La Riña - ESD166 - El Sol Digital
La Riña – ESD166

La Riña – ESD166

En el actual debate provocado por el movimiento feminista radical, muchas veces con el apoyo del Gobierno socialista, cambiando leyes por decretos leyes y librando una cruzada represora contra el hombre por el mero hecho de serlo, se suman voces más sensatas que hacen luz sobre la que ya es una controversia nacional. Es el caso de  Jordan B. Peterson, al que llaman el intelectual más odiado por la izquierda. Es profesor de la Universidad de Toronto y ha declarado públicamente que no iba a obedecer la ley Bill C-16 que criminaliza a quien no se dirige a otra persona según su preferencia de género, lo que la ley llama “pronombres de género”.

En recientes declaraciones, el profesor manifiesta que la izquierda y las feministas son las que han construido ese invento de la jerarquía social del patriarcado occidental y se cargan así la biología a favor de la ideología y culpan al varón. No hay base científica alguna. La biología evolutiva y las neurociencias demuestran que las jerarquías son más antiguas que los árboles. A muchos les cuesta asumir que no todo es cultura o razón, que tenemos cosas comunes con los animales. Esto les lleva a culpar de la desigualdad al capitalismo, lo que también es falso, a Occidente o al patriarcado, da igual. La distribución desigual de la riqueza es un fenómeno de la naturaleza, los que más tienen pues más acumulan, se ve en el tamaño de las ciudades, en las masas de estrellas… La izquierda hoy lleva más de 30 años de retraso intelectual, obsesionada con la identidad, la raza, el género, la victimización… La constatación de la identidad criminal del comunismo fue un shock para la izquierda, pero el foco se ha desplazado de la lucha de clases a la lucha de identidades.

No hay cientos de formas distintas de organizarse socialmente; la jerarquía es la solución evolutiva al problema de que muchos elementos del mismo tipo de una cosa convivan en un mismo lugar. Foucault, por ejemplo, que todo lo explica por el poder, no acepta la multicausalidad, su reduccionismo da lugar a una producción intelectual pobre, aunque se le haya tenido por un gran intelectual progresista.

 

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