es promocionar y enfrentarse ante la adversidad. Porque la adversidad puede ser cualquier cosa. Para una persona puede ser cómo enfrentarse a una enfermedad, para otra unas oposiciones o ganar un torneo de artes marciales, etc.

En España, ¿cómo penetra la resiliencia, tiene una presencia creciente en la empresa?

En empresas se está trabajando a través del coaching, en el mundo deportivo está bastante en auge. Por ejemplo, en el club de baloncesto de Unicaja me consta que han prestado atención a ello. Su equipo psicológico está teniendo en cuenta este tipo de cuestiones. En general, en el mundo del deporte en España se trabaja bastante la resiliencia. Aunque es en otros países europeos en los que lo llevan trabajando desde mucho antes, como en Inglaterra y Holanda. Son numerosos los programas europeos de investigación que tienen en cuenta la resiliencia como un elemento indispensable a la hora de desarrollar un proyecto.

¿Hay sectores productivos en España que se prestarían objetivamente más a la aplicación de la resiliencia?

Es una mirada que se podría aplicar a cualquier sistema. Aunque, por ejemplo, en el ámbito médico sí que se está aplicando a través de asociaciones, unidades u organizaciones, las cuales usan la resiliencia en el acompañamiento terapéutico. Hay otros ejemplos que se están desarrollando en Barcelona y Bruselas. También está todo el trabajo que lleva realizando hace más de 15 años el profesor chileno Jorge Barudy, que dirige el Centro Exil, destinado a trabajar con familias exiliadas, personas que han estado en territorios de guerra y que han vivido momentos trágicos. Casos de niños y niñas huérfanos, madres que vienen con sus hijos escapando de situaciones muy complejas, que necesitan atención, no sólo física, por las situaciones que puedan tener, sino también psíquica. Para mí, Barudy es uno de los grandes referentes que hay en el mundo de la resiliencia.

¿Cree que los avances sobre el conocimiento del cerebro nos van a ayudar?

Sin lugar a dudas. Además, está muy conectado. Durante los últimos años se ha avanzado mucho en la ciencia, neurología, psicología y educación, entre otras materias. Estamos viendo que son disciplinas que se cruzan y se necesitan. Hay muchos puntos que, realmente, han definido nuestra manera de intervenir. Una de ellas es cómo el cerebro se predispone al propio aprendizaje a través de redes neuronales y hemos podido apreciar desde la psicología, la psiquiatría y la educación cómo las mismas redes neuronales se forjan o tienen mucha relación con los pensamientos, con las redes cognitivas. De hecho, ya se está estudiando y con las nuevas tecnologías se está, incluso, observando cómo las redes neuronales tienen movimiento -a través de las dendritas-, que se relaciona con la concepción de nuevos aprendizajes significativos. Esto está proporcionando un conocimiento mucho más amplio. La educación, en este sentido, y la psicología requieren de ese abordaje amplio para su propia aplicación.

 

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